Ana Alonso, en una imagen de archivo
Ana Alonso consigue la medalla de bronce en la prueba femenina de esquí de montaña
Lo conseguido por la esquiadora granadina tiene especial mérito porque en octubre de 2025 sufrió un accidente grave en Sierra Nevada
El deseo del esquiador polaco de 19 años que ha ganado tres medallas olímpicas: ofrecerlas en misa
El esquí de montaña femenino está de enhorabuena. Nunca antes se había disputado esta disciplina en los Juegos Olímpicos de Invierno y Ana Alonso (Granada, 1994) ha hecho historia tras conseguir en Milán-Cortina la medalla de bronce.
Lo conseguido por la esquiadora granadina tiene especial mérito porque en octubre de 2025 sufrió un accidente en Sierra Nevada mientras andaba en bicicleta y su presencia en la cita olímpica no estaba del todo asegurada, ya que faltaban unos pocos meses para el comienzo de la misma.
El diagnóstico fue demoledor. Sufrió un esguince del ligamento cruzado anterior y del ligamento lateral interno de la rodilla izquierda que le provocó un edema óseo en la zona afectada, así como una fractura en la zona del maléolo y una luxación de la articulación de la clavícula.
Su presencia en Milán-Cortina se veía como una quimera. Era prácticamente imposible verla competir en el país transalpino, pero Ana Alonso peleó por sus sueños, se recuperó de manera exprés gracias a un intenso trabajo de gimnasio y fisioterapia y llegó al norte de Italia con ganas de hacer historia.
Y su paso por Bormio no pudo ser más satisfactorio. Pasó la fase previa sin problemas, se clasificó en semifinales como lucky loser y en la gran final del esquí de montaña femenino, en la que tuvo que remontar contrarreloj, acabó en tercera posición y rompió a llorar de emoción. Había conseguido la medalla de bronce y no se lo podía creer.