El economista Daniel Lacalle en la redacción de El Debate.
Daniel Lacalle, economista: «El Gobierno quiere acabar con los autónomos porque representan libertad»
Resalta que la visión de la izquierda sobre los autónomos es insultante, como si fuesen defraudadores natos
En nuestro podcast económico semanal, cuyo audio puede oírse pulsando sobre estas líneas, hablamos en esta ocasión con el economista Daniel Lacalle. Entre otras cosas, nos cuenta su visión sobre lo que está ocurriendo con la subida de cuotas a los autónomos: «Son parte esencial del tejido productivo de España, pero hay una obsesión del socialismo y de la ultraizquierda por intentar hacer creer que los autónomos son como los funcionarios. Se repite constantemente la falacia de que han de cotizar según sus ingresos, como si fuesen un sueldo que reciben de la Administración Pública».
Esta idea le parece preocupante, porque «parte de una visión de los autónomos francamente insultante: como si fuesen una especie de defraudadores natos y privilegiados. El secretario general de la UGT llegó a decir que ganan demasiado dinero. Es aberrante».
Hay una estrategia de destruir a los autónomos porque tienen más capacidad de decisión y libertad. Es algo ideológico.
Tras la contestación inicial a la abultada subida de cuotas a los autónomos anunciada la semana pasada, el Gobierno ha rebajado sus pretensiones, pero el incremento final en las cuotas está ya fijado para el año 2031. La cuestión es si se hace más o menos rápido. Con la subida de cuotas, «el Gobierno dice que los autónomos tendrán más derechos, pero son promesas de papel: en realidad, no están dando ningún tipo de derechos a los autónomos. Los autónomos no quieren pagar en algunos casos más de 1.200 euros de cuota por la promesa de que, si se ponen enfermos, a lo mejor reciben una cierta compensación que luego no llega».
Lacalle lamenta que se intente equiparar a los autónomos con los asalariados por cuenta ajena, obligándoles «a tener todas las rigideces del mercado laboral. Déjenme a mí elegir qué quiero cotizar en función de mi capacidad, ¿no?». Estima que ahora mismo no hay solución a este problema, porque «se está decidiendo por parte de todos menos de los autónomos. Lo acuerdan el Gobierno y los sindicatos, y entonces la CEOE se ve obligada a claudicar ante el mal menor. Hay una estrategia de destruir a los autónomos; que desaparezcan como figura. Es una cuestión ideológica. El Gobierno quiere acabar con ellos porque son una figura en la que hay más capacidad de decisión y libertad, y no dependen de las decisiones y la posición del Gobierno».
Preocupante silencio de los empresarios ante el Gobierno
Lacalle comenta también la llamativa ausencia de críticas al Gobierno en el Congreso de la Empresa Familiar celebrado en Burgos los pasados lunes y martes, algo que ya resaltamos en El Debate: «A qué nivel de intervencionismo y coacción se ha llegado para que las empresas, que deberían tener derecho a opinar como les dé la gana, estén calladas». Es consecuencia de «la introducción constante de una represión y un miedo que no debería existir. Debería ser perfectamente normal e incluso sano que las empresas dijesen lo que quisieran; que recordaran al Gobierno los retos y problemas que tienen, pero este Gobierno solo tiene interés en controlar y silenciar».
El economista deplora que «haya una coalición de comunistas y socialistas» repitiendo estas cuestiones, pero ve mayor problema «en que no haya una oposición contundente que se ponga enfrente de este asalto a la libertad empresarial, y a la de los ciudadanos».
Debería haber una oposición contundente a este asalto a la libertad
A nivel más general, Lacalle incide en que el Gobierno dice que el Producto Interior Bruto (PIB) está creciendo mucho, pero «el PIB está inflado por la inmigración, el gasto público y los fondos europeos, mientras ya estamos viviendo una desaceleración muy evidente en el salario real neto de los españoles: en su capacidad de llegar a fin de mes, de poder adquirir o encontrar una vivienda, etc. Estamos viviendo un proceso de empobrecimiento generalizado. Se ve en los bolsillos de los ciudadanos y en los resultados de las pequeñas y medianas empresas».
Lacalle critica también el posible endurecimiento del despido del que se está hablando estos días: «En España ya estuvo prohibido el despido y había un paro desbocado. En un país donde el paro efectivo no ha bajado desde el año 2019 y en donde se disfraza con fijos discontinuos, esta sería otra medida mas contra el empleo de calidad y la mejora de productividad».
Al hilo de la reciente caída del precio del oro, recuerda que ha subido un 53 % en lo que va de año, y llama la atención sobre otro hecho que considera más importante: «El índice de bonos soberanos de la Unión Europea da pérdidas desde hace cinco años. Eso es lo relevante. Demuestra que estamos viviendo un proceso de destrucción del poder adquisitivo de las monedas».