España generará en la próxima década solo un trabajador por cada tres nuevos jubilados
España generará en la próxima década solo un trabajador por cada tres nuevos jubilados
La generación del baby boom, los nacidos entre 1960 y 1975, ya han comenzado a jubilarse y no solo lo nota la Seguridad Social, también el mercado laboral. En los últimos años se viene alertado sobre el desequilibrio creciente entre las personas que se incorporan por primera vez al trabajo y aquellas que abandonan la vida laboral por jubilación, una brecha que amenaza con agravar la escasez de talento en sectores clave de la economía española.
En la próxima década se jubilarán más de 5 millones de personas, mientras solo un tercio de esa cifra ingresará al mercado laboral. Así lo refleja un análisis desarrollado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, en el que se estima que solo 1.826.197 de estos jóvenes pasarán a formar parte de la población activa en los próximos diez años.
En otras palabras, por cada tres personas que se jubilan, solo una se incorporará al mercado laboral, lo que evidencia un llamativo desequilibrio en el relevo generacional. Pero existen comunidades autónomas donde la situación es mucho más desfavorable.
País Vasco es la región más perjudicada de España, con 4,6 personas que se jubilan por cada una que se incorporará al mercado laboral. Le sigue Castilla y León y Galicia cuyo índice se sitúa en 4,4. También Asturias con 4 nuevos pensionistas frente a un nuevo cotizante.
Se trata de regiones que presentan una tasa de envejecimiento alta y una tasa de actividad de las personas jóvenes inferior a la nacional. Por ejemplo, «en País Vasco, la participación de los menores de 25 años en el mercado laboral es del 27 %, cifra inferior a la nacional, del 37,8 %», explican en el informe.
Talento sénior y fuerza migrante
El estudio defiende que «la fuerza migratoria es indispensable para el mercado laboral española, aportando prácticamente todo el crecimiento reciente del empleo». En los próximos diez años esta dependencia de la migración no solo continuará, sino que aumentará, resultando clave para paliar la falta de relevo generacional.
Sin embargo, aunque el volumen de llegadas puede contribuir a cubrir vacantes, persiste un desajuste entre las competencias disponibles y los perfiles de muchos puestos que quedarán libres tras las jubilaciones. «Debemos cualificar y recalificar al talento, autóctono y migrante, con políticas activas ambiciosas: formación digital y técnica, homologación ágil de títulos, acreditación de competencias», explica Francisco Mesonero, director de Sostenibilidad de The Adecco Group.
En un país con un acusado déficit de relevo generacional, apostar por el talento sénior no es una opción, sino una necesidad. «Discriminar por edad es un completo contrasentido que supone excluir a más del 35 % de la población activa y desperdiciar competencias clave como la experiencia, la madurez o el conocimiento acumulado. En este sentido, retener o reenganchar a los profesionales mayores de 50 años no solo amplía la base de talento disponible y mejora la relación entre jubilaciones y nuevas incorporaciones, sino que ayuda a sostener la productividad y a facilitar la transferencia de conocimiento entre generaciones.», asegura.
En muchos casos, las personas sénior quedan fuera del mercado laboral por barreras estructurales como el edadismo o la rigidez de los modelos de trabajo. Promover su capacitación, especialmente en competencias digitales y adaptadas al nuevo entorno laboral, es imprescindible para reactivar su empleabilidad.
IA y automatización
Además de la migración y la activación de talento, la inteligencia artificial y la automatización pueden absorber parte del vacío de capacidad que deja el envejecimiento: automatizan tareas repetitivas, reducen errores y tiempos de ciclo, y liberan horas para actividades de mayor valor. Con ello, la fuerza laboral existente puede cubrir mejor vacantes en sectores como cuidados, logística, industria, agricultura, administración y turismo. No sustituyen el relevo generacional, pero sí elevan la productividad y la calidad del servicio en la próxima década.
«La IA y la automatización no resolverán por sí solas el reto demográfico, pero sí son palancas decisivas para hacer más con la fuerza laboral disponible. Debemos avanzar hacia un modelo de trabajo en el que la tecnología libere tiempo de tareas rutinarias y mejore la productividad en sectores clave como los cuidados, la industria, la logística o la administración. Si alineamos tecnología y talento convertiremos este desafío en una oportunidad de crecimiento sostenible y cohesión social.», sentencia Mesonero.