Irán traslada a México su cuartel general para el Mundial 2026 ante los problemas de acceso a Estados Unidos
Irán traslada a México su cuartel general para el Mundial 2026 ante los problemas de acceso a Estados Unidos
La FIFA avala el traslado del Team Melli a Tijuana para facilitar los desplazamientos y evitar el bloqueo burocrático derivado de la tensión entre Washington y Teherán
La selección de Irán instalará finalmente su campo base para el Mundial de 2026 en la ciudad mexicana de Tijuana, después de que la FIFA aceptara la petición presentada por la Federación Iraní de Fútbol para evitar los problemas de visados derivados de la tensión diplomática entre Teherán y Washington.
El presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, confirmó este sábado que el combinado nacional abandonará el plan inicial de concentrarse en Tucson, en el estado de Arizona, y se establecerá junto a la frontera con Estados Unidos.
«Gracias a las reuniones que hemos mantenido con los responsables de la FIFA, nuestra solicitud ha sido aceptada. Estaremos instalados en Tijuana, cerca del océano Pacífico», explicó el dirigente en un vídeo difundido por la agencia iraní Fars.
La decisión llega en un contexto de creciente incertidumbre sobre la presencia iraní en el torneo, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, después de la ofensiva militar lanzada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Clasificada para su cuarta fase final consecutiva, la selección iraní —conocida como el Team Melli— deberá disputar todos sus encuentros de la fase de grupos en territorio estadounidense, pese a que ambos países no mantienen relaciones diplomáticas desde 1980 tras la crisis de los rehenes en Teherán.
Irán debutará el 15 de junio en Los Ángeles frente a Nueva Zelanda, volverá a jugar en la misma ciudad el día 21 ante Bélgica y cerrará la fase de grupos el 26 de junio en Seattle contra Egipto.
Según Mehdi Taj, el traslado a Tijuana facilitará enormemente la logística y permitirá sortear buena parte de las dificultades burocráticas relacionadas con la entrada en Estados Unidos.
«El trayecto para nuestros dos partidos en Los Ángeles solo lleva 55 minutos en avión, lo cual es muy corto en comparación con Tucson. Además, tenemos problemas de visados, especialmente en lo que respecta al número de permisos disponibles. Este problema se resolverá pronto, ya que el equipo entrará en México», señaló.
El dirigente iraní incluso dejó abierta la posibilidad de utilizar vuelos privados de Iran Air para los desplazamientos de la expedición nacional.
En Tijuana, ciudad fronteriza próxima a San Diego, la delegación iraní contará, según la federación, con instalaciones modernas y todos los servicios necesarios para preparar el campeonato: «piscinas, servicios sanitarios, sala de musculación, restaurantes privados y todas las comodidades necesarias».
Mientras tanto, las autoridades locales de Tucson aseguraron no haber recibido aún confirmación oficial de la FIFA sobre el cambio de sede, y el organismo presidido por Gianni Infantino no se ha pronunciado públicamente.
La cuestión de los visados se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la expedición iraní. Esta misma semana, jugadores y miembros del cuerpo técnico iniciaron en Turquía los trámites para obtener la documentación necesaria.
El vicepresidente federativo, Mehdi Mohammad Nabi, admitió días atrás que no existe «certeza» de que todos los integrantes de la delegación reciban autorización para entrar en Estados Unidos, aunque se mostró confiado en lograr una solución favorable.
Pese a las tensiones políticas, Infantino siempre sostuvo que Irán disputaría sus partidos del Mundial según el calendario previsto. También el presidente estadounidense, Donald Trump, terminó dando luz verde a la participación iraní, después de haber planteado en marzo que la selección no debería acudir al torneo «por su propia seguridad».
La situación se complica además porque Estados Unidos y Canadá consideran a la Guardia Revolucionaria Islámica —el poderoso brazo ideológico y militar del régimen iraní— una organización terrorista, lo que impide la entrada en territorio estadounidense de sus miembros actuales o antiguos.
El propio Mehdi Taj, antiguo integrante de ese organismo, denunció recientemente el trato recibido por parte de la policía migratoria canadiense a su llegada al aeropuerto de Toronto para participar en el Congreso de la FIFA celebrado en Vancouver.