Locura de la afición verdiblanca con el malagueño
La locura de Isco tras la última victoria del Betis
El de Arroyo de la miel se encuentra en un momento extraordinario y sueña con la Champions
El Betis logra una ventaja para la vuelta tras ganar 2-1 a la Fiorentina y se acerca un poco más a la final
Heliópolis es ahora mismo el barrio de la alegría. La entidad verdiblanca vive un momento de fervor absoluto: a solo un punto de los puestos de Champions League y con la ida de las semifinales de la Conference League ganada, la feria se ha adelantado en Sevilla, al menos en una parte de la ciudad.
Desde finales de enero, tras aquella dolorosa derrota ante el Alavés —con el Sevilla adelantando en la clasificación—, el Betis ha dado un salto de calidad enorme. El equipo parece otro. La irrupción de revulsivos como Jesús Rodríguez, el Cucho y, sobre todo, Antony ha sido clave. El «Iluminado», que llegó envuelto en dudas, se ha destapado: 8 goles y 4 asistencias en 20 partidos. Ha vuelto a brillar y parece haber silenciado a muchas voces críticas que llegan desde Inglaterra.
Aun así, hay dos nombres propios que destacan por encima del resto: Isco Alarcón y Manuel Pellegrini. El malagueño está de dulce; todo el fútbol del Betis pasa por sus botas. Es el timón del equipo, uno de los mejores jugadores de La Liga esta temporada, con 11 goles y 8 asistencias, cifras espectaculares, teniendo en cuenta que su debut esta campaña llegó en diciembre.
Por su parte, el Ingeniero atraviesa otro gran momento. En el último partido ante el Espanyol, sus cambios —Isco y Abde— revolucionaron por completo el encuentro. El técnico chileno, que parecía estar en la cuerda floja en enero, ha resurgido con fuerza. Aquellos que hablaban de fin de ciclo deben rendirse ante el entrenador con más victorias en la historia del Real Betis.
Locura de la afición
El Betis perdía 1-0 en el minuto 85 ante el Espanyol. El equipo verdiblanco estaba cuajando un buen partido, pero los goles no llegaban. Las opciones de alcanzar la Champions parecían desvanecerse, hasta que un chispazo de magia lo cambió todo: Un golazo de Giovani Lo Celso, hizo creer de nuevo a la parroquia bética que este equipo va a luchar por todo hasta el final.
La locura se desató minutos después con uno de los goles de la temporada, obra del ya mencionado Antony. El brasileño hizo temblar la portería perica con un zurdazo a la escuadra que quitó todas las telarañas.
El regreso a Sevilla del conjunto bético tras la victoria fue una auténtica locura. Como si de soldados regresando tras una batalla ganada se tratara, los de Pellegrini fueron recibidos por cientos de aficionados béticos que se agolpaban para celebrar con ellos. Los jugadores no podían creer lo que veían. Fue el propio Isco, héroe verdiblanco y manteado por los aficionados, quien resumió el sentir del momento al retuitear un video del recibimiento con un mensaje que ya es historia: «¿Puedo tatuarme este video?»