Destrucción de juncos de guerra chinos, por E. Duncan (1843)
'La guerra del opio': el conflicto que modeló las actuales relaciones entre China y Occidente
En un ensayo bien fundamentado y mejor escrito, la especialista en estudios chinos Julia Lovell disecciona el momento histórico en el que comenzó el desencuentro entre China y Occidente
«Comenzó por los ricos y luego las clases inferiores empezaron a imitarlos». ¿A quién no le resonaría fuertemente esta frase? ¿A quién no le parecería de plena actualidad? Aunque el tema sí lo sea, esa frase no pertenece a nuestros días. Esas palabras fueron escritas por un autor del sur de China en la década de 1820 al describir la rápida expansión del consumo de opio entre la población durante las dos décadas precedentes a 1830. Si se está familiarizado con la cronología de la historia china en el siglo XIX, se entreverá lo cerca que está la cita del comienzo con la primera gran conflagración de la historia cuya causa fue la droga: la Primera Guerra del Opio, de 1839 a 1842. Este conflicto, que enfrentó al Imperio Qing contra el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda es muy desconocido en el mundo hispanohablante, donde las publicaciones han sido tradicionalmente residuales y concentradas en los nichos de siempre: historiadores militares, del colonialismo, de la economía o (esto más nuevo) de las adicciones. Las publicaciones que llegan a nuestra lengua suelen ser –como se trata del caso que nos ocupa– traducciones de obras anglosajonas. Pocas (o ninguna) son traducciones de obras chinas. Podríamos pensar, pues, que la visión a la que un español puede acceder en su lengua será forzosamente partidista del lado probritánico. Y sería un pensamiento legítimo. Pero para el caso que nos ocupa, totalmente erróneo. El presente libro de Julia Lovell, recién aparecido en español, titulado La Guerra del Opio. Drogas, codicia y la forja de la China moderna (Desperta Ferro, 2026), huye de la tendenciosidad y persigue la objetividad, dando como resultado la perfecta obra para acercarse al tema de las guerras del opio entre británico y chinos.

Desperta Ferro Ediciones (2026). 472 páginas
La Guerra del Opio. Drogas, codicia y la forja de la China moderna
Dado que los revisionistas de la historia británica –entre los que destaca un peso pesado como William Dalrymple, autor de La anarquía y El retorno de un rey– han marcado una clara línea de reinterpretación historiográfica en la actualidad sobre las acciones comerciales y militares británicas en Oriente, podría el lector creer a priori (como le ocurrió a quien escribe) que Lovell se iba a dedicar a «darle estopa» a la East India Company y sus lacayos en Calcuta y Cantón. La gran sorpresa fue encontrar en la introducción el aviso a navegantes: el opio no llegaba a manos de la población directamente de los miles de cajones preparados en Bengala por la Compañía, sino que tenía que atravesar primero una tupida red controlada por las (corruptas) autoridades del gobierno manchú de los Qing: el gremio monopolístico de mercaderes cantoneses (Hong), el funcionario local a cargo del comercio de Cantón y hasta el gobernador provincial Qing de Guangdong (la provincia meridional de entrada occidental a China desde el mar de la China Meridional). Y por supuesto los comerciantes mayoristas chinos, que llegaban a Cantón desde el interior para proveerse de los preciados cajones que venderían a precio de oro a los minoristas: «Desde su punto de entrada meridional, el opio de Cantón seguía su camino hasta los confines más septentrionales del imperio: en las varas de transporte de vendedores minoristas, a lomos de camellos domesticados, en las caravanas de los mercaderes de Shanxi y Shaanxi que lo transportaban a Xinjiang […]. En casi cualquier lugar donde viajaran los súbditos del emperador llevaban opio con ellos». No es, por tanto, una historia de británicos malos y corruptores y de chinos buenos y corrompidos, sino una historia real, con claroscuros por doquier, con oportunistas y sinvergüenzas en ambas partes, así como personajes íntegros y con escrúpulos.
Pero la importancia histórica de la Guerra del Opio, y esto es lo nuclear y lo más interesante del volumen, no es cuánta droga entró en China, a cuántas personas destrozó la vida o cuánto se lucraron todos aquellos que participaron de su tráfico (y comercio a partir de 1860, con su legalización), sino la profunda herida que dejaron los dos conflictos en la conciencia nacional china, y la apenas perceptible huella que quedó en el mundo anglosajón, como reconoce honestamente Lovell: «Gran Bretaña se ha esforzado mucho por olvidar que hubo un tiempo en que libró dos guerras del opio con China. Es muy posible aprobar el temario de historia, tanto en la escuela como en la universidad, sin encontrarlas». Como señala Lovell, para el gobierno de la actual República Popular de China «la Guerra del Opio es uno de los episodios fundacionales del nacionalismo chino: la primera gran llamada a las armas contra el acoso de Occidente; pero también el inicio del ‘siglo de la humillación’ de China –un útil instrumento pedagógico que abarca todo lo sucedido en China entre 1842 y 1949–, por obra del imperialismo».
La Guerra del Opio, y especialmente su final con la firma del Tratado de Nankín en 1842, es un punto de inflexión para la historia china; para la actual historiografía que el partido comunista impone en la actualidad, «la Guerra del Opio es el traumático acto inaugural del devenir contemporáneo del país. Libros de historia, documentales televisivos y museos reiteran una visión general del conflicto que dice más o menos lo siguiente: a principios del siglo XIX, los corruptos mercaderes británicos empezaron a imponer a los consumidores chinos inmensas cantidades de opio indio». Esta utilización interesada del pasado es magistralmente abordada también por Lovell.
Por tanto, nos encontramos con un libro de triple importancia: publicación pionera en español; análisis profundo, matizado y objetivo del enriquecimiento con el mercado del opio en China a finales del siglo XIX; y, finalmente, el soberbio análisis del uso político por el actual gobierno chino de las reminiscencias históricas de la Guerra del Opio. En resumen: un libro necesario, que debería incluirse en bibliografía básica de historia contemporánea, así como en itinerarios de estudios sobre Lejano Oriente y del mundo actual.