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Ayyoub Bouaddi y Vinicius Jr. peleando por un balón en el Brasil - Marruecos del Mundial

Ayyoub Bouaddi y Vinicius Jr. peleando por un balón en el Brasil - Marruecos del MundialAFP

El Real Madrid ya tiene el radar sobre Bouaddi, el joven de 18 años que asombró en el Brasil - Marruecos

Es bueno, bonito y era barato hasta que su explosión en el Mundial puede aumentar su precio de 50 millones de euros hasta los 80. Ayyoub Bouaddi va deprisa deprisa en su vida y eso es bueno para unas cosas y malo para otras. Nacido en Senlis, en Francia, hace 18 años, valoró que ahora mismo no tenía sitio en la selección de Didier Deschamps y eligió Marruecos, el país de sus padres, para brillar cuanto antes a escala internacional. Hay que entenderle. Si hubiera estado con la escuadra francesa quizá no habría entrado en la lista definitiva del Mundial o en todo caso no sería titular.

Prefirió Marruecos porque sabía que su nivel de calidad le haría titular al lado de Brahim con solo 18 años. Y así ha sido. Militó en las categorías inferiores de las selecciones francesas durante cinco años como niño prodigio. Estuvo nominado al Golden Boy el año pasado y después eligió Marruecos con vistas a este Mundial. Acertó. Ya ha explotado porque su clase merecía exponerse mundialmente ahora para cotizarse de golpe a escala universal. En Francia se lamentan por no haberle cazado, pero estas cosas siempre ocurren cuando los jugadores exhiben sus virtudes en otro club o en otra selección nacional porque son muy jóvenes y no tienen sitio en su país o en su equipo de origen.

Ayyoub se impuso al centro del campo de Brasil él sólito y el mundo se sorprendió. Los hechos son indiscutibles. Bouaddi tiene solo 18 años y parece que llevara jugando en primera línea mundial desde hace una década. Es un mediocentro de toque fino, de pase seguro, de mucha clase, con una personalidad impropia de su edad. Por si fuera poco, gana todos los duelos e impone su físico, 187 centímetros de altura, en el fútbol aéreo. Tiene un defecto que debe pulir y está en la edad para ello: no llega al área, se queda atrás, reparte todo el fútbol y se acerca a todos sus compañeros para darles apoyo y una salida de balón portentosa, pero no pisa el área ni marca goles.

De hecho lleva tres años en el Lille y nunca ha marcado. Solo da asistencias. Pero lo fundamental es que crea juego por todos los lados y ayuda por la zona izquierda o apoya por el flanco derecho, triangulando todas las opciones de una manera vertiginosa.

El Real Madrid, enamorado de él

Tenemos que contar su andadura porque el Real Madrid ha sido su espía durante tres años. Ayyoub entró en el primer equipo del Lille siendo juvenil. Es el futbolista más joven en debutar en competición europea. Lo hizo en Conference League con 16 años y unas horas. Alucinante. Desde entonces suma un centenar de partidos con el equipo francés. El Real Madrid ya se fijó en él hace tres años. Los ojeadores de la casa blanca fueron a auscultar a Leny Yoro, el central que acabó en el Manchester United, y 'vieron' a Bouaddi. La situación recordó al fichaje de Stielike en 1977. Santiago Bernabéu en persona viajó a Dusseldorf. Agustín Domínguez filtró que iban a valorar a Wimmer, pero Gunther Netzer sabía que la expedición blanca quería observar a Uli Stielike y así se lo dijo a su compatriota.

Bernabéu se trajo a Uli, quien se sorprendió de que todo un presidente fuera directamente allí para ficharle. Ahora, el Real Madrid ha puesto a Bouaddi en una diana que ya pintó hace tres años y que volvió a recalcar quince meses después cuando el Lille venció al conjunto de Ancelotti en la Champions, con Ayyoub al mando.

Ayyoub Bouaddi, con la selección de Marruecos

Ayyoub Bouaddi, con la selección de MarruecosAFP

Fichados Dumfries, Konaté y Bernardo Silva, la dirección deportiva madridista buscaba un segundo mediocentro que acompañe al portugués en la zona de creación y el marroquí nacido en Francia cumple el objetivo. La cúpula de la entidad no pensaba fichar otro joven para una plantilla repleta de imberbes, de Güler a Mastantuono pasando por Endrick, Huijsen y Carreras. Prefiere profesionales más curtidos para formar un once con mayor carácter, porque la marcha de Kroos, Nacho, Lucas Vázquez y Modric ha dejado el equipo huérfano de líderes. Pero Bouaddi rompe el tópico, pues parece tener treinta, dada su personalidad para dirigir un once como el de Marruecos e imponerse a Brasil en el césped.

Ayyoub impuso su ley ante Ancelotti. Sería el complemento perfecto de Bernardo Silva en el conjunto blanco. Mourinho ha pedido a Mateus Fernandes y su precio, noventa millones, frena esa intención. Los clubes ingleses, empezando por el Manchester United, llevan la delantera en ese objetivo. En su lugar, Bouaddi es, todavía, asequible. Todavía. Costaba 50 millones antes de debutar en el Mundial. Ha ido a revalorizarse. El Lille disfruta. El jugador también. Y el radar del Real Madrid puede transformarse en diana. El equipo madrileño sabe que si lucha por ficharle, el chico hará por ir. Le gusta el Real Madrid. Aviso a navegantes. Está todo dicho.

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