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Planes de pensiones indexados, una interesante alternativa a los tradicionales
Colocan el dinero en fondos que imitan la composición y cambios de los índices bursátiles de renta fija y renta variable
En España hay contratados 9,3 millones planes de pensiones, un producto que los expertos advierten por su falta de rentabilidad, sus altas comisiones y la tributación a la que están sometidos los beneficios.
Estos planes son, en definitiva, herramientas para comercializar un fondo de pensiones, que tienen un funcionamiento similar a los de inversión y no están exentos de riesgos. Aunque el sector califica al capital como derecho consolidado, esto no quiere decir que no pueda perder su valor. Además, las comisiones pueden ascender hasta el 1,5 % por gastos de gestión.
También está el problema tributario: las aportaciones de hasta 1.500 euros anuales son deducibles a Hacienda, pero no así la retirada. Si sacamos todo nuestro dinero de golpe, este tributa como renta del trabajo, por lo que podemos ver cómo la Agencia Tributaria se come hasta la mitad de nuestros ahorros de una sentada.
Por ello, cada vez más expertos financieros aconsejan dejar de apostar por inversiones con mayor rentabilidad. Una de ellas son los planes de pensiones indexados, que colocan el dinero en fondos que imitan la composición y cambios de los índices bursátiles de renta fija y renta variable. Es decir, es una mezcla de inversión parecida a un fondo cotizado (ETF, por sus siglas en inglés) pero que «copia» los índices –de ahí el nombre de ‘indexado’–.
Por ejemplo, es posible mantener un plan de pensiones indexado de las 35 empresas más grandes de España –que es precisamente lo que es el IBEX 35– que, en lugar de hacer compras y ventas como haría un plan de pensiones tradicional, simplemente copia el parqué madrileño. En vez de comprar acciones una a una y mantenerlas en una cartera, compra un fondo de inversión especializado en replicar la composición de un índice. Si BBVA fuera la de mayor cotización y Santander la de menor, el fondo se adecuará para tener siempre más peso de las empresas de mayor cotización y menos la de menor.
«La diferencia entre un plan pensiones tradicional y uno indexado es que los tradicionales suelen invertir en elementos concretos –acciones de una compañía sólida, bonos, etc.– que son, generalmente, más seguros pero poco rentables», señala Rubén de Gracia, CEO de Elitelia.com, una firma de consultoría fiscal especializada en grandes patrimonios.
Los planes indexados invierten en fondos que copian índices de renta fija y variable, por lo que calcará la composición de cualquier índice. «Si, por ejemplo, el Ibex 35 sube un 10 % y los gastos del plan de pensiones son de un 2 %, tu rentabilidad anual será del 8 % sin más complicaciones», añade De Gracia.
Comisiones más bajas
La ventaja de estos planes es que suelen tener comisiones mucho más bajas –0,5 % frente al 1,5 % de los tradicionales– ya que al estar invertido el dinero a largo plazo replicando índices, es más rentable que comprar y vender acciones individuales que repercuten en los gastos de gestión que pagan los inversores.
También es una manera de tener una diversificación del ahorro y es ideal para personas que quieren hacer pequeñas aportaciones –muchos permiten desde los 30 euros–.
Misma tributación
A nivel de tributación, es exactamente igual a la de un fondo de inversión tradicional, tributan en la renta en función del tramo de beneficios al que corresponda (del 19% al 23%) y no tributan por las plusvalías obtenidas siempre y cuando se utilicen para ser reinvertidas en otro fondo, lo que permite reinvertir en lugar de pagar impuestos.
Estos planes, sin embargo, al ser un producto que depende y sigue a un índice bursátil, tienen más riesgo que un fondo de pensiones tradicional que combina mucha inversión a plazo fijo.
«La rentabilidad de los últimos años de los planes de pensiones indexados ha sido considerablemente más alta que la de los planes tradicionales. Mantienen las mismas desventajas en cuanto a años de espera, aportación máxima anual o falta de liquidez, pero con mayor rendimiento y menores comisiones», concluye De Gracia.