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Vivienda en construcción en BilbaoEFE

La oferta de vivienda en España roza mínimos con los precios similares ya a los de la burbuja

El 50 % de la demanda desatendida se concentra en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Málaga

La crisis de la vivienda que asola nuestro país no da tregua a los españoles. Su demanda sigue incrementándose mientras la oferta no para de descender, tensionando unos precios ya de por sí muy elevados y dificultando aún más el acceso a la vivienda.

En el segundo trimestre de 2025 los inmuebles disponibles se han reducido un 20 % en comparación con el mismo periodo de 2024, y ya rozan el mínimo histórico que se registró en España. De hecho, tan solo se encuentra un 9 % por encima de este momento, en el primer trimestre de 2014, según un estudio del portal inmobiliario Idealista basado en las viviendas anunciadas en su plataforma desde el año 2014.

A pesar de que aún no se ha alcanzado el mínimo, son 35 las capitales de provincia en las que los compradores encuentran menos oferta disponible que nunca, entre ellas casi todos los grandes mercados como Alicante, Bilbao, San Sebastián, Madrid, Palma, Sevilla y Valencia.

El listado de ciudades en mínimos de stock se completa con La Coruña, Almería, Ávila, Burgos, Ceuta, Ciudad Real, Gerona, Guadalajara, Huelva, Huesca, Las Palmas de Gran Canaria, Lérida, Lugo, Murcia, Oviedo, Palencia, Pamplona, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Segovia, Soria, Tarragona, Teruel, Toledo, Valladolid, Vitoria, Zamora y Zaragoza.

Las tres ciudades que están más cerca de alcanzar su mínimo son Badajoz, con un volumen de stock solo un 2 % superior al mínimo y Santander y Melilla, con un 3 % más, seguidas de Logroño (5 %) y Albacete (7 %).

«Puede ir a peor»

Con una oferta mucho más rígida desde 2021, la brecha entre oferta y demanda se ha ido ampliando, de forma que en 2025 se necesitarían unas 700.000 viviendas terminadas para poner coto a esta situación. Así lo aseguró esta semana el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, en una conferencia sobre los retos de la economía española en el Consejo General de Economistas. El 50 % de la demanda desatendida se concentra en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Málaga.

Entre los factores claves que están limitando la oferta de vivienda se encuentra el aumento del número de hogares, motivado por el crecimiento de la población extranjera y de los hogares unipersonales; la escasez de suelo finalista –aquel que está listo para iniciar una promoción–, y la falta de personal especializado en construcción, que presionan los costes e incluso dificulta los trabajos; la falta de inversión y la incertidumbre regulatoria.

Este déficit de vivienda explica «la fuerte subida de los precios en la vivienda» que se está observando en buena parte de España. De hecho, ya están en niveles similares a los de 2004, asegura Escrivá, en pleno crecimiento de la burbuja inmobiliaria, aunque la situación actual es muy diferente a la de entonces.

Aun así, Escrivá considera que es un problema que «requiere una movilización de todas las administraciones involucradas y en general de toda la sociedad, y de todo el ámbito económico» para resolverlo. Y es que esta situación tiene varias dimensiones, una de ellas, y la más importante, es que se ha convertido, y de forma creciente, en «un cuello de botella para el funcionamiento del mercado de trabajo», sobre todo en áreas muy dinámicas.

«Si la oferta no consigue crecer a un ritmo muy superior y va a costar, porque hay una cierta rigidez a corto plazo, el problema puede ir a peor. Y esto sí que sería todavía más complejo de gestionar hacia adelante», sentencia.