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Hansi Flick, durante el FC Barcelona - Real Madrid del pasado domingo en el Camp Nou

Hansi Flick, durante el FC Barcelona - Real Madrid del pasado domingo en el Camp NouEuropa Press

El Barça se viene abajo en una semana: las debilidades ocultas que Luis Enrique y Mourinho han destapado

El fútbol es un deporte que puede cambiar de la noche a la mañana y eso es algo que ha experimentado en primera persona el FC Barcelona de Hansi Flick, que en apenas nueve días ha pasado de ser una máquina de ganar a convertirse en un equipo más vulnerable de lo esperado.

Cuando el conjunto azulgrana venció al Betis en La Cartuja, en un partido que no estuvo exento de polémica, el optimismo se instaló en el seno del vestuario culé, que afrontó con confianza su primera semana importante del curso, en la que se iba a tener que enfrentar de manera casi consecutiva a PSG y Real Madrid.

El reto era, sin duda alguna mayúsculo, pero los culés tenían motivos más que de sobra para pensar en positivo. Venían de ganar absolutamente todo y tanto Flick como los jugadores estaban convencidos de que si se acercaban a lo hecho en los primeros dos meses de competición podían tener opciones de mantener el invicto.

Sin embargo, fue llegar al Parque de los Príncipes y todo saltó por los aires. Luis Enrique, que ya había vencido al Barça en el pasado, tenía muy claro cómo hacerle daño a los de Hansi Flick, trazó un plan concreto para anular tanto al equipo en su conjunto como a Lamine Yamal, se fue a presionar la salida de balón del Barça, explotó la gran debilidad del equipo culé y el resultado final fue un 4-2 que dejó al Barcelona sin la posibilidad de mantener el invicto en la Copa de Europa y le costó la primera derrota de la temporada tras un inicio arrollador.

El PSG demostró, en definitiva, que, en la actualidad, es mucho mejor equipo que el Barcelona y la reacción natural de Flick fue la de reconocer que el cuadro parisino había sido superior en el Parque de los Príncipes: «Tienen mucha calidad en las transiciones. Además, en los últimos 10 minutos no hemos estado frescos, no es una excusa. No hemos tenido la mejor preparación para este partido. Hay que analizarlo y hacer las cosas mejor».

Los jugadores del Real Madrid celebran el gol de la victoria en el clásico

Los jugadores del Real Madrid celebran el gol de la victoria en el clásicoAFP

La derrota ante el bicampeón de Europa hizo dudar, como es normal, al Barcelona. Pero lo que no se imaginaban en la ciudad Condal es que, tan solo unos días después, el Real Madrid le iba a volver a ganar la partida.

El equipo de José Mourinho llegó al Camp Nou en dinámica ascendente y le hizo saber, indirectamente, que no le iba a poner la alfombra en el primer clásico de la temporada. El técnico luso había estudiado perfectamente al Barcelona de Hansi Flick los días posteriores a la victoria frente al Leipzig, sacó una alineación que hizo a sus pupilos competir como equipo y el Real Madrid se llevó los tres puntos de su visita al Camp Nou.

El técnico de Setúbal aprovechó las pistas que le había dado Luis Enrique en la Champions, le hizo saber a los suyos la importancia que tenía ganar al Barcelona para poder seguir peleando por el título de Liga y, con su estudio táctico, explotó la gran debilidad del equipo de Hansi Flick, que no es otra que jugar con la defensa adelantada, lo que permite a los rivales atacarle la espalda a la zaga culé en el momento de montar el contraataque.

De hecho, los dos goles de Mbappé llegaron por ahí. En el 0-1 fue Yan Diomande el que sorprendió al espacio a la zaga culé y en el 1-2 el encargado de hacerle un 'roto' a la defensa azulgrana fue Camavinga, que había entrado en el minuto 80 de la segunda mitad en sustitución de Bernardo Silva. «Era un partido del que, si salíamos a nueve puntos, psicológicamente era pesado. A seis era equilibrado y a tres era diferente. Cómo hemos ganado también es importante. Puedes ganar con suerte, defendiendo mucho, pero lo hicimos con tranquilidad y todos los méritos», reivindicó Mourinho en la sala de prensa del Camp Nou.

En definitiva, el Barcelona pinchó en sus dos primeras pruebas reales de la temporada (ante PSG y Real Madrid) y ahora será Hansi Flick el que tendrá que analizar qué ha fallado para poder sobreponerse de este doble mazazo sufrido en apenas cinco días.

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