El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte (i).
El incremento de gasto en defensa que exige la OTAN equivale a menos de mes y medio de pensiones
El Gobierno diseña un plan para aumentar la inversión hasta los 36.560 millones de euros, más que la suma de los presupuestos de Sanidad, Educación y Servicios Sociales
A España se le ha acabado el chollo. Después de años mirando hacia otro lado, la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca obligará a nuestro país a incrementar el presupuesto para defensa hasta el 2 % en 2029, lo que convertirá a esta partida en el segundo mayor gasto público por detrás de las pensiones.
Tras la ocupación rusa de Crimea y la toma de Irak por parte del califato islámico en 2014, la OTAN apremió a sus miembros a aumentar sus presupuestos de defensa hasta el 2 % del PIB, que por entonces solo cumplían tres países. Diez años después, ocho países han quedado rezagados, con España en último lugar con un escueto 1,28 % del PIB.
Aunque el Ejecutivo de Mariano Rajoy, primero, y posteriormente el de Pedro Sánchez, mostraron en público su voluntad de alcanzar ese objetivo, la realidad evidenció el escaso compromiso de los gobiernos españoles con la Alianza. Si bien el gasto en defensa se ha duplicado en ese tiempo, de apenas 9.000 millones a 19.723 millones, todavía es insuficiente para aumentar unas décimas sobre el porcentaje del PIB y, especialmente, para complacer al nuevo inquilino de la Casa Blanca, que ha exigido a los miembros de la OTAN un incremento hasta el 5 %.
De momento, el Gobierno ha diseñado un plan de inversión para ir aumentando el gasto en defensa progresivamente hasta alcanzar el objetivo del 2 % en 2029, que supondrá el desembolso de unos 36.560 millones, según ha publicado El País. El programa irá destinado principalmente a la adquisición de armamento y material, que aumentará un 250 % en ese periodo.
Los desafíos a los que se enfrenta el Ejecutivo amenazan con dejar este plan en papel mojado. Por un lado, tiene que lidiar con su principal socio de Gobierno, Sumar, que ha calificado de «imposible» el objetivo del 2 %. Como adelantó El Debate, la fórmula para contentar a Yolanda Díaz sería tramitar el incremento de gasto como Programa Especial del Ministerio de Defensa, lo que no supondría debilitar otras partidas presupuestarias. No obstante, aunque esta medida permitiría que el aumento del gasto no compute en el techo de gasto, sí lo hará en los Presupuestos Generales de 2025, donde necesitará la validación del partido de la gallega.
Por otro lado, el propio Ejecutivo no tiene claro ahora que vayan a presentar nuevos Presupuestos ante el riesgo de sufrir una nueva derrota parlamentaria que ponga al Gobierno contra las cuerdas y no se descarta una prórroga. En este caso, el plan para incrementar el gasto en defensa sería inviable.
Segundo mayor gasto
En cualquier caso, lo que está claro es que los 36.560 millones de esta partida supondrá el segundo mayor gasto del Estado por detrás de las pensiones contributivas –que el pasado año rozaron los 160.000 millones de euros– y por delante de la amortización de la deuda pública, las transferencias a las Comunidades Autónomas y las prestaciones por desempleo.
Los más de 16.800 millones de diferencia con el actual gasto en defensa superarían los actuales presupuestos de Sanidad, Educación y Servicios Sociales y Promoción Social juntos. Paradójicamente, esta cantidad apenas supone un mes y una semana de gastos de pensiones.