Michael Olise, durante el calentamiento previo al partido frente a Noruega
Olise moverá ficha si el Real Madrid da un paso adelante y se interesa realmente por él
Elegido mejor jugador de la Bundesliga, es una operación muy difícil, pero si el club español presenta oferta oficial, el futbolista la aceptará
Las tres frases de Mourinho en una entrevista que revelan sus planes para el Real Madrid
Hay que hablar muy claro. El madridismo no se cree que Florentino Pérez no ataque este verano la operación del futbolista que su afición desea. Otra cosa es que consiga el traspaso. Pero es cierto que los aficionados del Real Madrid han conocido a un presidente que cuando tenía un futbolista en la diana iba a la caza. Después se podía obtener o no, pero siempre lo intentaba. Es lo que esperan ahora los seguidores.
Todos los simpatizantes del conjunto madrileño desean que el Real Madrid se lance a por Michael Olise. Sin dudarlo. La elección del delantero de la selección francesa es mayoritaria para el madridismo. Todo el mundo le habla de Olise al presidente. Es un fichaje enormemente complicado, porque se trata del mejor jugador del Bayern de Múnich y de la Bundesliga.
Hay que hablar con suma franqueza. Los intermediarios internacionales sí contactaron con Michael Olise hace unas semanas para exponerle la posibilidad de ir al Real Madrid. La cuestión principal es si estaba dispuesto a fichar por el club blanco o si prefería quedarse en el Bayern de Múnich. Es el punto de partida. Si el delantero decía que no se iba del club alemán no habría nada que hacer. Y sí hay que hacer, porque el futbolista dejó la puerta abierta.
Los agentes que dialogaron con Rebecca James, la apoderada del francés, obtuvieron una respuesta simple: el Real Madrid tiene que hacer primero una oferta oficial al Bayern de Múnich y entonces se abrirá el proceso. La propuesta puede realizarse en privado, no publicitarla por ninguna de las partes, pero la negociación debe comenzar así. Después, puede haber negativas del Bayern y contraofertas. Y el precio es la madre del cordero. Será muy alto.
Presentada la primera oferta, será la hora de Olise. El futbolista podrá decir que quiere irse al Real Madrid. Y desea marcharse si el club madrileño apuesta fuerte por él. Esta postura personal se sumará a la proposición económica para ver si la entidad bávara, que es una empresa privada participada por Adidas, Audi y Allianz, accede al traspaso y marca un precio concreto al que se pueda llegar o no. Es necesaria la conjunción de las dos partes, oferta del Real Madrid y posición del futbolista, para abrir la vía de la negociación.
Michael Olise , en un partido ante el Real Madrid
Este es el proceso general. El Bayern es una institución particular con un presupuesto de 867 millones e ingresos de 966 en el último balance económico. No es un club mantenido por un Estado como sucede con el PSG (Qatar) y el Manchester City (Emiratos Árabes Unidos). Una gran oferta total, incluidos bonus, que alcance los 223 millones y supere los 222 de Neymar sería una plusmarca mundial que justificaría empresarialmente ante los propietarios del consorcio alemán una venta. Sería un precio enorme que permitiría explicar a sus seguidores que esa cifra es irrechazable, aunque se trate del mejor futbolista de la Bundesliga. El quid de la cuestión es que el Real Madrid esté dispuesto a pagar esa hipotética cantidad, aunque sean 190 millones este verano y 33 en variables de fácil cumplimiento a abonar en cuatro años.
Esa es la clave. Porque estamos hablando de un coste récord y hay que tener ese dinero y hacer cuentas. O vender otros profesionales de la casa para cuadrar números. Para liarse la manta la cabeza y abonar ese hipotético precio habrá que vender algún futbolista importante. Ya sugirió el club hace unos meses que si había un fichaje estelar habría que hacer sacrificios. Este es el panorama que presenta la caza de Olise. En esa tesitura de venta, Vinicius es el primero de la lista. También pueden ser Valverde o Tchouaméni, hombres muy cotizados en el mercado internacional. Mourinho los quiere a todos, pero si se pretende a una estrella puede que se pierda un jugador relevante por ese objetivo superior. Es ley del fútbol.
Ese precio solo se puede pedir ahora
Uli Hoeness, presidente de honor del Bayern, dice que no le venderán ni por 200 millones, pero esa misma respuesta demuestra la preocupación de los muniqueses, porque el Real Madrid no había actuado oficialmente en nada y ya respondían antes como advertencia. Herbert Hainer, presidente ejecutivo de la entidad, también se ponía la venda antes de empezar y decía que ni se moleste el Real Madrid en preguntar. ¿Por qué?
Porque sabe que los intermediarios han hablado con el jugador y con su agente, Rebecca James. Y que el futbolista ha abierto la puerta de manera silenciosa. En esa diatriba, los intermediarios saben muy bien la posición empresarial que atañe al Bayern en su relación con Olise.
Michael Olise conduce un balón delante de Patrick Berg
Tiene contrato hasta 2029 y los dirigentes bávaros saben que obtener más de 200 millones es un precio que pueden sacar ahora. Y quizá el año próximo si mantiene este rendimiento. Pero es año de Mundial y hay que explotar al máximo este momento dulce para obtener un precio casi irrepetible.
Lo que todos tienen muy claro es que en 2028, a un año del final de su contrato, ya no podrán pedir ni 90 millones. Esta es la carta que juega a favor del Real Madrid. Una visión estrictamente comercial y empresarial dicta que hay que vender ahora. Para ello, lo primero que hace falta es que el Real Madrid medite su decisión y acometa la operación este verano. Y pueda pagarla. Que no es baladí, porque es una cifra récord. Mientras tanto, Haaland espera.