Los jugadores del Atlético de Madrid celebran un gol en pretemporada
La preocupación del Atlético antes de empezar la temporada: ¿gran mercado o insuficiente?
Los colchoneros han sacado a ocho futbolistas de su plantilla y cuentan con siete caras nuevas con el deseo de acercarse a Barça y Real Madrid
Simeone no se moja sobre el partido en Miami: «Nos preocupamos de cosas que luego no pasan»
El Atlético de Madrid echa a andar este domingo y las dudas son razonables. El equipo rojiblanco, después de no reforzarse para el Mundial de Clubes e irse para casa en la fase de grupos (muy enfadado con los polémicos arbitrajes, eso sí) comenzó a agitar el avispero y ha terminado incorporando siete caras nuevas, todas a gran velocidad para que la plantilla se pueda dar por 'cerrada' antes de que comience la primera jornada de Liga.
Si algo se le había criticado años atrás a la directiva rojiblanca era el dejar los deberes para última hora y esta vez, estén bien hechos o no, se han terminado con bastante rapidez. Álex Baena, Johnny Cardoso, Matteo Ruggeri, Marc Pubill, Dávid Hancko, Thiago Almada y Giacomo Raspadori son las incorporaciones rojiblancas. Los hombres con los que el conjunto colchonero busca dar un paso adelante y acercarse a Real Madrid y FC Barcelona.
Competir de tú a tú ante los dos colosos del fútbol español es el sueño de Simeone, de la directiva y también de la afición. Ahora bien, la cosa está en si es real pensar en ello o si por el momento sigue habiendo un gran escalón. «Yo no me apresuraría tanto en esa definición tan efusiva, de si somos mejores que estos o peores que el otro», aseguró Simeone cuando un periodista le preguntó sobre si estaban listos para pelear de igual a igual.
Y es que la sensación que ha quedado en la hinchada rojiblanca, quizás también en el propio Simeone, es que el trabajo, tal y como ocurrió la temporada pasada, ha vuelto a quedar incompleto. Se han hecho grandes inversiones (eso es innegable) pero hay perfiles como el de Gallagher, Sorloth y Le Normand el año pasado o los de Ruggeri, Hancko y Raspadori este mercado que dejan dudas, o mejor dicho, dejan la sensación de que se les firma porque las opciones que de verdad interesaban se torcieron.
Confiar en los que están
Dicho todo esto, el Atlético lo que debe hacer ahora es confiar en la plantilla que ha confeccionado. Cierto es que se sigue echando en falta un central y alguien que sustituya a Rodrigo de Paul, que el curso pasado fue el timón del equipo. Sea como sea, salvo giro de guion, no parece que vaya a llegar nadie salvo que haya alguna salida, algo que tampoco se prevé. Se ha hablado de Giménez, Molina e incluso Sorloth, pero todo apunta a que formarán parte de la plantilla de esta nueva temporada.
Así las cosas, la plantilla del Atlético de Madrid está cerrada y el único asunto pendiente es Carlos Martín, al que se le busca una salida en forma de venta con opción de recomprarlo en un futuro, aunque si se termina quedando tampoco sería ningún problema para Simeone. Serán por tanto 22 fichas (o 23 si se queda Martín) las que tendrá disponibles el Cholo además de algún apoyo desde la cantera. Ahí gustan Ilias Kostis (defensa), Salim El Jebari (extremo izquierdo) y Taufik Seidu, la joven perla de la academia. Aun así, no está nada claro que vayan a contar con minutos en el primer equipo. El tiempo dirá.
Los jugadores del Atlético de Madrid Marcos Llorente, Taufik Seidou y Johnny Cardoso (i), durante el entrenamiento realizado con vistas al primer partido de Liga
Por tanto, ya sabe el Atlético que los 23 jugadores que conforman ahora el plantel son los que deberán pelear por los objetivos durante la temporada. La duda que hay es cuales son esas metas. La directiva firma estar entre los cuatro primeros y alcanzar los cuartos de Champions League, pero los jugadores, Simeone y la hinchada quieren un título. Son ya cuatro años sin tocar metal y en las dos últimas Copas del Rey (donde alcanzaron las semifinales) fue un mazazo no llegar al menos a la final.
En Liga los rojiblancos lo tienen muy difícil, pues necesitan que ambos pinchen y que el campeonato se decida en menos de 90 puntos, la Champions es un sueño pero que temporada tras temporada les es esquiva y queda la Copa del Rey y la Supercopa de España. El primero de ellos es un viejo anhelo mientras que el segundo no serviría para hacer buena la temporada. Aun así, un año más, vuelve a dar la impresión de que el Atlético competirá contra sí mismo. Quedar tercero en liga y competir en Champions y Copa del Rey es lo mínimo exigible, pero tampoco se le puede pedir más. La campaña pasada, guste o no, fue correcta, aunque para muchos acabó siendo decepcionante.