Jude, Kylian y Güler, campanadas a tres
Entre los dos liquidaron a este tristón Valencia que parece condenado a pasarlas canutas para mantener la categoría: vivir para ver, es penoso verle así. Kylian hizo dos, lleva ya 18 en 14 partidos, y antes de que Bellingham cazara el tercero Agirrezabala paró a Vinicius un penalti que le hicieron a él mismo
Lo de Bordalás-Nyom para la Puerta del Sol me parece insuperable. A no ser que cambiemos el formato, trío y no pareja. Entonces no hay color: Bellingham, Güler y Mbappé.
Y en el centro el inglés, que ha vuelto. Decididamente. Ah. Valverde corre un gran riesgo: retirarse como lateral derecho. Y uno de los mejores. Paciencia. Es la gran noticia del Madrid. Bellingham está cerca del gran Jude, aquel mini Di Stéfano que aterrizó hace dos años y fue eso, la pera. Se hinchó de jugar y golear. El equipo ganó la Champions sin perder un partido y la Liga con una sola derrota.
Fue el director, un Baremboim en serio. Está en eso. Ya el día del Barça jugó minutos magníficos. La continuación, este primer tiempo ante el Valencia, cuando se cocinaron papas y puntos, fue definitiva: sí, ha vuelto. Paren las máquinas.
Los otros dos, turco y francés, van camino de súper pareja. Los veo y pienso en Tip y Coll. Es que me pasa eso. ¿Una pareja? Ellos. También Isabel y Fernando. Si es que en esto del fútbol es lo de siempre. Los buenos se encuentran, lo difícil es juntar dos petardos.
Entre los dos liquidaron a este tristón Valencia que parece condenado a pasarlas canutas para mantener la categoría: vivir para ver, es penoso verle así. Kylian hizo dos, lleva ya 18 en 14 partidos, y antes de que Bellingham cazara el tercero Agirrezabala paró a Vinicius un penalti que le hicieron a él mismo. Fue el remate de su curiosa semana.
Tiene cuajo el tío. Otro se hubiera tapado, que lo tire el 9 que acaba de meter uno. Él no. Él agarró la pelota y se fue hacia el punto de penalti. El Bota de Oro, que lo tiene como ahijado, se quitó de en medio.
Enfocaron a Xabi y estaba serio. Cuando se confirmó lo que muchos temíamos, que no lo metía, el míster se giró hacia uno de sus ayudantes: no hay audios, tranquilos. Nunca entenderé que el especialista o parecido deje tirar los penaltis a un colega que no es precisamente un infalible. Esto no es el patio de los Escolapios. ¿Qué el Madrid falla muchos? Precisamente por eso: para un lance que no dominas, el más fiable. Y ese no es Vini.
El partido acabó en el primer tiempo. Alonso y compañía pensaron en Liverpool, se habían cumplido sus mejores sueños: tres goles de ventaja al descanso y rotar, bajar el ritmo, ahorrar esfuerzos. Riesgos.
En el minuto 78 se repitió el cambio del Clásico y Rodrygo entró por Vinicius que chocó la mano con Xabi y todo el banquillo: no subió a palmear a los de la primera fila de milagro. También salió, por fin, Endrick.
Partido de 45 minutos, ideal pensando en la visita a Anfield donde volvió a ganar el Liverpool, 2-0 al Aston Villa. Carreras cerró el marcador con zurdazo que firmaría Roberto Carlos. Primer gol de un jugador español del Madrid en la Liga. Qué cosas.
Cabalga el Madrid, sí. El martes, la otra gran prueba tras el Barcelona. Parece bien preparado. Anfield: hablando de campanadas, ocasión magnífica para dar una. No sería la primera vez.