Entrenamiento del FC Barcelona previo al clásico
El Barça celebra la Liga antes de tiempo y cree que dará el golpe final al curso fatal del Real Madrid
El equipo azulgrana ha visto con palomitas el incendio en Valdebebas y está seguro de que se llevará el clásico de manera cómoda
Tomás Guasch analiza la crisis del Real Madrid: «La preparación del clásico está siendo perfecta para un 5-0»
El FC Barcelona tiene una oportunidad de oro para ganar la Liga este fin de semana; sería su título liguero número 29 y lo más destacable es que puede hacerlo ante el Real Madrid, su eterno rival. En la Ciudad Condal han visto el incendio en Valdebebas con palomitas y como una oportunidad de oro para darle el golpe final a los blancos, que posiblemente hayan vivido su peor temporada en lo que va de siglo.
Un desastre total que ha hecho saltar por los aires el vestuario del Real Madrid, que se llevó por delante a Xabi Alonso, que va a hacer lo mismo con Álvaro Arbeloa y que también acabará con la andadura de varios jugadores en el conjunto merengue. Todo lo contrario sucede en el Barça, donde apenas habrá cambios en la plantilla de cara al próximo curso y el ambiente que hay es, al menos de puertas hacia fuera, fantástico.
Así lo ha hecho notar el Barcelona durante toda esta semana en la que, de manera silenciosa, ha ido hurgando en la herida del Real Madrid con publicaciones en redes sociales de la primera plantilla formando «una familia». Disfruta el equipo azulgrana con la situación que vive su eterno rival y de ahí que en Can Barça estén convencidos de que el clásico de este domingo puede acabar con otra goleada más con la que redondear su gran Liga y además hundir del todo a los merengues.
Tan convencidos están en el Barcelona que ya dan el clásico por ganado y, por ende, la Liga también. Están seguros de que va a haber fiesta en el Camp Nou y después por la ciudad, y de ahí que ya tengan todo preparado, aunque no podrán ir a Canaletas porque está de obras y no tiene capacidad para acoger a tanta gente.
Vender la piel del oso...
Se podría decir que el conjunto azulgrana ha vendido la piel del oso antes de cazarlo. Se vio en Pamplona, cuando ya gritaban «campeones, campeones» pese a que todavía no lo tenían hecho matemáticamente. Cierto es que el Barça tiene 11 puntos de ventaja respecto al Real Madrid y tan solo quedan 12 por jugarse. Lo tiene prácticamente atado, pero es que en estos días incluso se ha llegado a escuchar por Barcelona que «se viene una nueva goleada».
Cierto es que la situación del Real Madrid no ayuda en nada a pensar que se verá un clásico competido, pero ese exceso de relajación que hay por el lado culé puede terminar pasándoles factura. Más aún si tenemos en cuenta que Lamine Yamal es baja y Raphinha sigue sin estar en plenas condiciones. También es verdad que el Real Madrid no podrá contar con Valverde, pero volverá Courtois y Mbappé tendrá minutos. No va el Madrid al Camp Nou de paseo y mucho menos a arrastrar el escudo. Las diferencias en el vestuario existen, están ahí y ahí se quedarán cuando ruede el balón. En el césped es otra historia.
Jugadores del Barcelona y el Real Madrid en clásico de la temporada pasada
Así las cosas, el Barcelona está convencido no solo de ganar sino de golear y a veces esas cosas no salen como se espera. Sea como sea, a los culés les vale empatar para ganar la Liga mientras que los blancos intentarán ganar, cuando menos se espera (algo con lo que se crecen) para retrasar el alirón y evitar que les festejen en la cara. Sería un último golpe fatal para jugadores y afición en un año que quieren olvidar cuanto antes.