La afición del Rayo Vallecano celebra su pase a Conference League
El Rayo Vallecano: el equipo de barrio que volverá a viajar por Europa 24 años después
«Ale, ale, ale, Vallecas ale. Vamos Rayito», fueron los canticos que entonaron los jugadores del Rayo Vallecano en la celebración del pase a Conference
El Celta jugará Europa League y el Rayo irá a la Conference
En marzo del 2001 terminó la última aventura europea para el Rayo Vallecano. Aquel 15 de marzo, los franjirrojos cayeron eliminados paradójicamente contra el Alavés, el equipo que este sábado les ha permitido el pase empatando con su rival directo, el Osasuna. Los rayistas cayeron en cuartos de final de la entonces llamada Copa de la UEFA, en Mendizorroza, con un doloroso 3-0 con el que se despedían de Europa durante 24 largos años.
La avanzadilla europea de principios de siglo aún se recuerda en el barrio de Vallecas. Ese año el Rayo clasificó a Europa por juego limpio y dirigido por Juande Ramos transitó su camino por la segunda competición europea. Los madrileños han estado muy cerca los años anteriores de volver a cumplir su sueño de conseguir el tan ansiado billete. En el Estadio de Vallecas han sonado en muchas ocasiones cánticos que apelaban a conseguir la gesta: «El año que viene, Rayo - Liverpool», es una de las canciones que se entonan en el sur de Madrid cuando su equipo amenaza con dar la sorpresa.
En la noche del sábado esas apelaciones se hicieron realidad. El empate a cero con el Mallorca, sumado al reparto de puntos en Mendizorroza convirtió al Rayo en el octavo clasificado, que jugará la Conference League. La celebración se produjo en la Fuente de la Asamblea, de madrugada. El autobús descapotable, conocido como rúa, que llevaba a los jugadores se reunió con la afición rayista, que siempre ha demostrado ser una de las más fieles de España, en dicha fuente, donde se desató la locura.
Las calles del barrio estaban abarrotadas, prácticamente imposibilitando el paso al autobús, que avanzaba a un ritmo muy tranquilo mientras que los protagonistas y miembros del cuerpo técnico se daban un auténtico baño de masas. Y no es para menos, pues en Vallecas han visto a su equipo en Segunda División hace escasos años. La afición del Rayo, de igual modo que la de la mayoría de los equipos humildes, está mucho mas habituada a recibir disgustos que alegrías, por lo que, cuando llega una buena nueva de dicha magnitud, no queda otra que celebrarla como se merece.