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El delantero del Real Madrid Kylian Mbappé (i) escapa de Marcos Llorente, del Atlético, durante el derbi madrileño

El delantero del Real Madrid Kylian Mbappé (i) escapa de Marcos Llorente, del Atlético, durante un derbi madrileñoEFE

El Real Madrid espera que el Atlético denuncie el caso Negreira ante la Justicia y no solo por Julián Álvarez

el Atlético de Madrid está ligando el interés de Joan Laporta por Julián Álvarez con el caso del Barçagate de Negreira en cuanto el presidente azulgrana intenta robarles al jugador. La entidad rojiblanca ha lanzado un duro ataque al Barcelona en redes sociales denunciando los pagos del equipo catalán a Enríquez Negreira a lo largo de diecisiete años, en los que percibió 8,4 millones de euros. Pero solo lo hace para impedir que Joan Laporta, que fue quien cuadruplicó el salario de Negreira, les robe al ariete argentino.

El Real Madrid señala que espera que el Atlético denuncie el caso Negreira judicialmente y los 365 días del año y no solo para salvar la propiedad de su estrella. Que denuncie de verdad y no con jueguecitos en las redes. En un análisis tranquilo, desde el Real Madrid se reflexiona que está claro que el Atlético conoce muy bien esta corrupción del Barcelona al pagar durante todo este siglo al vicepresidente de los árbitros. La conoce y por eso la desvela y la recuerda.

Esta corrupción le ha venido muy mal durante todo este siglo. Esto va mucho más allá de un jugador y de una plantilla. Va de perder títulos por influencias y decisiones arbitrales. Es demasiado grave para denunciarlo solamente en las redes. La entidad madridista desea que el Atlético se sume a la causa y denuncie oficialmente. Que tuviera que declarar ante la Justicia. Que lo hiciera por libre si quiere, por eso de no ir unido al eterno rival en nada. Pero que denuncie. El Real Madrid sabe que es casi imposible, porque Miguel Ángel Gil Marín es enemigo de Florentino Pérez desde hace mucho tiempo y siempre ha tomado la postura contraria al presidente del Real Madrid.

Por ello, por esta posición política y biológicamente contraria que es tan simple y que se define en estar contra Florentino Pérez en todo, esa denuncia rojiblanca del Barçagate en las redes sociales se queda en agua de borrajas. El Atlético solo la usa cuando el Barcelona aprieta. Y el Atlético aprieta con el caso Negreira, pero no ahoga. Nunca ahoga. Amaga y no tira la piedra, solo la muestra.

Las ventajas de denunciar el caso

«No denuncies por redes, denuncia ante la Justicia, y ya verás lo que pasa y cómo se ponen las cosas», manifiesta un profesional del Real Madrid. «Si denuncias el Barçagate ante la Justicia, no solo no te van a mangonear con Julián Álvarez, sino que de una vez te respetarán de verdad», señala otro hombre del Real Madrid desde Valdebebas. «Esto lo he hablado con colegas del Atlético en varias ocasiones, si te pones serio con esta corrupción se acabaron las tonterías y ya no vendrán a tocarte un jugador cada verano». Y remata: «Hay que llamar a esta corrupción Barçagate y no el caso Negreira, que quien paga es el Barcelona».

El Athletic también recurrió a las palancas ilegales del Barcelona, a la ilegalidad del caso Olmo (denunciado por la Liga) y a los pagos a Negreira cuando Laporta fue a por Nico Williams hace dos años y en plena Eurocopa, un acoso del Barcelona sobre Williams que se repitió el pasado año. Fue atacar con la vergüenza arbitral y Laporta se asustó. Ahora, el Atlético copia al Athletic. Pero ninguno de los dos equipos van a la Justicia.

Desde el Real Madrid saben que esta utilización del Barçagate por parte del Atlético es un ataque temporal para frenar la «falta de respeto del Barcelona», que incumple la reglamentación y toca a «un futbolista con contrato en vigor», Julián Álvarez, y a su apoderado periódicamente para que el delantero diga a Gil Marín que se quiere ir al Barcelona. Si Laporta desiste o si finalmente llegan a un acuerdo entre clubes, con este futbolista o con otros, toda la campaña del Barçagate se acabará.

El Real Madrid sabe que el Atlético no va en serio con el Barçagate porque Miguel Ángel Gil Marín se ha unido a Javier Tebas, presidente de LaLiga en su oposición frontal a Florentino Pérez en todos los litigios. Y Gil Marín se ha unido a la Liga y a la Federación en la postura de olvidar el incordio de Negreira y pasar página, tapando un litigio que Gil Marín conoce muy bien, como demuestra al subrayar en las redes sociales del Atlético, cuando interesa, que es una corrupción muy grave. Porque el Atlético es el segundo club más perjudicado en el campo por los pagos del Barcelona al vicepresidente arbitral.

El Real Madrid se quedó solo ante el peligro en esta gravísima queja oficial y judicial. Florentino Pérez ha realizado un detallado informe de los obscenos arbitrajes soportados durante todo este siglo. Se lo entregará a Aleksander Ceferin y a Gianni Infantino en cuestión de diez días para que UEFA y FIFA tomen cartas en el asunto y sancionen «el caso de corrupción más grave del fútbol europeo», en las propias palabras del presidente del Real Madrid.

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