Turistas disfruta en la playa.
Precariedad y «subempleo»: lo que oculta la última bajada del paro
A pesar de la reducción del desempleo en julio, apenas cuatro de cada diez contratos indefinidos completan una jornada de trabajo
Hasta en tres ocasiones ha asegurado Yolanda Díaz que en junio registramos las cifras más bajas de paro juvenil de la serie histórica. El triunfalismo económico está pasando factura a la ministra en funciones, que no parece comprender que la bajada del desempleo del mes de julio muestra muchos motivos de preocupación.
Según los datos del Ministerio de Trabajo, el número de personas en situación de desempleo registradas en las oficinas del SEPE a finales de junio bajó en 10.968 personas respecto al mes anterior. Así, el total de parados se sitúa en las 2.677.874 personas, «la cifra más baja correspondiente a cualquier mes desde 2008».
Como era de esperar, el descenso se debe principalmente al sector servicios, cuya demanda de trabajo se dispara en los meses de verano por la llegada masiva de turistas. No obstante, sube ligeramente el desempleo en la construcción, también por motivos estacionales.
No cabe duda que una reducción de la tasa de paro es una buena noticia, pero la situación no es tan maravillosa como señala la gallega. Dado el peso del turismo en nuestra economía, julio siempre es un buen mes para el empleo; pero este año se ha registrado la tercera peor bajada de un mes así desde 2011. Y podría haber sido peor, ya que dos comunidades precisamente gobernadas por el PP como Andalucía y Madrid han obtenido muy buenos resultados.
El sindicato USO, en su último informe sobre los datos del paro, añade además a los parados a los colectivos considerados «no ocupados por formación» (198.899 personas) y con «disposición limitada» (302.856), lo que aumenta la cifra total de desempleados hasta los 3.179.629.
Se trata de personas inscritas en el SEPE que no trabajan, sin contabilizar los fijos-discontinuos que no se desglosan por parte del Ministerio y que están incluidos como demandantes de empleo ocupados al tener una relación laboral –aunque estén inactivos–. «A esto podríamos añadir los 12.227 trabajadores que, al finalizar el mes, estaban en un ERTE», apunta USO.
Este sindicato se pregunta si este aumento de demandantes de empleo ocupados es consecuencia del «subempleo» mencionado por el Eurostat por las personas que trabajan a tiempo parcial y quieren trabajar más.
Paro juvenil
La ministra en funciones ha destacado en TVE que tenemos la mejor cifra de paro juvenil de la serie histórica, que en julio fue de 184.038 personas, 435 menos que el mes anterior. Tiene en parte razón la ministra en funciones, ya que se trata de la cifra más baja, pero también es cierto que tenemos la tasa está diez puntos porcentuales por encima de febrero de 2007, cuando se alcanzó el mínimo histórico.
Díaz asegura que, con el PP, el diferencial con Europa era de catorce puntos y hoy estamos a cinco. A la llegada de Zapatero al poder, esa diferencia era de 1,2 puntos porcentuales, que aumentó hasta los 12,7 cuando ganó Rajoy. El gallego vio durante su legislatura aumentar ese diferencial a los 14 puntos que cita la ministra, pero dejó el Ejecutivo con una diferencia de 7,8. Si esa comparativa la hacemos con los datos de desempleo juvenil, los resultados son sonrojantes.
Paro estructural
«El paro estructural en España no tenía unas causas, sino que era fundamentalmente por el modelo productivo y por una cultura basada en la precariedad. Este diferencial que hemos cambiado se debe a la reforma laboral, a los ERTE y a la subida del SMI», ha añadido Díaz.
No sabemos a qué se referirá la ministra ya que tres de cada cinco contratos indefinidos creados en junio son a tiempo parcial o fijos-discontinuos y las horas trabajadas están descendiendo. El 61 % de contratos indefinidos realizados no completan una jornada de trabajo y se han realizado más que personas se han suscrito, lo que hace pensar que se trata de un incremento de la contratación a tiempo parcial o que se les ha rescindido el contrato y se les ha vuelto a contratar.
Como apunta USO en su estudio, «la rotación en el empleo ha llegado a la contratación indefinida, que está dejando de ser sinónimo de tener y mantener un empleo estable».