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19 de junio de 2024

Desde que hay acuerdo, Griezmann ya juega de titular; antes siempre salía a partir del minuto 60

Desde que hay acuerdo, Griezmann ya juega de titular; antes siempre salía a partir del minuto 60AFP

Griezmann, otro negocio ruinoso del Barcelona: cómo el Atlético aprovechó la debilidad de Laporta

El Atlético lo vendió por 120 millones de euros, lo recuperó dos años después y ahora se lo queda en propiedad por solo 20 cuando dentro de un año hubiera tenido que pagar 40

Les costó 120 millones de euros y tres años después, después de uno cedido, lo venden por 20 y claudicando ante la fórmula, totalmente legal e ingeniosa, del Atlético de Madrid. Antoine Griezmann vuelve a ser otro más de los negocios más ruinosos del FC Barcelona, en este caso mucho más económico que deportivo, aunque en el Camp Nou el francés tampoco aportó nada futbolístico.

El Atlético ha ganado la batalla al Barcelona. Así se podría resumir el caso Griezmann. O incluso, para ser inclusos más reales, el Atlético ha hecho lo que ha querido con el Barcelona y le ha llevado a tener que aceptar un negocio muy ruinosos para la entidad azulgrana. Desde el club culé se muestran satisfechos -al menos de cara al exterior- porque dicen librarse de una importante masa salarial (es verdad), pero bien sabe Laporta que ha tenido que plegarse a una situación que han gestionado Gil Marín y Enrique Cerezo a las mil maravillas. Si nos atenemos únicamente al plano económico, el negocio es redondo para el Atlético.

Principalmente porque vendieron en 2019 a Griezmann al Barcelona por 120 millones, lo recuperaron en 2021 con una cesión y ahora lo vuelven a tener en su propiedad por 20 millones (más unas pequeñas variables que podrían llegar a las 24). El francés es ya jugador del Atlético hasta 2026 y el Atlético, en el cómputo global, se lleva 100 millones por él y encima es suyo. Y no es un jugador cualquiera, sino su principal estrella, el futbolista en el que más confía Simeone, uno de los mejores del mundo cuando está concentrado.

Este movimiento deja a las tres partes más o menos felices pero por distintas razones. El Atlético, encantado, triunfador total porque no paga los 40 millones que tenía que desembolsar el próximo año por los dos años de cesión firmados. El jugador, también contento, toda vez que jugará donde quería y podrá hacerlo ya de titular siempre que el entrenador lo considere oportuno. Eso sí, para ello se ha tenido que bajar el sueldo. Y el Barcelona al menos puede celebrar que se quita a un jugador con el que no contaba y que tenía una ficha muy alta que taponaba el principal reto que tiene la entidad catalana en los próximos meses: bajar la masa salarial.

Antoine Griezmann ya es, a todos los efectos, del Atlético de Madrid

Antoine Griezmann ya es, a todos los efectos, del Atlético de MadridEFE

El problema para el Barcelona, y de ahí el negocio ruinoso, es que ha accedido a este acuerdo con el Atlético obligado por las circunstancias. El equipo de Madrid supo jugar sus cartas y a inicio de temporada estableció un plan para no tener que pagar a final de año por Griezmann y ahorrarse esos 40 millones por la cesión de dos temporadas: el francés no podía jugar más de media hora en el 50 % de los partidos. Y Simeone, hombre de club, comenzó a sacarle a partir del minuto 60 para que así ese encuentro no contabilizara. La suma de este porcentaje es el de las dos temporadas y ahora mismo se situaba en el 68 %. Con este dato el Atlético tendría que pasar por caja, pero hay que contextualizarlo. El curso pasado acabó en el 81 % y lo ha ido bajando en el inicio de esta temporada.

Esos cálculos ya quedan borrados con este acuerdo. El Atlético supo jugar con el tiempo y siguió dejando a Griezmann en el banquillo. Y en Barcelona, furiosos, amenazaron con denunciar al equipo colchonero porque consideraban que no era legal. Sabedores de que no hubiera llegado a ningún lado tal petición, han tenido que aceptar este acuerdo por 20 millones al ver que era ingresar esto o nada a final de año. De ahí que la jugada del Atlético haya sido maestra. Ha hecho lo que ha querido y ha obligado al Barcelona a aceptar un negocio ruinoso para ellos. Si bien es verdad que los culés reciben dinero, la cantidad es mucho menos de lo que ellos mismos estipularon en el contrato de cesión (la mitad) y de lo que vale el propio jugador. Recuerden: el Barça pagó 120 millones por Griezmann al Atlético y ese Atlético tiene ahora a ese Griezmann después de tres años, de los que más de uno jugó en el Atlético.

El Barcelona, en una posición de debilidad, tuvo que aceptar este acuerdo. El fichaje de Griezmann por el Atlético en 2019 es obra de Josep María Bartomeu, tan censurado ahora en 'Can Barça', pero quien firmó la cesión del jugador en 2021 con las famosas cláusulas con las que los rojiblancos han 'toreado' a los culés fue Laporta. Y es Joan quien ahora tiene que aceptar estos 20 millones para al menos llevarse algo al bolsillo en vistas de que no se llevaba nada. El Atlético, aprovechándose de la debilidad de Laporta y su Barcelona, ha hecho un negocio tan brillante como ruinoso para el Barcelona.

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