Comunicado, el del Rayo: ¡somos finalistas!
En la final le espera el Crystal Palace, valorado en 640 millones de euros, propiedad del empresario yanqui Woody Johnson
Ah, el fútbol: ¡el Rayo jugará la final de la Conference! Una de esas cosas que pasan una vez en mil vidas. O diez mil. Uno de los partidos inolvidables de nuestro fútbol en Europa. Hemos tenido la suerte de vivirlo.
El único de los nuestros en una final, el que le va a dar seguramente al Betis la quinta plaza en Champions. Vallecas y sus piratas: im-presionante.
Y fue a lo grande, en plan PSG de la competición. Su mejor partido en el torneo. Mandó en la ida y la vuelta, minimizó a un filial de Chelsea. Le ganó dos veces y sin encajar gol.
Memorable. Enternecedor. Bestial. Con decirles que lo peor fue el resultado. Batalla lo amarró parando ese penalti. Ya digo. Semifinal de Europa, marcador a cero. Tela.
Dos goles de Alemao, un pedazo de calle Payaso Fofo hay que ponerlo a su nombre. Y otro a Lejeune, no sé cómo no le nacionalizamos hace unos años en plan Le Normand, Laporte y tal. No seríamos justos si nos paramos en ellos. Todos merecen honores. ¿Iñigo Pérez? Alcalde. Gobernador. Rey de Vallecas, elijan.
En la final le espera el Crystal Palace, valorado en 640 millones de euros, propiedad del empresario yanqui Woody Johnson, exembajador de su país en el Reino Unido y dueño de los Jets de Nueva York. Al Rayo le preside Presa, Martín Presa.
Presa vs Johnson pues. El partido empezará 0-0 y con el Rayo de ayer, primera semifinal de su historia, ventaja mínima en la ida, vuelta de visitante, con ese Rayo ojito. ¡Qué maravilla!
Y mientras todo eso pasaba, el Madrid abría expediente sancionador a Valverde y Tchouaméni que llevan dos días zurrándose. Desde luego, en la batalla de comunicados, el mejor el del Rayo. La velada empezó con un Rüdiger-Carreras, favorable al alemán por lo que cuentan.
Mo pasaba algo así desde que Robinho le hizo una bicicleta a Gravesen y luego otra… y el danés lo boxeó. 2006. Afortunadamente, Julito Baptista andaba por allí y los separó. Robinho le debe la vida desde entonces.
La cosa ahora está en que el uruguayo no jugará el Clásico y el francés, ya veremos. Tampoco es segura la presencia de Mbappé, Mendy puede que hasta deje el fútbol. Luego quizá que el representante de Francia en el partido sea Camavinga. En fin…
O no, en fin todavía no: cuando se pierde el principio de autoridad, miau. Marramiau. Ahora sí: en fin.
Se definieron pues las eurofinales de esta temporada. La Premier mete uno por torneo, Arsenal, Aston Villa y Cristal Palace, y no cuatro quizá porque los villanos se enfrentaron al Forest en una semifinal. Francia, España y Alemania colaboran con PSG, Friburgo y Rayo.
Pueden contarles los cuentos que quieran, ustedes sabrán si se los creen. La Premier está muy por encima de todos. Nosotros mandamos en cuanto a entrenadores, habíamos metido tres y llegó el cuarto: Iñigo Pérez. Luis Enrique Arteta, Emery y él. Iñigo, de Pamplona a la locura: sin duda el de mayor mérito. Felicidades.