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Lamine Yamal se lamenta tras fallar un penalti en el partido frente al GironaEFE

El hundimiento del Barça entra en escena en las elecciones y Laporta peligra si se une la oposición

Las elecciones a la presidencia del Barça están a la vuelta de la esquina. En poco menos de un mes, los socios acudirán a las urnas para elegir al próximo presidente culé y todo lo que pase de aquí al próximo 15 de marzo puede resultar definitivo en clave electoral.

Uno de los puntos principales de los comicios será, como es lógico, lo deportivo. En estos momentos, el Barça está atravesando un bache de resultados que le ha hecho perder, en tan solo cinco días, el liderato de la Liga en manos del Real Madrid después de perder contra el Girona y quedar prácticamente (a la espera de lo que pase en la vuelta) eliminado de la Copa del Rey, una competición en la que el conjunto azulgrana es el equipo más laureado, tras sufrir una dolorosa derrota ante el Atlético en el Metropolitano.

Que el Barça se haya hundido a menos de un mes de las elecciones no es una buena noticia para los cuatro candidatos a la presidencia del conjunto azulgrana. Bien es cierto que son solo dos derrotas seguidas, pero cuando vienen mal dadas, los socios suelen hacerse notar, todo tiene una mayor repercusión y la peor parte se la suele llevar la junta directiva, que es quien toma, entre otras cosas, las decisiones puramente deportivas.

Y eso es lo que quiere evitar, a toda costa, Joan Laporta. El abogado catalán es el principal favorito para ganar las elecciones y el actual Barça tiene mucho que ver con las decisiones que ha tomado. Por lo tanto, si las cosas no cambian de aquí a un mes, las críticas por la gestión deportiva van a aumentar y su percepción electoral podría verse afectada.

Laporta tiene todas las de ganar. Ha conseguido sacar al Barça de la ruina económica–gracias a algunos favores externos, todo sea dicho–y la reforma integral del Camp Nou está siendo cosa suya, pero hay una serie de factores, además de lo deportivo, que podrían jugar en su contra.

Cabe recordar que cuando ganó las elecciones presidenciales en 2021 con un 54,28 % de los votos, Laporta hizo una serie de promesas al 'soci' que no cumplió. Aseguró, con vehemencia, que iba a renovar de por vida a Leo Messi y no fue así. Sostuvo que el Barça iba a fichar a Haaland y se acabó firmando a Robert Lewandowski. Prometió que el club iba a estar saneado en año y medio y los plazos fueron mucho mayores.

Todo eso es algo que el socio no olvida y que ya le han recordado en más de una ocasión. Ser un hombre de palabra suele ser algo diferencial en unas elecciones y Laporta demostró precisamente lo contrario. De ahí que al 'soci' le genera desconfianza la candidatura del abogado catalán.

El papel de la oposición

En 2021, Laporta le ganó la partida a Víctor Font y a Toni Freixa, dos candidatos que no encontraron la forma de convencer al 'soci' y recibieron muchos menos apoyo que el abogado catalán, y se convirtió en el segundo presidente más votado de la historia del conjunto azulgrana.

Sin embargo, en este 2026 la situación podría cambiar y, en ese sentido, la oposición de Laporta podría tener un papel trascendental. Víctor Font repite como candidato y sabe que tiene difícil derrocar a Laporta como presidente si va por su cuenta. Su discurso es bastante plano, no termina de convencer al 'soci' y sus propuestas generan más dudas que certezas.

Víctor Font. en la presentación de 'Nosaltres Barça'NOSALTRES BARÇA

Ahora bien, si el empresario catalán decide finalmente unirse a Marc Ciria y Xavi Vilajoana para formar una candidatura conjunta y potente, la reelección de Joan Laporta no estaría tan clara como la pintaban en un principio.

Tres hacen más que uno y si se juntan los programas electorales de Font, Ciria y Vilajoana, el panorama podría dar un giro de 180 grados y, en ese aspecto, Laporta perdería puntos. Pero todo dependerá de lo que hagan y digan los tres rivales del abogado catalán de aquí al próximo 15 de marzo, fecha en la que el 'soci' decidirá qué Barça quiere para los próximos cinco años.