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El Real Madrid no está contento con las actuaciones arbitrales

El Real Madrid no está contento con las actuaciones arbitralesAFP

Se acabó la tregua: el Real Madrid está harto de un maltrato arbitral que cuesta puntos y el liderato

Existía una especie de tregua no anunciada. Campeón de Europa y de Liga, el Real Madrid no habló del estamento arbitral en su última Asamblea. Había caído Pedro Rocha, se nombró a María Ángeles García Chaves como presidenta provisional de la Federación a las espera de elecciones y el club blanco no hizo hincapié en su enfrentamiento histórico con el Comité Técnico de Árbitros.

Todo ha vuelto a las andadas desde el momento que el equipo de Ancelotti ha recuperado una decena de puntos en la Liga y se ha colocado al borde del liderato a pesar de sufrir un promedio de siete bajas por partido.

Se acabó la tregua. El Real Madrid ha vuelto a confirmar que estos colegiados no tienen solución. Pertenecen a la larga etapa del 'Negreirato', están viciados por esa jefatura y muchos de ellos se hicieron las armas ejecutivas del propio Enríquez Negreira, que estuvo pagado durante 18 años por el Barcelona para que 'no sufriera arbitrajes en contra', según manifestó el propio vicepresidente de los colegiados ante la Justicia. En esos 18 años el conjunto azulgrana ganó nueve Ligas y seis Copas del Rey. Está dicho todo.

Hablemos claro. La abrumadora mayoría de los colegiados están en contra del Real Madrid por una cuestión tan básica como primaria: el mejor equipo del mundo pide desde hace justamente veinte años un cambio de la estructura arbitral que acabaría con todos ellos y sustituiría a los miembros del Comité Técnico de Árbitros y del VAR, armas ejecutivas y ejecutoras que continúan dominadas por los hombres de Negreira. No hay más que decir.

Vinicius y Martínez Munuera durante el trascurso del encuentro entre Real Madrid y Rayo Vallecano en el estadio de Vallecas

Vinicius y Martínez Munuera durante el trascurso del encuentro entre Real Madrid y Rayo VallecanoAFP

El encuentro de Vallecas fue otra demostración de una situación crítica que ha puesto a los jueces del fútbol español en sospecha.

La preocupación del Real Madrid creció a medida que recortaba la distancia con el Barcelona. En Vallecas podía colocarse como líder. Para ese encuentro el Comité Técnico, que pertenece a la Federación, designó a uno de los jueces de la contienda que la casa blanca tiene entre ceja y ceja, Martínez Munuera, ayudado por otra mano ejecutora puesta en duda, González Fuertes. El resultado fue el temido.

Martínez Munuera en Vallecas

Decíamos que Martínez Munuera era el juez de la contienda con todo el sentido, porque este colegiado transformó el derbi de Vallecas en una batalla.

El alicantino permitió toda la violencia de los futbolistas del Rayo Vallecano y no señaló un penalti muy claro sobre Vinicius que reconoció hasta el técnico del Rayo Vallecano. González Fuertes, al mando del VAR, tampoco apreció nada en esa acción. También hubo otro penalti no señalado por empujón claro a Güler dentro del área.

Rodrygo pelea un balón con Mumin

Rodrygo pelea un balón con MuminAFP

Martínez Munuera cumplió todos los esquemas de los árbitros malos, esos hábitos que se hablan entre los futbolistas y los entrenadores en los vestuarios. Amonestó por protestar a Batalla, a Isi, a Vinicius y no castigó a los que se hartaron de machacar con patadas a Bellingham y al propio Vinicius. Ciss, qué masacró al inglés con seis entradas de tarjeta, que daban para tres expulsiones, debió ser echado ya en el primer tiempo y se fue del campo sin tarjeta.

Incluso en las sanciones por protestar no estuvo acertado el trencilla. A Vinicius le sacó la cartulina porque estaba harto de patadas y no amonestó a quienes se las daban. Batalla e Isi fueron amonestados por simples protestas. El madridismo piensa que no fue un tema de que el árbitro tuviese una mala noche, sino que hubo premeditación.

Hay una última jugada del derbi que define al juez del partido. Martínez Munuera levanta la mano para señalar el final cuando Courtois ha lanzado el balón en largo y hay un feo placaje de tarjeta roja a Bellingham, que podría escaparse en solitario hacía Batalla. El colegiado miró para otro lado y todos al vestuario.

El perjuicio cuesta puntos y el liderato

El Real Madrid observa que el arbitraje no será transparente mientras no se vayan todos los colegiados que han trabajado en el virreinato de Enríquez Negreira. Por eso es necesaria una reestructuración total incluya el cambio de todos los dirigentes del Comité Técnico de Árbitros y del VAR.

El campeón de Liga vigente está indignado porque estos perjuicios cuestan puntos y el liderato y quizá el título. El enojo con el estamento arbitral y con la Federación, que es quien dirige el Comité Técnico, es evidente. Da igual que la Federación esté con una presidencia provisional, porque el que no es provisional es el Comité. Sigue siendo el mismo de siempre.

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