28 de octubre de 2021

El director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel en una de las salas de la nueva ampliación del museo

El director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel en una de las salas de la nueva ampliación del museoEFE

El Reina Sofía presenta veinte nuevas salas

La ampliación, en el edificio Sabatini, acogerá las exposiciones más recientes del museo 

El museo Reina Sofía ha presentado este viernes en Madrid la ampliación de su espacio de exposiciones. Veinte nuevas salas que suman dos mil metros cuadrados y que acogerán una parte de la nueva colección permanente.
El proyecto de los arquitectos Juan Pablo Rodríguez Frade y Aurora Herrera Gómez, ha sido realizado con la misión de mejorar, sin la necesidad de utilizar medios mecánicos, la difícil conexión entre los edificios Sabatini, del siglo XVIII, y Nouvel, del XXI. Se ubica en la parte baja del edificio Sabatini, que había estado ocupada antes por almacenes y talleres dedicados a distintos oficios. 
El espacio, de gran valor arquitectónico, ya acogió en los años ochenta exposiciones temporales de gran valor como las de Jasper Johns o Henri Matisse. El 31 de octubre de 1990, tras la remodelación de José Luis Íñiguez de Onzoño y Antonio Vázquez de Castro, abrió sus puertas convertido en el museo Reina Sofía.

El proyecto tiene un coste global de 1.758.864 euros, cantidad de la que se detrae el 1,5% cultural aportado por el Ministerio de Transporte Movilidad y Agenda Urbana, además de otros 439.000 euros, fruto del convenio de colaboración firmado por ese Departamento con el museo.

Confort y sostenibilidad

Gracias al amplio vestíbulo, ahora el público podrá acceder a través del patio en lugar de por la primera planta. El nuevo espacio estará destinado a la exposición de la colección más reciente del Reina Sofía.
Las nuevas salas ponen el foco en las sensaciones del visitante para garantizar su comodidad, como la circulación de los visitantes. Además, se han implantado sucesivas medidas relativas a la sostenibilidad, encaminadas a reducir el consumo, incrementar el reciclaje y gestionar de manera adecuada los recursos, respetando el entorno.
La mínima intervención arquitectónica, el respeto absoluto a la memoria de los espacios del edificio Sabatini, o la armonización del gasto energético con respeto al medio ambiente, son algunos de los principios del nuevo espacio, que también ha mejorado el aislamiento térmico y cuenta con nuevos sistemas de climatización con el objetivo de reducir el consumo energético.