Lewandowski y Coman tuvieron una pelea en el Bayern de Múnich
Las otras peleas entre compañeros que dinamitaron los vestuarios de los mejores equipos del mundo
A lo largo de la historia ha habido varios encontronazos entre jugadores del mismo equipo en todo tipo de clubes
El Real Madrid sanciona con medio millón de euros a Tchoumeni y Valverde tras la pelea
La pelea entre Aurélien Tchouameni y Fede Valverde en mitad del vestuario del Real Madrid ha dado la vuelta al mundo, pero en absoluto es la primera que se ha visto en el mundo del fútbol. Algunas privadas y otras públicas, pero lo cierto es que todos los grandes clubes han tenido momentos de máxima tensión en el vestuario que en ocasiones ha salido por donde no debía. Atlético, Barcelona, Bayern o United también han visto como se cocían habas en sus casetas.
Cierto es que la clave de todo esto es que no salgan a la luz, pues ahí es cuando más se habla del tema y cuando más cuesta resolver el problema. Y es lo normal es sacar las manzanas podridas y evitar que el asunto se alargue en exceso. Eso fue lo que hizo el Atlético en enero de 2023, cuando tras un inicio de temporada horrible y parte del vestuario enfrentado con el entrenador, se dio salida al conocido como 'clan portugués'. Renan Lodi, Felipe, Mateus Cunha y Joao Félix hicieron las maletas y la paz volvió al Metropolitano.
En ese momento el mal rollo que había no se hizo público, pero sí más adelante cuando Joao Félix volvió de su cesión al Chelsea y se marchó de la misma manera al FC Barcelona. Ahí, cuando el Atlético y el Barça se enfrentaron, todo se fue de madre entre el portugués y José María Giménez, que estuvieron a punto de llegar a las manos y evidenciaron que en el pasado ya habían tenido más roces, al menos en ese línea iba la conversación que captaron las cámaras.
Esta ha sido posiblemente la tensión más palpable de los últimos tiempos, pero si echamos la vista atrás encontramos algunas incluso en el Real Madrid. La más famosa ocurrió hace 20 años, en 2006, entre Robinho y Gravesen. Sucedió durante la pretemporada del club blanco en Austria, con Fabio Capello al mando, durante un partidillo en el que Gravesen le propinó una durísima patada a ras de suelo al brasileño. Robinho, harto de la agresividad del danés, se levantó de un salto y le lanzó un puñetazo que desencadenó una monumental trifulca.
Toda la plantilla tuvo que intervenir, con Julio Baptista a la cabeza, para evitar una desgracia mayor. No obstante, aquel capítulo supuso el fin de Gravesen en el Real Madrid. «Su comportamiento es un poco especial, no me gusta todo lo que hace», confesó Capello, que unos días después logró que el centrocampista danés se marchara traspasado al Celtic de Glasgow.
También hubo una pelea en la selección española entre Carles Puyol y Vicente Rodríguez. Todo se desencadenó por una dura entrada del defensor culé que no sentó nada bien al extremos che, que le soltó una patada. Puyol se enfadó y llegaron incluso a agarrarse del cuello teniendo que ser separados por Morientes, Raúl y Marchena. Sucedió en octubre de 2005 y Luis Aragonés, el por entonces seleccionar, detuvo el entrenamiento y les obligó a darse la mano y disculparse delante de las cámaras por dar esa imagen.
Incluso en clubes que se rigen con máxima seriedad como el Bayern de Múnich ha habido varias broncas. La primera fue entre Ribéry y Robben, con Toni Kroos presente y actuando de mediador. De hecho la bronca sucedió en las semifinales de Champions League 2012 ante el Real Madrid. Francés y neerlandés discutieron porque querían tirar una falta al borde del árbitro y, cuando el árbitro pitó el final de la primera parte el asunto se fue de madre y Ribéry propinó un puñetazo a Robben, que salió a jugar la segunda mitad con una marca roja bajo el ojo.
Al club de Baviera no le quedó más remedio que admitir lo sucedido y multó al francés con 50.000 euros. Lo curioso es que años después se repitió la situación con Lewandowski y Coman como protagonistas. Ambos se dieron de puñetazos en un entrenamiento a puerta cerrada y tuvieron que ser separados por sus compañeros.
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En el Manchester United hay una muy famosa sucedida en 2005 con un puñetazo de Roy Keane que noqueó a Gabriel Heinze tras perder un partido ante el Middlesbrough. Según confesó el argentino años más tarde Keane le «mandó a la mierda», y cuando le respondió con la misma moneda, le dio un puñetazo que aseguró que «lo siguiente que recordó es estar en el suelo porque ni tuvo tiempo de reaccionar».
También otros equipos como el Manchester City se vieron salpicados por los constantes broncas de Mario Balotelli e incluso clubes más modestos como el Deportivo de La Coruña vivieron un conflicto entre porteros, cuando Gustavo Munúa perdió los nervios y le partió la cara a Dudu Aouate, lo que provocó que el israelí sangrara por un ojo y tuviesen que cerrarle la herida con ocho puntos de sutura.