Imagen de una lupa sobre un diccionario
Los extranjerismos más usados y su alternativa correcta en español
La Real Academia Española recomienda utilizar palabras propias de nuestro idioma siempre que sea posible, con el objetivo de cuidar el español y evitar el uso innecesario de términos extranjeros
En la actualidad, el uso de extranjerismos está cada vez más presente en la vida cotidiana, especialmente en las redes sociales, la publicidad, la tecnología y los medios de comunicación. Palabras como online, selfie, marketing o spoiler se utilizan con frecuencia, aunque existen alternativas en español que permiten expresar las mismas ideas.
El fenómeno de los extranjerismos se produce por la globalización, la cultura y el contacto entre diferentes países. Su influencia puede enriquecer el idioma, porque permiten nombrar realidades y conceptos nuevos. Por ejemplo, palabras como podcast o software se usan normalmente al estar relacionadas con ámbitos en los que el inglés tiene una gran influencia.
Sin embargo, su uso excesivo también presenta consecuencias negativas. En ocasiones, se sustituyen palabras españolas que expresan exactamente lo mismo, como sale en vez de 'rebajas'. Esto puede dificultar la comprensión de determinados mensajes, especialmente para personas que no conocen el idioma de origen.
Otro aspecto a tener en cuenta es la influencia de los mismos en la identidad lingüística y cultural. El uso constante de estas expresiones en la publicidad, los medios de comunicación y las redes sociales puede transmitir la idea de que las palabras extranjeras son más modernas o profesionales que las españolas. Esto tiene el peligro de que se lleguen a reducir las expresiones propias y de que se produzca una homogeneización del lenguaje.
La Real Academia Española (RAE) aconseja emplear términos españoles cuando existen equivalentes adecuados. Por ejemplo, en lugar de online se puede decir «en línea»; selfie puede sustituirse por «autofoto»; marketing, por «mercadotecnia» o «márquetin», y spoiler, por «destripe» o «revelación de la trama».
En este sentido, la RAE también presentó una campaña contra los extranjerismos, concretamente contra los anglicismos. Se llamaba Lengua madre solo hay una, y se puso en marcha en mayo de 2016, en colaboración con la Academia de Publicidad. Su objetivo era denunciar el uso excesivo e innecesario de palabras inglesas en la publicidad y demostrar que muchas veces se utilizan para hacer que un producto parezca más moderno, exclusivo o atractivo. Esta campaña utilizaba el humor y la ironía para mostrar cómo el inglés puede influir en las decisiones de los consumidores.
Para ello, creó dos anuncios ficticios que mezclaban palabras inglesas y españolas al estilo Gibraltar: El anuncio del perfume Swine y el de las gafas de sol blind effect. En ambos casos, se buscaba demostrar que el público podía sentirse atraído por un producto simplemente porque su publicidad utilizaba expresiones inglesas que sonaban sofisticadas. Cuando los consumidores descubrían el significado verdadero de las palabras y características de los productos, comprendían el engaño.
La conclusión a la que llegó la RAE con la campaña partía de tres bases principales: El español no necesita el inglés para parecer sofisticado, los anglicismos pueden ser utilizados para manipular al consumidor y por último, debemos valorar nuestra propia lengua.
La RAE afirma que varios extranjerismos habituales también tienen alternativas recomendadas. Feedback puede sustituirse por «comentarios» o «retroalimentación»; meeting, por «reunión»; email, por «correo electrónico», y show, por «espectáculo».
Sin embargo, no todos los extranjerismos deben evitarse. No son algo necesariamente negativo que haya que borrar de nuestra lengua. Algunos se incorporan al español porque no tienen un equivalente exacto o porque su uso está muy extendido. En esos casos, es importante respetar las normas ortográficas y gramaticales correspondientes. El español, por ejemplo, contiene también palabras procedentes del árabe, francés, italiano y otras lenguas. Lo importante es distinguir entre los préstamos necesarios y aquellos que se usan sin necesidad.
Los especialistas en el lenguaje recuerdan que cuidar el español no significa rechazar otras lenguas, sino utilizar las palabras con precisión y evitar los préstamos innecesarios, implementarlas cuando aporten algo. Por ello, conocer las alternativas en español es una forma de enriquecer el vocabulario y mejorar la comunicación. También, es una forma de adaptar nuestro idioma a los cambios sociales y tecnológicos en un mundo cambiante.