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Vinicius Jr., en un partido con el Real Madrid la pasada temporadaEuropa Press

La incógnita del futuro de Vinicius mantiene en tiempo muerto la decisión del fichaje de un galáctico

Vinícius mantiene en tensión al Real Madrid desde hace un año. Justamente hace doce meses rechazó la oferta de renovación del club y exigía una prima de fichaje para continuar. Sucedió en pleno Mundial de Clubes. Su enfrentamiento con Xabi Alonso desde el primer día caldeó la situación hasta explotar en el famoso clásico. La victoria en el campo se convirtió en una derrota en el vestuario. Un año más tarde, Xabi no está y el vencedor de aquella guerra, Vinicius, sigue tensando la cuerda de su continuidad en el Real Madrid y el proceso llega a su fin.

Esto no puede seguir así, piensa el Real Madrid. O sí, piensan los agentes del delantero. Esta es la batalla de intereses empresariales que se dilucida actualmente y que puede tener una solución este mes o encasquillarse durante otro año más para que el número siete consiga marcharse con la carta de libertad. Esa es la batalla. Ahora mismo, Vini solo tiene once meses de contrato con la casa blanca y puede negociar con cualquier club en enero para irse libre y percibir una prima de fichaje. Esa arma define la presión ambiental que el jugador ejecuta ante la institución que le paga.

El futbolista regresa a los entrenamientos el lunes y se augura una reunión entre las partes para concretar definitivamente su porvenir. El Real Madrid quiere una solución este mes y la táctica del jugador es dar largas para irse gratis en once meses. Ante esa estrategia, el club tiene entre sus propuestas el traspaso del delantero este verano y otorgarle con ese dinero una prima de fichaje, para que admita la transferencia.

La consecuencia de esta situación en punto muerto es que el Real Madrid tiene paralizada la posibilidad de contratar a un galáctico. Hay una verdad meridiana: si Vinicius es traspasado, la dirección deportiva atacará la adquisición de una figura brillante en el Mundial. Olise y Haaland están en cabeza de la lista. Si Vini Jr. se queda, esa decisión puede retrasarse un año. Vinicius marca la planificación del plantel.

Primero deben vender

Hay que ser muy claros en el capítulo de prioridades del Real Madrid, que es el capítulo de prioridades de Mourinho: el portugués tiene el poder de pedir los refuerzos que considera necesarios y lo primero que quiere es un organizador y un Bastoni, un central. Con la misma franqueza, la política de la entidad enmarca que ahora mismo hay 25 fichas y se necesitan dos o tres bajas para poder inscribir jugadores. Mastantuono dejará la lista en 24, porque será cedido. Asencio y Camavinga lideran el capítulo de transferibles.

Mourinho ha querido entrenar con los tres para verlos y después tomar una determinación. Asencio y Camavinga ya saben que serán los últimos de la fila. El último central y el último centrocampista. Tienen ofertas y hasta el momento han dicho que no se van del equipo. Quedan seis semanas de mercado. Si al final no se marchan, no llegará al Real Madrid un cerebro ni tampoco otro central. Definido el panorama, la llegada de un hipotético galáctico es una tercera vía que no ha sido solicitada por el técnico, sino que es una operación empresarial e institucional que trasciende a lo meramente futbolístico.

Eduardo Camavinga, en un partido de la presente temporadaEuropa Press

Sería una actuación que se dibuja en ese más allá que Pérez ha querido aportar siempre al Real Madrid, ese sello, esa firma, de Figo a Cristiano, pasando por Benzema, Ronaldo, Beckham, Modric, Kroos y Zidane. Pero ese toque especial puede tardar un año. Depende de Vinicius. Precisamente, el fichaje de un Haaland o un Olise significaría una presión para el brasileño. El hecho de escuchar durante todo el Mundial que Olise interesaba era un mensaje para el carioca de Sao Gonzalo.

Nadie es imprescindible. Nadie es insustituible. Ni siquiera Di Stéfano lo fue. Aviso. Expuestas las estrategias sobre el tapete verde, hay que especificar que el proceso será al revés. Si Vinicius no renueva, el Real Madrid intentará su traspaso este verano. Y si el brasileño se marcha, entonces sí entrará en acción la operación galáctica. Pero no se fichará antes de conocer si el brasileño se va o se queda.

El Real Madrid tiene pendiente su mercado de fichajes por el devenir de Vinicius. Su futuro marca el paso. La inminente negociación presenta dos posturas. El Real Madrid le ofrecerá un acuerdo por cinco años con una ficha de 15 millones que, con bonos, se convierte en 22. Si el brasileño no acepta, el club le propondrá un traspaso este verano que no puede superar los 90 millones, pues le queda un año de ficha. La clave del acuerdo para que apruebe la transferencia es otorgarle 15 millones como si fuera la prima de fichaje que percibiría la próxima temporada al quedar libre. Veremos cuál es la posición de Vinicius si no renueva y escucha esta propuesta. Sus agentes le dicen que se quede en el Real Madrid durante toda la temporada y que se marche gratis el verano que viene.

Esta hipótesis tiene un opositor natural: Mourinho. El jefe de la plantilla no quiere esta situación a lo largo del curso. No desea convivir con un jugador que está pendiente de su futuro. A Vinicius le puede interesar económicamente, pero al técnico no le gusta nada esta realidad. Quiere una solución. El futbolista puede salir perjudicado, pues el portugués le sentará si observa que guarda la pierna pensando en el contrato con su próximo equipo. Cuidado, no todo vale. Y menos para Mourinho.