El precio de la luz hay que mirarlo al milímetro
El coste de la luz
Por qué no dejarse tentar por las tarifas fijas de electricidad y seguir con las variables
Pese a los elevados precios actuales, las variables acaban saliendo más baratas
Paco es un especialista en tarifas eléctricas que utiliza sus conocimientos para ayudar a sus clientes a gastar menos en el recibo de la luz. Aunque pueda parecerles increíble, sigue apostando por los precios variables, que en la actualidad están por las nubes. Él mismo explica por qué lo hace.
Desde hace un tiempo ofrece a sus clientes los servicios de una comercializadora: Avanzalia. Esta entidad cobra la electricidad con precios variables cada mes (indexados), dependientes del mercado OMIE de la luz. Negoció con ellos un buen precio y está convencido de que a la larga será satisfactorio, aunque ahora no lo parezca.
Los españoles cada vez están más tentados de pasarse a tarifas fijas por el elevado precio de las variables. Paco sostiene que es un error, y explica por qué: «Estamos en una época en que los comerciales captan clientes ofertándoles precios fijos que duran doce meses. Suelen ocultar parte de la información. Lo más característico es que el comercial compara el precio variable de tu factura más cara (diciembre, enero, febrero) con un precio fijo que te ofrece. Como es lógico, es más barato que esos meses caros tuyos (indexados)».
Para Paco la comparación es un engaño. En primer lugar, «porque para comparar precios fijos con precios variables como los tuyos hay que utilizar la media de tus doce meses del indexado. Ningún comercial lo hace. Yo sí lo he hecho, y los indexados son siempre más baratos; al menos, los de Avanzalia que yo he podido negociar gracias a mi amplio volumen nacional de consumidores».
Paco afirma que los precios indexados (variables mensualmente) son siempre los mejores, incluso en años de precios altos como el actual. «Antes recomendaba a mis clientes precios fijos muy buenos. Viendo el resultado, ya no lo hago. Los subieron todos pasados pocos meses», indica.
Ojo con la letra pequeña
Tras ver cómo subían los precios supuestamente fijos de doce meses, Paco preguntó el motivo a los proveedores. «Nos dijeron que este derecho aparecía en la letra pequeña de todos los contratos fijos de luz y gas, algo que he comprobado que es así. Les legitima para saltarse ese precio fijo cuando lo necesiten».
Dicho esto, admite lógicamente que el precio variable de la electricidad está disparado. En el caso de Avanzalia, se ha multiplicado de media por 2,2 durante el último trimestre del año y parte del trimestre anterior. La subida no tiene un remedio fácil, ya que el precio de Avanzalia es muy ajustado (gana 0,006 euros por kilovatio consumido: en una factura de 757 euros, ganaría unos 12).
Las demás comercializadoras buenas han aumentado sus precios por 2,4: tres veces más que el mismo mes de 2021. «Es cierto que hemos pasado el peor trimestre del año; la temporada media-alta y alta de un año especialmente nefasto. España tiene los peores precios de Europa, también influidos por los cambios que el Gobierno ha efectuado para recaudar a las productoras de luz y gas. A partir de este mes disminuirá el precio y se equilibrará la media de la factura anual, como sucede todos los años», indica.
Ahorrar en las horas valle
Con los precios como están, es más importante que nunca utilizar las horas valle para lavadoras, secadoras o lavavajillas. Paco estima que haciéndolo la factura puede reducirse en un 20 %. Las tarifas valle vienen especificadas en la propia factura; si no pueden usarse las tarifas valle (que son por las noches y los fines de semana las 24 horas), conviene utilizar las siguientes más baratas, y recurrir lo menos posible a los horarios punta.
Además de las cuestiones planteadas, Paco recomienda estudiar la instalación de paneles fotovoltaicos sobre el tejado y azoteas: «Han bajado mucho de precio. He estado buscando compañías que ofrezcan la instalación de placas fotovoltaicas sin tener que pagar nada y he descubierto algunas muy baratas. Se autofinancian en un periodo de entre cinco y siete años con la energía extraída del sol». No hay desembolso inicial. Se paga una cuota al proveedor calculada para que la factura de electricidad no solo no se encarezca respecto al año anterior: incluso puede ahorrarse algo durante los años de amortización gratuita de las placas. Tras cinco-siete años de amortización, se ahorra un 50 % de la factura.