El árbitro del encuentro José Luis Munuera Montero saca tarjeta roja a Vedat Muriqi
Todas las polémicas de la primera jornada de Liga pese a que la Federación hace todo lo posible por evitarlas
El nuevo Comité Técnico de Árbitros comienza con las mismas dudas que dejó el presidido por Luis Medina Cantalejo
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Rafael Louzán llegó a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) el pasado mes de diciembre. Desde entonces, una de sus asignaturas pendientes ha sido la reforma del Comité Técnico de Árbitros (CTA), un asunto que atacó este verano. Sus medidas pillaron por sorpresa porque buscó una revolución total en este organismo al nombra a Francisco Soto como presidente, pues normalmente lo dirige un exárbitro de primer nivel.
Francisco Soto Balirac (Vigo, 1980) dejó una carrera de más de veinte años como abogado –llegó a ser socio en el despacho de abogados Garrigues– para embarcarse en este nuevo proyecto. Y es que Soto compaginó su profesión con su pasión por el arbitraje y llegó a ejercer de colegiado entre 2002 y 2015 en Tercera Autonómica, Segunda Autonómica, Primera Autonómica, Preferente (8 temporadas), como asistente en 2ªB, y en fútbol base. Una vocación que le llevó a desempeñar el puesto de vocal en la Junta de Gobierno del Comité Gallego de Árbitros de Fútbol y asumir el puesto de delegado en el mismo Comité en 2015.
Esta era la carta de presentación de Fran Soto, que llegó en julio a la RFEF para sacar a Luis Medina Cantalejo del Comité Técnico de Árbitros (CTA) –último peso pesado del Rubialismo– como un perfil más técnico que pudiese contentar a todos los clubes, pues no hasta la fecha no ha tenido rifirrafes con ninguno.
De ahí que en su presentación, el gallego enterrase el hacha de guerra y pidiese «dejar las controversias atrás». Nada más lejos de la realidad, tan solo ha hecho falta una jornada para ver que la polémica va a seguir estando presente y que la confianza en el CTA es nula para la mayoría de equipos pues, al final, los colegiados siguen siendo los mismos de la pasada campaña.
Las polémicas de la primera jornada
Presentado ya el nuevo presidente del CTA, toca analizar todas las polémicas que ha tenido esta primera jornada donde la gran novedad arbitral ha estado en el nombre de los colegiados. Ahora ya no se les conoce por los dos apellidos –como llevaba ocurriendo desde los años 70– y se les llama por su nombre de pila y su primer apellido. Es decir, se pasa de Gil Manzano a Jesús Gil.
Lo que sí ha seguido igual han sido las polémicas. El primer partido que dio que hablar fue el Villarreal - Oviedo, donde Alberto Reina fue expulsado por doble amarilla en apenas 27 minutos. Muñiz Ruiz tardó en sacar la segunda cartulina tras un ataque prometedor del submarino amarillo y parecía que se la había perdonado, pero de repente se echó la mano al bolsillo y echó al jugador carbayón. Santi Cazorla, capitán azulón, mostró su indignación y la tachó de «rigurosa» además de acusar al colegido de «cargarse el partido». Y es que es posible que de no haberse tratado de un recién ascendido una de las amarillas se hubiese quedado sin sacar.
El centrocampista del Oviedo Alberto Reina (d) abandona el terreno expulsado durante el partido de la primera jornada de LaLiga
El siguiente encuentro con polémica es el que más ha dado que hablar. Munuera Montero tuvo una actuación tétrica en Son Moix y todas las decisiones perjudicaron al Mallorca frente al Barcelona. Un gol de Ferran que se dio por válido mientras Raíllo estaba conmocionado en el suelo, dos expulsiones locales en tan solo 10 minutos (Morlanes y Muriqi) y una roja clarísima perdona a Raphinha. Eso sí, lo más grave fue que el colegiado se saltó el protocolo de golpes en la cabeza. Difícil de entender. De hecho en el CTA no se lo explican.
También tuvo motivos para el enfado el Sevilla. Después de reclamar un 'penaltito' sobre Okor Adams que se quedó sin señalar vio como Hernández Maeso indicó el punto de penalti después de un leve toque de Juanlu a Nico Williams, que se dejó caer después de dar varios pasos y ver que la jugada no iba a ningún sitio. Iturralde González, exárbitro, habló en la SER sobre la jugada. «Para mí, no es suficiente la pena máxima. Cuando cambia la dirigencia... Yo estoy en contra de pitar estos penaltis», aseguró.
Real Madrid y Atlético
También hubo quejas en los partidos Espanyol - Atlético de Madrid y Real Madrid - Osasuna, aunque en estos dos casos sin demasiado motivos. La primera protesta es por el gol de falta de Julián Álvarez al entender que los atacantes no respetaron la distancia de un metro que deben tener con la barrera, algo que realmente sí se hizo pues estaban ubicados donde les indicó Busquets Ferrer, árbitro del encuentro. Por su parte Osasuna consideró que el penalti sobre Mbappé no era, pero la realidad es que Juan Cruz invade su espacio y después le derriba. Penalti infantil, pero penalti.
Sea como sea, lo cierto es que cinco de los 10 partidos de esta primera jornada de LaLiga han tenido algo de polémica, por lo que el CTA de Fran Soto no ha conseguido su principal objetivo. Y es que no parece sencillo, pues el fútbol y la polémica van de la mano, aunque hay cosas evitables como lo que sucedió en Son Moix con Munuera Montero.