Pedro Sánchez, con Gianni Infantino, presidente de la FIFA
El día en que Sánchez se empeñó en meter a Marruecos en la organización del Mundial 2030
A finales de 2018, el presidente del Gobierno viajó a Rabat y le planteó a Mohamed VI la posibilidad de que el país norteafricano organizara la gran cita futbolística junto a España y Portugal
Macron y Mohamed VI luchan por la final del Mundial 2030 en Marruecos ante la pasividad del Gobierno de España
Es de sobra conocido que el próximo Mundial de fútbol, que se celebrará en el verano de 2030, se disputará en España, Portugal y Marruecos, tal y como confirmó la FIFA por boca de Gianni Infantino, el presidente del máximo organismo del fútbol mundial, en el Congreso extraordinario que se celebró el 11 de diciembre de 2024 en Bangkok (Tailandia).
Aquel fue un día histórico. Sin embargo, más de uno se preguntó por qué Marruecos iba a formar parte de una candidatura que, en sus inicios, empezó siendo ibérica y que formaron España y Portugal.
Para entender la presencia de Marruecos hay que retroceder en el tiempo. El origen de esta unión se fraguó en el año 2018, cuando Pedro Sánchez decidió recibir en La Moncloa, junto a Luis Rubiales, por aquel entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol, a Gianni Infantino para transmitirle al abogado suizo-italiano la idea de que España volviera a celebrar en solitario el Mundial, algo que no sucedía desde 1982.
Esa idea no terminó de convencer a Infantino. El Mundial de 2026 se iba a celebrar en tres sedes, el Gobierno dio marcha atrás y decidió incluir a Portugal en la candidatura para crear una especie de alianza ibérica. Así pues, todo hacía indicar que el Mundial de 2030 iba a ser cosa de dos por una cuestión puramente diplomática.
Sin embargo, a finales de 2018 Pedro Sánchez hizo una visita oficial a Rabat, la capital de Marruecos, y allí le planteó a Mohamed VI, el rey del país norteafricano, la posibilidad de que se uniera a España y Portugal, tal y como anunció públicamente. «Construir entre tres países de dos continentes distintos, Europa y África, una candidatura conjunta para unir, para tender puentes, para cooperar».
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, es recibido por el Rey de Marruecos, Mohamed VI, en 2024
La propuesta atrajo a Mohamed VI, pero, al cabo de un año, la candidatura del país norteafricano desapareció sin explicación y se decidió anunciar la adhesión de Ucrania al Mundial, algo que no duró nada, ya que en 2023 el monarca marroquí anunció públicamente que su país se iba a unir a España y Portugal para organizar, de manera conjunta, el torneo más importante a nivel de selecciones.
Y así se ha llegado al verano de 2026. El Mundial se va a celebrar, si no sucede nada raro, en España, Portugal y Marruecos, pero lo que aún está pendiente de resolverse es dónde se va a disputar la gran final, una cuestión que ha dado mucho que hablar.
Durante todo este tiempo, Marruecos no ha parado de presionar a la FIFA para llevarse la final del Mundial de 2030. Y para asegurarse dicho partido, el Gobierno de Marruecos ordenó construir a mediados de 2024 el Gran Estadio Hassan II en Casablanca, un recinto con capacidad para 115.000 espectadores, para quitarle la final al Santiago Bernabéu, la casa del Real Madrid y uno de los estadios más modernos de la actualidad.
La decisión final tendrá lugar a finales de este año y hasta que la FIFA no lo haga oficial los rumores acerca de este partido van a seguir aumentando. Sin ir más lejos, The Times publicó hace unos días que Infantino le había prometido a Marruecos la final del Mundial a cambio de contar con su apoyo para las elecciones a la presidencia que se celebrarán en marzo de 2027, algo que fue posteriormente desmentido por Infantino a través de un portavoz de la FIFA.
En definitiva, lo que en un principio se planteó como una candidatura exclusivamente ibérica se ha acabado por convertir en una en la que Marruecos está amenazando seriamente con llevarse a sus tierras el partido más importante que se puede jugar a nivel de selecciones, algo que ha molestado a ciertos partidos políticos como Vox, Sumar o Podemos, que le exigieron al Ejecutivo de Pedro Sánchez excluir a Marruecos del Mundial 2030 por «atentar contra la soberanía nacional».