Jane Austen
'Mi tía Jane': una historia conmovedora para conocer la carismática personalidad de Jane Austen
Espido Freire nos deleita de nuevo en su acercamiento a esta magnífica escritora del siglo XIX
En el marco del 250 aniversario del nacimiento de la novelista británica, Espido Freire, atendiendo a las peticiones de lectores, prensa y entidades académicas, ha continuado de forma incesante su labor de investigación sobre la autora inglesa. Y es que no hay duda de que Jane Austen, gracias a su capacidad de análisis psicológico de los personajes de sus novelas y también a su tremenda ironía, sigue deleitando al lector de hoy tantos años después.

Anaya (2025). 223 páginas
Mi tía Jane. La primera biografía de Jane Austen
Freire ha publicado en estos últimos tiempos el fruto de sus trabajos sobre la escritora (Tras los pasos de Jane Austen, Dos tardes con Jane Austen, entre otros), al que se suma ahora una delicada biografía novelada publicada recientemente por Anaya en una elegante edición en tapa dura. Basada en los Recuerdos de Jane Austen, de su sobrino James Edward Austen-Leigh, esta novela polifónica reivindica la auténtica personalidad de la autora de Sentido y sensibilidad, lejos de la visión dulcificada y simplificada que se suele tener de esta mujer llena de matices, afable, jovial, volcada con la familia y, sobre todo, con sus sobrinos.
Edward, un joven estudiante de Oxford, tremendamente apenado por el fallecimiento de su querida tía, asume el encargo familiar de dejar por escrito una pequeña obra que recoja lo que la familia quiere que se sepa de Jane. De esta forma, pretendían evitar que vieran la luz otras intimidades o anécdotas que pudieran perjudicarlos, ya que la novelista mantuvo el anonimato de sus obras, publicándolas bajo el nombre de «Una dama» y salvaguardando así su honor y el de su familia.
Con este sencillo hilo argumental, el lector conocerá a Jane a través de los recuerdos de la tía Cassandra, con quien vivió toda su vida en la casa familiar. Ella irá, tarde a tarde, hilvanando sus recuerdos con palabras que destilan un amor grande y sincero, así como respeto y admiración hacia su hermana y su obra.
Mientras Cass, con serenidad y resignación desgrana su infancia junto a Jane, su sobrino se sorprende al descubrir infinidad de sucesos en la vida de su tía, a la que describe como alta, guapa, con gran talento para la música y el baile, y con un temperamento muy luminoso.
En su impecable manejo de los diálogos y la narración, Freire nos permite sumergirnos en una novela que, poco a poco y hábilmente, se vuelve polifónica, pues la reconstrucción de la personalidad de la escritora irá surgiendo de la boca de todos los familiares y amigos que la rodearon: su hermano mayor James, su sobrina Anna, la abuela Austen…
La biografía se forja conversación tras conversación, descubriendo así a una mujer fuerte y con ideas firmes que tuvo serias dificultades para que le publicaran su obra en vida. El joven Edward es la voz narrativa que va enlazando las demás, mucho más ricas que la suya, quien, al final, se convierte en un mero «escuchador».
Lo que me ha resultado más interesante de la novela es que, al tiempo que conocemos a esta mujer apasionada y franca, nos adentramos en todo el universo social y moral de la época georgiana. El lector conocerá cómo eran los trajes, los galanteos, las costumbres, el arte de «corresponder» a las visitas, cómo funcionaba la economía familiar, la educación de las señoritas y la vida en familia. Personalmente, me ha parecido encantador este fiel retrato de la Inglaterra de principios del XIX. Además, se incluyen fragmentos originales de las cartas de Jane, algunas de las que han sobrevivido después de la quema a las que la sometieron sus familiares y amigos, por mostrar en sus escritos bastante de esa personalidad tan atrevida que pretendían salvaguardar.
A su vez, considero que la construcción novelística es ingeniosa y adecuada para crear una biografía original, no exenta de misterio por la vida cargada de silencios y secretos de la familia Austen. Además, está fielmente documentada. Puedo asegurar que es fácil de leer para un público juvenil y atractiva a su vez para un lector adulto. Al terminar sus páginas, teñidas con un fino poso de amargura, descubriremos que la delicadeza de la obra de Jane, así como su prosa clara y su fina ironía, no han pasado de moda.