Marc Márquez, en una imagen de esta temporada
El 'punto de inflexión' en Ducati para mantener el dominio y dar a Márquez una era dorada
La marca italiana ha comenzado a evaluar nuevos cambios en su Desmosedici en vista de los avances de sus rivales y el bajo rendimiento de Bagnaia
Los peligros de que Márquez haya sido campeón tan pronto: falta de motivación y posible paso por quirófano
Las alegrías del equipo italiano no se han acabado, y menos tras haber conquistado su tercer título de la temporada en MotoGP. Ducati consiguió la triple corona tras lograr el título de equipos, que precedía al de pilotos, tras el regreso de Marc Márquez a lo más alto de la categoría reina en Japón, y al campeonato de constructores en Montmeló.
El de Cervera conquistó su noveno título –séptimo de MotoGP– después de un año casi perfecto junto al equipo principal de Ducati donde, hasta el momento, ha logrado embolsarse el 85 % de los puntos que se han puesto en juego, además de firmar seis dobletes consecutivos (de victorias sprint y carreras). Sin embargo, el dominio de la escudería no ha sido tan evidente fuera de lo relacionado con Marc.
Su hermano, Álex Márquez logró aguantarle bien el ritmo con la moto de Gresini (filial de Ducati), pero más allá de él, los tripletes en el podio de Ducati empezaron a desvanecerse, cediendo incluso dos victorias (en Silverstone y Le Mans). En vista de estos resultados, quedaba claro que las cosas estaban cambiando para el equipo, sobre todo viendo que resultaba muy complicado dominar el Top-6 con las motos de la marca italiana.
Por ello, tras un periodo de reflexión, la fábrica italiana ha asumido que es momento de introducir cambios para mantener el dominio de los últimos años. Los rivales están cada vez más cerca, y Ducati quiere evitar sustos, además de llevar de vuelta a Francesco Bagnaia, piloto oficial junto al mayor de los Márquez, a las primeras posiciones. Analizando los datos, han descubierto que el modelo anterior de la moto, la GP24, tuvo un mejor arranque que el prototipo del año actual.
Frente a esta situación, en la que rivales como Aprilia han molestado bastante a los de Borgo Panigale, el director de Ducati, Gigi Dall’Igna, ha expresado su deseo de reactivar el desarrollo de un nuevo modelo de la Desmosedici, con la que los pilotos de la marca italiana buscarán despedir la era actual de MotoGP de la mejor forma posible. Aunque en la fábrica asumieron que «era bueno para nosotros detener el desarrollo (de la GP25) porque el rendimiento a principio de año era increíble», ahora miran con preocupación los avances de las otras marcas en sus prototipos sobre el asfalto, según afirma Davide Tardozzi, team manager del Lenovo.
Los pilotos Marc Márquez, Alex Márquez y Francesco 'Pecco' Bagnaia tras el sprint del Gran Premio de España de MotoGP
El problema con el sistema de concesiones
Ya antes del parón veraniego, los de Borgo Panigale ya destacaron como el sistema de concesiones estaba siendo especialmente útil para todos los que podían disfrutar de sus ventajas. Este programa es un conjunto de ventajas para los fabricantes de motos con menor rendimiento, con el objetivo de nivelar la competición y mejorar su competitividad. Estas concesiones se agrupan en cuatro categorías (A, B, C y D) según el porcentaje de puntos que acumulen los equipos, y pueden incluir beneficios entre los que destacan más días de pruebas y más motores con flexibilidad de desarrollo.
«Parece que las reglas de Dorna funcionan muy bien, porque nuestros oponentes han crecido mucho este año», matizó Tardozzi, ya que el dominio de su equipo les dejas fuera del programa. Esto se une a que en vista de su superioridad, los de Ducati no quisieron apenas arriesgar con la GP25, por lo que introdujeron muy pocos cambios en comparación a lo habitual, por ello Gigi «ahora está empezando a pensar de nuevo», según afirma el jefe de equipo, con el objetivo de implementar todos esos cambios que no se hicieron ahora.
«Dall’Igna dijo que es mejor que volvamos al escritorio y empecemos a abrir algunos cajones en busca de algo nuevo y a pensar en el próximo año», comenta Davide, sobre la estrategia que han adoptado. Y es que de cara a 2026, los italianos tendrán que realizar mejoras en la parte exterior de la moto, ya que el motor de la misma se mantiene igual con la regulación actual.
Ya este año, desde el equipo quisieron adelantarse al futuro durante las pruebas de Misano, implementando diferentes novedades que introdujeron en la moto de un Marc Márquez que pidió expresamente que se anulara cualquier intento de variar las características de su Desmosedici, por lo menos hasta que tuviese en sus manos oficialmente el título de campeón mundial.
Es por esto que, una vez que los italianos se han mostrado «muy orgullosos por haber traído de vuelta a un campeón tan grande a la victoria», ha llegado el momento de ponerse manos a la obra. Todas estas decisiones recaerán principalmente en su compañero, quien era el objetivo principal de esta restructuración. Pero no es solo por eso, sino que la recuperación del español no ha ido como lo esperado, y tras una cirugía que buscaba acelerar el proceso y entrar cuanto antes en la fase de rehabilitación, el '93' no volverá a los circuitos durante este año.
No solamente se perderá el Gran Premio de Australia y de Malasia, como inicialmente estaba previsto, sino que tampoco llegará a tiempo para Portugal y Valencia. Esto significa que no podrá realizar los primeros test, donde probará la Desmosedici GP 26, por lo que Francesco Bagnaia será el encargado de probar el prototipo y tratará de volver a posicionarse en la cabeza de las tablas en las próximas carreras, mientras el español termina su rehabilitación.