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Fernando Alonso, durante el Gran Premio de China

Fernando Alonso, durante el Gran Premio de ChinaEFE

Los golpes de suerte que pueden tener Aston Martin y Fernando Alonso para salvar la temporada

Las dos primeras carreras de la temporada han ido para Fernando Alonso y Aston Martin de la manera que se esperaba, es decir, de forma desastrosa. Tanto el Gran Premio de Australia como el Gran Premio de China han dejado en evidencia al equipo de Silverstone y sobre todo al motor Honda, el peor que hay en estos momentos en Fórmula 1. Todo falla en la máquina desarrollada por la marca nipona.

Trabajan a destajo, o eso se supone, para tratar de arreglar la infinidad de problemas que tienen. Las tremendas vibraciones que provoca hacen que el monoplaza sea complicadísimo de manejar, pero es que además ni tiene fiabilidad ni tampoco tiene la capacidad de acumular la energía necesaria para ser competitivo. Nada va bien en el motor Honda y lo está pagando carísimo Aston Martin, que tenía grandes esperanzas puestas en el AMR26, el primer coche diseñado por el gurú de la aerodinámica Adrian Newey.

De poco sirve que el chasis sea de los mejores de la parrilla si el motor no funciona porque el motor, lo más fácil de diseñar, es clave para que el coche ofrezca un buen rendimiento. Sin esta herramienta, da lo mismo que el resto de piezas encajen a la perfección, algo que tampoco es así, aunque se cree que lo terminarán haciendo a medida que pasen las carreras. Ahora bien, los ojos están puestos en el país nipón porque, sin evoluciones en este apartado, todo lo demás pasa a segundo plano.

«Hemos recorrido más kilómetros que en Melbourne, lo cual es alentador», reflexionó Shintaro Orihara, jefe de Honda en la F1, tras acabar el Gran Premio de China. Insiste, lógicamente, en que «no pueden conformarse con eso», pero aun así desde Honda el mensaje que dan es de que sigue habiendo avances y que en Suzuka, donde el fabricante japonés corre en casa, se verá un nuevo paso adelante. «Solo queda rezar», asegura Lance Stroll, mientras que el periodista experto Ted Kravitz afirma estar «seguro de que lo arreglarán de alguna manera».

Los golpes de suerte

Una vez confirmado que a día de hoy el Aston Martin no tiene ninguna opción de entrar en los puntos e incluso tiene dificilísimo acabar carreras, el hecho de que se hayan cancelado las pruebas del mes de abril –Gran Premio de Baréin y Gran Premio de Arabia Saudí– por el conflicto bélico en Oriente Medio les puede ayudar a ganar tiempo. «Tardaremos tres o cuatro meses en despegarnos de los de abajo», reflexionó Alonso, por lo que se quitan un mes sin tener que competir.

Además, es posible –aunque se tiene que confirmar– que el ADUO, el programa de mejora para los rezagados que tenía la carrera 6 como primer plazo de evaluación, pueda aplicarse en Miami pese a solo haber disputado tres pruebas. En caso de no dilatarse la aplicación de este sistema, podría tratarse de otra ayuda, otro pequeño golpe de suerte que pueda cambiar el rumbo de Aston Martin en este año tan difícil y que tan tocado ha dejado a todo el equipo por lo inesperado que ha sido.

No obstante, para desgracia de Fernando Alonso, Aston Martin también baraja la posibilidad de que este parón de un mes les juegue una mala pasada por el hecho de no poder probar las mejoras ni acumular rodaje, algo de lo que no andan sobrados. «Nosotros estamos muy faltos de vueltas y de actividad en pista y sí, no estás expuesto públicamente al no correrse, pero te pierdes el poder probar esas soluciones en cada uno de esos fines de semana», admitió el embajador de Aston Martin, Pedro de la Rosa.

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