Florentino Pérez, presidente del Real Madrid
El Real Madrid desea tener realizada la transformación societaria en 2026
La reconversión societaria exigirá la aprobación en el referéndum por mayoría: si votaran 77.000, deberán votar sí 38.501 socios
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Muchos madridistas preguntan por qué Florentino Pérez quiere cambiar la estructura empresarial del Real Madrid, aunque siga siendo de los socios. A la mayoría les gustaría seguir como están, como el club de siempre, pero esa simpleza sencilla del mundo antiguo limita el desarrollo actual de la entidad en este mundo global de grandes corporaciones que te pueden comer entero.
Aquel «club» estaba bien para un mundo con fronteras y con aranceles prohibitivos. Pero hoy, en este planeta abierto, que te pueden comprar desde Nueva York, cualquier multinacional se come tu empresa mientras estás durmiendo. Walter ha comprado los Lakers por 10.000 millones de dólares porque le da la gana y lo hace de golpe y porrazo, a la espera de la confirmación oficial. Eso mismo puede pasar con el Real Madrid.
Y el socio contesta que siendo un club no te pueden comprar porque no hay acciones. Pero eso ya no es así, porque al ser un club eres débil ante los políticos y sus leyes, ya que no tienes accionistas y no se te puede comprar, pero sí te pueden quitar cosas por medio de leyes. Y la última Ley del Deporte manejaba aspectos que podían restar derechos televisivos al Real Madrid, el Barcelona, el Athletic y el Osasuna, los cuatro clubes deportivos que sobreviven, en beneficio de LaLiga, que tendría potestad para hacerlo en situaciones concretas.
Tebas estaba influyendo en esa Ley del Deporte. Al igual que intentó quitar el once por ciento de los derechos televisivos al Real Madrid con el fondo CVC. Esas dos intentonas significaron el punto de inflexión para Florentino Pérez.
Ser club es vivir en peligro constante
Los argumentos del presidente madrileño para transformar societariamente el Real Madrid sin dejar de ser de sus socios son rotundos. Ser un club es ser débil. No eres nadie empresariamente porque no tienes precio. No cotizas en Bolsa. No tienes acciones. No pones tu precio en la valía real del mercado porque nadie te puede comprar ni cotizar. El presidente del Real Madrid expondrá en la Asamblea que es necesario crear una sociedad mercantil, sin influir en el poder de la Junta directiva, en la que los cien mil socios recibirán una acción gratuita.
Pero antes deberá poner a la venta un porcentaje del club, por ejemplo el diez por ciento, para que el grupo inversor que pague por ese diez por ciento ponga el primer precio oficial a la marca Real Madrid y, por ende, al valor de las otras cien mil acciones que se repartirán posteriormente entre los socios con un precio ya concretado, gracias precisamente, al dinero abonado por ese diez por ciento. El dinero del grupo inversor será el punto de partida del proceso y de las tasaciones. Será el punto de partida de todo.
Vista del Santiago Bernabéu antes del partido de NFL en Madrid
Por ejemplo, si una multinacional aporta mil millones por el diez por ciento, el Real Madrid valdrá diez mil millones y los cien mil socios serán dueños de los otros nueve mil millones, repartidos en sus acciones, dentro de esa sociedad mercantil. Sin quitar el poder a la directiva, que funcionará como siempre.
El presidente blanco profundizará con detalle en el proceso de esta creación de una empresa con acciones controlada desde el club por medio de la Junta directiva. El madridismo debe estar tranquilo porque seguirá siendo dueño de la entidad y es la única razón de ser de Florentino Pérez.
La primera actuación de la Junta directiva será crear esa sociedad mercantil, como la que ya existe para la explotación del Bernabéu, con el fin de vender el diez por ciento, por ejemplo, del Real Madrid a una corporación. Una vez que esa multinacional pague por ese porcentaje, por ejemplo esos mil millones de euros, se podrá poner en valor la sociedad mercantil y se colocará el precio a las acciones de los cien mil socios, que serán dueños del noventa por ciento de la entidad.
Los socios podrán vender sus acciones a otros socios, pero no se podrán hacer paquetes de poder, no habrá grupos de poder con acciones. Podrás comprar las acciones de algunos socios que quieran vender, nada más. Cantidades pequeñas. Habrá toda clase de limitaciones para que la Junta directiva siga siendo la que rija el club. Así se contestan todas las preguntas inquietantes del madridismo.
Revalorización del Real Madrid
La creación de la sociedad mercantil y la entrada del grupo inversor que pague el diez por ciento del Real Madrid significará inmediatamente que la casa blanca tendrá una tasación que será muy superior a los 6.700 millones que las entidades internacionales le conceden hoy. Porque Forbes y otras instituciones norteamericanas consideran al Real Madrid «la mejor entidad deportiva del mundo» y la que «mejor y más evoluciona económicamente». Esos estudios de mercado de las instituciones estadounidenses dictan que el Real Madrid supera como entidad deportiva a los Dallas Cowboys, que están valorados hoy en 12.800 millones. Por eso dice Florentino Pérez que el Real Madrid tiene un caché que sobrepasa los 10.000 millones y se acerca a los 11.000. Como punto de salida.
La obtención de un precio oficial supondrá inmediatamente una revalorización de la empresa madridista y de todos los contratos. Y este paso adelante posee otro objetivo, el eterno con vistas al futuro de este fútbol global: competir con los clubes estado, que reciben financiación ilegal, estatal y artificial, además de poder luchar también frente a los equipos comprados por multimillonarios. Para ello es necesario ponerse en el mercado.
La Ley del Deporte y las intenciones constantes de LaLiga de controlar a su mejor producto, el Real Madrid, fueron la clave para que Florentino Pérez reaccionara y tuviera claro que la institución más laureada del balompié debe de ser de sus socios oficialmente, con acciones, pero por medio de una sociedad mercantil paralela a la autonomía de gestión de la Junta directiva. Así nadie podrá usurpar al Real Madrid su independencia.
Pérez lo tiene claro y se lo explicará con detalle al socio en la próxima asamblea del domingo. Contará todos esos peligros de la política y de las leyes españolas para pedir al socio que vote la necesidad de generar una estructura societaria que les haga dueños verdaderos del club sin depender de los vaivenes de los poderes fácticos. El camino será esa sociedad mercantil. Les dirá que convocará una Asamblea Extraordinaria para explicar todo el proceso. Les relatará que en esa Asamblea Extraordinaria deberán aprobar la celebración de un referéndum para votar este cambio societario.
Les pedirá que en ese futuro referéndum voten mayoritariamente por un cambio que entrega un porcentaje del club a un inversor, pero que les concede a los socios la abrumadora mayoría de las acciones para que sean los dueños de la sociedad mercantil creada por la Junta directiva, sin que esa sociedad afecte a la potestad de la gestión. Les dirá que deja el poder del Real Madrid en manos de la Junta directiva, como siempre, porque la única intención será asegurar la independencia económica y empresarial del Real Madrid.
El 23 de noviembre comenzará una etapa histórica del Real Madrid, que deberá acabar en 2026 con esa creación de una sociedad mercantil que evitará que los jeques y los multimillonarios puedan comprar el Real Madrid en un futuro. Una sociedad mercantil con acciones que impedirá que una Ley del Deporte o LaLiga pueda usurpar derechos al Real Madrid, porque el accionariado estará repartido entre sus cien mil socios, que no podrán vender a ricos ajenos al club, solo a otro socio, con un límite de posesión. Un Real Madrid que será de sus socios accionarialmente sin que esa sociedad mercantil intervenga en la gobernanza del club, que será dirigido por Florentino Pérez y su Junta.