El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, con el presidente de Limak, Nihat Ozdemir, en una visita a las obras del Camp Nou
¿Otra huida hacia adelante de Laporta? Los cuestionados plazos para que el Barça vuelva al Camp Nou
El presidente azulgrana ha vuelto a dar una fecha –aunque aproximada– de cuando el equipo volverá a jugar en su campo
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Todo son alegrías en el FC Barcelona en estos momentos. El triplete nacional, con Liga, Copa del Rey y Supercopa de España, ha provocado que el equipo azulgrana viva una temporada mucho mejor de lo esperada. A principios del curso se preveía otro año en blanco porque el equipo apenas se había reforzado, pero la llegada de Hansi Flick le dio energías nuevas y han dominado las competiciones nacionales con puño de hierro.
Cierto es que también había una gran ilusión por la Champions League y se les terminó escapando el pase a la final en el último minuto. Aun así, en el Barça han optado por 'olvidar' este tropiezo y centrarse en festejar un gran año. Eso sí, la vista ya está puesta en la próxima temporada, donde el equipo de Flick espera seguir con su buena dinámica, mientras que Joan Laporta confía en ganar de nuevo las elecciones de 2026, algo que ahora parece muy factible.
El abogado catalán, que cumplirá 63 años en junio, tenía muy complicada la reelección en el mes de enero, con el equipo naufragando a nivel deportivo y con el escándalo de las fichas de Dani Olmo y Pau Víctor, que estuvieron anuladas hasta que el Consejo Superior de Deportes (CSD) salió al rescate del Barça. La oposición incluso barajó una moción de censura y la popularidad de Laporta se hundió.
En cambio, en el fútbol todo pasa muy rápido y el buen hacer del Barça en estos últimos meses ha hecho que todo lo demás se olvide. Por eso, Joan Laporta tiene ahora su puesto asegurado y un buen mercado de fichajes más le renovación de Lamine Yamal prácticamente le regalarían un segundo mandato. Él lo sabe y ya ha comenzado con la campaña y sus promesas. De lo prometido en la anterior no ha cumplido ninguna y de lo dicho durante el mandato tampoco muchas.
El desastre de la obra del Camp Nou
El último tema donde Laporta ha faltado a la verdad es en las obras del Camp Nou. El presidente azulgrana aseguró que el traslado a Montjuic duraría tan solo una temporada y media y nada de eso ha sido cierto. En teoría, el equipo culé iba a estar de vuelta en su estadio en noviembre de 2024. Se incumplió ese plazo y también el de marzo de 2025 para decir que «algún partido de esta temporada será en el Camp Nou». Tampoco fue verdad y el Barça ha completado su segundo año entero en Montjuic.
Ahora, Laporta da por cerrada la etapa de Montjuic, aunque no del todo. Ha asegurado que el próximo curso ya será en el Camp Nou, pero sigue sin dar fechas exactas y deja en el aire la celebración del Joan Gamper, partido con el que el Barça da la bienvenida a la temporada. «Se quiere jugar en el Camp Nou. Es lo que nos gustaría, pero también a mí me gustaría acabar el estadio cuanto antes y cuanto más tiempo tengamos de construcción y menos de juego, más rápido podremos ir», comentó en una entrevista con La Vanguardia para quitarse de en medio el problema sin dar una fecha exacta para volver.
Joan Laporta, en las obras del Camp Nou
Y es que el plan de Laporta pasa por pedir a LaLiga disputar las tres primeras jornadas del campeonato fuera de casa para así tener algo más de tiempo. Es la fórmula que utilizaron Atlético de Madrid o Real Madrid, entre otros, cuando hicieron reformas en su estadio. La cosa es que los clubes madrileños cumplieron con los plazos y el Barça no lo ha hecho en ninguna ocasión.
Además, Laporta también ha cambiado nuevamente de versión sobre la constructora Limak. Se supone que la empresa turca debía indemnizar al Barça si se retrasaba en las obras, pero ahora la historia que cuenta es diferente. «El contrato lo tenemos como lo tenemos. Con Limak tenemos una buena entente. Para ellos es una obra icónica que les abre muchas oportunidades, están muy implicados y comprometidos. Las dos partes entendemos las situaciones con independencia de lo que digan los contratos y las dos partes tenemos buena fe», explicó en el citado medio.
En lo que sí insiste es en vender como una «mina de oro» los palcos VIP que, sin estar construido el estadio, le valieron en un principio para que LaLiga devolviese al Barça a la regla 1:1 del fair play financiero: «Los ingresos serán muy superiores a los previstos. Los asientos VIP se han vendido a una velocidad de vértigo, nos los quitan de las manos».
Es la versión de Laporta y las dudas de que sea una nueva huida hacia adelante están ahí. Desde que volvió a la presidencia las mentiras han sido parte de su gestión, pero ahora, con los resultados siendo positivos, el viento sopla a su favor.