Muere Georgie Dann, icono de la canción del verano y autor de 'La barbacoa'
El cantante francés ha fallecido en Madrid a los 81 años mientras se sometía a una operación de cadera
Ha fallecido en Madrid el cantante Georges Mayer Dahan, más conocido como Georgie Dann, nacido en París en 1940 pero afincado en España desde los años 60. El artista estaba ingresado en el Hospital Puerta de Hierro, donde este miércoles iba a pasar por el quirófano para someterse a una operación de cadera. Según las últimas informaciones, el artista ha fallecido durante la intervención quirúrgica.
El músico francés se hizo famoso especialmente en los años 70 y 80 gracias a grandes hits, que lanzaba haciendo coincidir con la época estival, dando lugar al fenómeno conocido como «la canción del verano». Icono de la canción ligera, alcanzó su primer éxito en 1969 con El cataschok, a los que seguirían decenas de canciones de fiesta como El bimbó, Macumba, El chiringuito, La barbacoa, Carnaval, carnaval o El africano.
Desde pequeño Georgie Dann estuvo rodeado de música: nacido en una familia de artistas, sus padres le apuntaron al Conservatorio de París, donde estudió ocho años, hasta convertirse en un diestro clarinetista, si bien era ducho también con el saxofón y el acordeón.
Estudió también Magisterio y fue profesor en una escuela de su ciudad natal, donde componía canciones humorísticas con sus alumnos. Fue entonces cuando explotó su lado más cómico, que culminaría con las canciones del verano. En 1965, después de representar a su país en el Festival del Mediterráneo con la canción Tout ce que tu sais, se afincó en España.
Poco a poco empezó a crecer y a ser cada vez más conocido, y en la década de los 70 llegaron sus primeros contratos al otro lado del Atlántico, en Venezuela, Argentina y México.
Tras permanecer dos años en Iberoamérica, aprendiendo español y haciendo giras, se establecería en España. Fue pionero en montar una coreografía con bailarinas cada vez que salía a cantar sus canciones, de estribillos pegadizos, ritmos bailables y letras repletas de humor y referencias al verano y la fiesta, subgénero en el que se especializó y del que no se desvió.
Irreverencia democrática
Georgie Dann se caracterizó también por componer canciones subidas de tono, con expresiones pícaras y descaradas, en plena época del destape. El verano de 1975 no fue fácil para los españoles, y justo ese año el francés lanzó El bimbo. Con pelucón y camisa desabrochada, Georgie Dann nos conminaba a bailar «la nueva sensación» a las puertas de la recién estrenada democracia.
Se convirtió en ese héroe de la Transición popular en las verbenas, animoso y divertido, que quería dejar atrás la oscuridad de una etapa política tumultuosa para hacernos bailar y reír. Su estilo importado y esa apelación al imaginario común de que el macho español está siempre rodeado de bellas mujeres se imprimió con fuerza en la retina comunitaria nacional, que todavía le recuerda así, bailando y guiñando el ojo a cámara.
En 1974 contrajo matrimonio con la española Emy, con quien tuvo tres hijos, nacidos en Madrid. Inicialmente, su esposa era gogó en sus espectáculos. Dos de sus hijos, Patricia y Paúl, forman el dúo Calle París.
Georgie Dann acumula 303 canciones registradas en la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) como compositor y letrista. Tras retirarse en los 90, volvió a lanzar algunas canciones a principios de los 2000, pero las modas habían cambiado y no obtuvieron éxito. Su último trabajo fue Buen rollinski, en 2018, tema futbolero que coincidió con el Mundial de Fútbol.
Canciones que hoy serían censuradas
En La barbacoa, su gran éxito, muchos ven una clara referencia a una orgía: «La vecina que es muy mona / Toma el sol en la tumbona / Yo le saco algo sencillo / Pero quiere el solomillo». En cualquier caso, en casi todos sus temas se produce una cosificación de la mujer, que aparece en la canción como simple objeto de deseo.
Quizá el culmen lo alcanza con Colegiala, una letra con claros tintes pedófilos: Colegiala, linda colegiala / Colegiala no seas tan coqueta / Colegiala 'decirme' que sí».