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Marc Márquez celebra su victoria en el Gran Premio de AustriaEFE

Las verdaderas claves del tremendo dominio de Marc Márquez en el Mundial de MotoGP

Marc Márquez tiene en su mano el Mundial de MotoGP. Tras cinco años sin ganarlo, el ilerdense ha recuperado la sonrisa y este 2025 mucho se tendría que torcer la cosa para que no termine levantando su séptimo campeonato en la categoría reina y el noveno en total. Igualará por tanto a Valentino Rossi, algo que el italiano no lleva nada bien y menos por el hecho de que lo haga con Ducati.

Y es que el piloto español llevaba ligado a Honda (escudería japonesa) toda su carrera deportiva, pero en 2024 decidió cambiar de aires e irse a Gresini Racing, un equipo satélite de Ducati. Fue precisamente en esa escudería, junto a su hermano Álex Márquez, donde el '93' recuperó su nivel de pilotaje después de cuatro años viviendo un auténtico calvario con las lesiones. En total cuatro operaciones que estuvieron cerca de retirarle, aunque él nunca perdió la fe.

Honda dejó de ser competitiva y Marc Márquez –que era el piloto mejor pagado con mucha diferencia– se atrevió a dejar atrás el equipo de su vida para ir a una satélite de Ducati. Esa es una de las grandes claves de su dominio actual, pues la temporada pasada aprendió a pilotar una moto Ducati, la complicada Desmosedici GP23, después de llevar toda la vida con Honda.

2024 fue un gran año porque al de Cervera le respetaron las lesiones y pese a que comenzó el curso con malos resultados, poco a poco se fue adaptado a las condiciones de la Ducati hasta el punto de que volvió a ganar una carrera. Marc supo dominar la moto italiana y logró que el Team Principal de Ducati apostara por él para acompañar en el garaje a Francesco 'Pecco' Bagnaia. Volvió a ser el mejor piloto de la parrilla.

Adaptarse a Ducati para volver a ganar

Se podría decir por tanto que Marc Márquez hizo la 'mili' en Gresini Racing para ganarse una oportunidad con el equipo principal de Ducati y así tener la opción de pelear por su séptimo campeonato de MotoGP. Acertó de lleno el '93' al aceptar la oferta y también acertó la escudería italiana al apostar por Marc pese a las críticas de Valentino Rossi y los tifosi que, lógicamente, no están felices con la idea de que el ilerdense iguale a Il Dottore. Fue un win-win para ambos que se va a transformar en éxito el primer año de unión.

Ahora bien, pese a que en estos momentos todo parezca sencillo porque Marc Márquez lleva seis Gran Premios consecutivos ganando sprint y carrera, la realidad es que no es oro todo lo que reluce. Ha habido un tremendo trabajo por parte del catalán que, vale que lleve la mejor moto, pero también pilota una de las más difíciles de la parrilla. Bagnaia es la mejor prueba de ello, pues sus resultados son mucho peores pese a competir con la misma moto.

Marc Márquez festeja la victoria en el Red Bull RingAFP

Otra de las claves en la gran diferencia entre Márquez y Bagnaia está en el freno, tal y como explicó Ducati a Marca, pues el español introdujo un cambio en la moto para que le fuese más fácil frenar. «La única particularidad que tiene respecto a los otros pilotos es que tiene la leva del freno muy cerca de la mano. Por lo tanto, es muy sensible a cualquier variación de la leva, porque en poquísimo tiempo llega a ella con los dedos», comentó Mattia Tombolan, ingeniero de la compañía italiana, al citado medio.

Así pues, parece que Marc por fin ha logrado introducir ese viejo anhelo suyo, y que ya intentó en Honda aunque sin éxito, de poder frenar la rueda trasera con el pulgar y no con la pierna. En Ducati la cosa funciona diferente y se ha acostumbrado a la perfección, otra de las grandes claves por las que ahora mismo nadie le tose en la categoría reina de MotoGP. Su séptimo Mundial es cuestión de tiempo pero él busca romper todos los récords.