Carlos Alcaraz celebra un punto en la final del Open de Australia 2026
Alcaraz destrona a Djokovic en Australia y se convierte en el rey más joven del tenis
El mejor tenista del mundo se convierte también en el más joven en conquistar los cuatro majors y lo hace superando por completo a Nole
Así celebró Alcaraz abrazándose al Rey su primer título de Grand Slam ganado ante Djokovic
Hacer historia está reservado para unos pocos y Carlos Alcaraz es uno de ellos. Se hartó de repetirlo en pretemporada, que lo que tenía entre ceja y ceja era el Open de Australia y ya lo tiene en su poder. No fue la final más épica, tampoco la más brillante, pero sí en la que el joven español destronó al rey de Australia, Novak Djokovic, al ganarle por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 demostrando que el presente del tenis ya es él.
El murciano tenía la oportunidad de convertirse en el más joven en coronarse en los cuatro Grand Slams y la aprovechó haciéndolo además ante el tenista más laureado de la historia y con la presencia en la grada de Rafa Nadal, quien tenía en su poder el récord de precocidad hasta hoy. Más presión imposible la que tenía sobre sus hombros el número 1 del mundo, pero demostró nuevamente que sabe lidiar con ella mejor que nadie.
Se vio sorprendido Carlitos por el nivel superlativo que sacó el serbio al comenzar el partido. Ganó el sorteo el número 1 del mundo y escogió restar, lo que en cierto modo pagó caro porque Nole tomó la iniciativa desde el principio sirviendo de manera estelar y dominando cada punto. No dio opción alguna a Alcaraz de sentirse a gusto en la Rod Laver Arena y en apenas 32 minutos se llevó el primer set.
Djokovic jugó increíble, siendo agresivo e impidiendo que Alcaraz, que cometió muchos fallos y no estuvo nada acertado al resto, pudiese coger su derecha y pasar al ataque. Fue un set en el que por momentos dio la sensación de estar viendo al Djokovic de 2015 y no al de 2026, que, a sus 38 años, sigue siendo un animal competitivo. Aun así, el murciano todavía tenía mucho que decir y supo como despertar.
Alcaraz se presentó en la final
Era complicado que Nole mantuviese el nivel del primer set en el tiempo y eso lo sabía Alcaraz, que comenzó el segundo capítulo del partido concentrado, sabiendo lo que tenía que hacer y esperando al bajón físico del serbio. No tardó en llegar y, tras un punto donde la fortuna se alió con él, encontró sus primeras oportunidades de rotura para convertirlas y acercarse a igualar la final.
Aparecieron los errores de Nole, que tuvo una oportunidad para devolverle el quiebre e igualar de nuevo la manga, pero la salvó Carlitos y todo comenzó a ser más sencillo para sus intereses hasta el punto de devolverle el 6-2. Ahí Djokovic se marchó al vestuario para coger aire y la organización del torneo, a causa del fuerte viento presente en Melbourne y las frías temperaturas (14 grados) decidió cerrar un poco más el techo, dejando tan solo un pequeño trozo de pista al descubierto.
Carlos Alcaraz sonríe durante la final del Open de Australia 2026
Dejó algo contrariado a Alcaraz esta decisión, pero el cambio de tendencia en el partido ya era una realidad y Nole no volvió a jugar con la misma fluidez del primer set. Estaba ya la cosa en manos de Carlitos que desaprovechó una buena opción de ponerse al fin por delante en el primer juego del set, pero acertó en el quinto al saber encontrar los fallos del serbio que pareció haberse quedado sin gasolina y a merced de un Alcaraz que ahora sí sabía qué hacer.
Nole en cambio estaba pesado de piernas, se tomó una pastilla para intentar coger nuevas energías, pero el número 1 del mundo ya había subido varias marchas y se llevó por 6-3, con doble break, un set que jugó a las mil maravillas. Tenía cerca su primer Open de Australia y además empezaba sacando en el cuarto set, todo marchaba bien para sus intereses, aunque faltaba saber cuanta gasolina quedaba en el tanque de Novak Djokovic.
Había más de la que parecía y, tras salvar un juego imposible nada más comenzar la cuarta manga, Carlos Alcaraz vio como Djokovic resurgía, aunque supo matar a tiempo su resurrección. Los saques de Nole eran una agonía mientras que el español los cerraba fácilmente, aunque todo pudo cambiar en el noveno juego, cuando un break point pudo hacer que el serbio forzara la quinta manga. Lo salvó Alcaraz y se convenció de que llegaría una nueva oportunidad, que cuando la tuvo ya no la desperdició y le hizo coronarse en Australia por primera vez.