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Imagen de la Sagrada Familia en BarcelonaEuropa Press

Análisis económico

España pierde 5,6 millones de turistas; Cataluña, 2 millones: el 35 %

Los gobiernos autonómicos deben tomar las riendas para evitar el desastre, y que a finales de este año no hayamos perdido más de 10 millones de turistas

Según los magníficos teóricos que hay en el Gobierno, 2022 iba a ser el año de ascender a las alturas y demostrar a los españoles, a Europa, al mundo y, cómo no, al universo entero, que España está otra vez en la cúspide mundial.

Hemos cerrado el 2021 con un PIB inferior al de 2019, un PIB per cápita inferior menor que en el 2018, un gasto público de 610.000 millones, unos ingresos por impuestos nunca vistos, pero eso sí, a pesar de ello, un déficit de más de 85.000 millones de euros, una deuda del 118 % del PIB y que supera los 1,4 billones de euros.

Por eso el ascenso a los altares y el encumbramiento de este Gobierno va a ser el 2022, que significa llevarnos a igualar o superar ligeramente el año 2019.

Lo malo es que las cifras no cuadran. Del 7 % de crecimiento del PIB, ya estimamos un 4,3 %, y si escuchamos a los que no forman parte del Gobierno, parece ser que puede ser peor incluso que esa cifra.

La inflación se ha disparado, en España y en el mundo, pero en España estamos aprovechando para desangrar a los trabajadores y recaudar 13.000 millones de euros más hasta abril, mientras que en otros países bajan los impuestos para que la clase media y baja no se asfixie económicamente.

Pero la incompetencia de cada uno de los ministros, en sus ministerios correspondientes, es tal, que todos se preocupan de todo y nadie hace nada.

Este es el caso del turismo, una de las fuentes de ingresos más importante de este país.

El Instituto Nacional de Estadística publicó el 1 de junio los resultados a abril, que vamos a analizar a continuación, en primer lugar por el origen de los turistas y en segundo lugar por el destino de los mismos.

El resultado es dramático. Se nos han caído 5,6 millones de turistas, y si miramos los nueve países que suponen más del 70 %, vemos que la media es la misma que el total. En este grupo de países ha caído el turismo un 26,3 %, y a nivel nacional, un 26,2 %.

El país que más cae en valor absoluto es Reino Unido. Hemos perdido ya 1.250.000 turistas, que este año no vamos a poder recuperar. Le sigue en importancia Alemania, con 677.000 turistas menos, Países Nórdicos, con 573.000, y Francia, con 563.000. Solo con estos cuatro países perdemos 3,1 millones de turistas.

Ya podemos confirmar que el turismo proveniente de Rusia ha desaparecido y, desde luego, en el 2022 va a ser imposible recuperarlo. Pero también es enormemente preocupante la caída del 79 % de los turistas de Estados Unidos, porque si los rusos se gastaron 14.000 millones de euros, los americanos se dejaron, en el 2019, 4.000 millones de euros en sus viajes por España.

El único país significativo en turismo que ha crecido ha sido Países Bajos. Han venido en 4 meses casi 54.000 turistas holandeses más.

Si ahora lo miramos desde el punto de vista de a dónde se han dirigido, tenemos lo siguiente:

La comunidad que más ha caído ha sido Cataluña, que ha perdido casi 2 millones de turistas con respecto a 2019, cosa que le hace perder el primer puesto de destino turístico en favor de las Islas Canarias, que se vuelve a colocar en la primera posición de destino con más de 1 millones de turistas de diferencia con Cataluña.

La segunda comunidad más afectada es Andalucía, que pierde 900.000 turistas, de los cuales 240.000 son los rusos que han dejado de venir a España, pero fundamentalmente a Andalucía y en especial a Marbella.

La tercera en pérdidas ha sido la Comunidad de Madrid, con casi 900.000 turistas menos, seguida de Canarias, con 825.000 menos.

Las Islas Baleares es la comunidad que menos se ha visto afectada, pues ha caído solo un 9,2 %, lo que significa 17 puntos menos que la media y haber perdido solo 165.000 futuristas.

Independientemente de que el turismo se produce a lo largo de todo el año, hay dos grandes épocas de atractivo turístico y que son claves para conseguir resultados óptimos, la Semana Santa y, por supuesto, los meses de julio y agosto.

El primer cartucho ya lo hemos gastado y ya hemos visto que nos hemos dejado 5,6 millones.

De estos, como hemos visto, casi 2 millones se los ha dejado Cataluña, el 35 % del total de la pérdida. Me imagino que el Gobierno de la Generalitat será consciente de que mientras se preocupa por los teléfonos móviles, por sus embajadas, por montar todos los días líos con la educación, por estar en todos los medios mundiales como una región desorientada y sin saber qué hacer, los turistas que antes iban a Barcelona y a la Costa Brava ahora se van a Grecia, Italia y otros países en los que saben que no se van a encontrar con problemas.

El Gobierno no va a poner una estrategia, ni siquiera unas tácticas para intentar paliar un desastre nacional como puede ser perder más turistas. Serán los gobiernos autonómicos los que tiene que tomar las riendas para evitar el desastre, y que a finales de este año no hayamos perdido más de 10 millones de turistas.

Más vale que entre todos nos pongamos a trabajar, porque esta panda de vagos y maleantes que tenemos en el Gobierno hacen honor a lo que son.