Pensionistas paseando.
El cambio que beneficiará a los nuevos jubilados a partir de 2026
La Seguridad Social permitirá excluir los dos peores meses de cotización en el cálculo de la pensión y aplicará de oficio la opción más favorable para el trabajador
A partir de 2026, los trabajadores que accedan a la jubilación verán cómo cambia el cálculo de la base reguladora, una de las piezas clave del sistema. La reforma de las pensiones aprobada en marzo de 2023 introduce una nueva fórmula que permitirá descartar los dos peores meses de cotización, una medida que beneficiará especialmente a quienes hayan tenido carreras laborales irregulares o episodios puntuales de desempleo.
Desde el 1 de enero de 2026, coexistirán dos métodos para calcular la pensión de jubilación. Por un lado, el sistema actual, basado en los últimos 25 años cotizados. Por otro, un nuevo esquema que tendrá en cuenta 29 años de cotización, con la posibilidad de excluir los dos meses con menor base, lo que equivale a computar 27 años efectivos. Mientras ambas alternativas estén vigentes, la Seguridad Social aplicará de oficio la opción más ventajosa para el trabajador.
La introducción de este nuevo sistema será progresiva. En 2026, los nuevos jubilados podrán descartar únicamente dos meses dentro de los 304 meses inmediatamente anteriores al mes previo al hecho causante. El despliegue completo del modelo se producirá en 2037, cuando el cálculo se realizará plenamente sobre 29 años, menos los dos peores.
El periodo de transición se alargará durante casi dos décadas. Hasta 2040, los trabajadores podrán elegir entre el cálculo tradicional de 25 años o el nuevo sistema de 29 menos dos. Entre 2041 y 2043, la opción de los 25 años irá aumentando de forma gradual, a razón de seis meses por año, hasta alcanzar los 26,5 años. A partir de 2044, desaparecerá la posibilidad de elección y la pensión se calculará exclusivamente con 27 años efectivos de cotización.
Este ajuste técnico busca suavizar el impacto que pueden tener los últimos años de vida laboral en la cuantía de la pensión, especialmente en un mercado de trabajo marcado por despidos tardíos, reducciones de jornada o caídas salariales al final de la carrera profesional. Aunque el cambio no garantiza una mejora automática en todos los casos, sí amplía el margen para evitar que episodios negativos puntuales lastren de forma permanente la pensión.
Junto a esta modificación, 2026 trae también cambios en la edad legal para jubilarse con el 100 % de la pensión. Quienes acrediten menos de 38 años y tres meses cotizados deberán tener 66 años y 10 meses cumplidos, dos meses más que en 2025. En cambio, quienes superen ese umbral podrán jubilarse con el 100 % a los 65 años.
Se mantienen, además, los requisitos mínimos para acceder a la pensión contributiva: al menos 15 años cotizados, de los cuales dos deben estar comprendidos en los 15 años anteriores a la jubilación. Un sistema más flexible en el cálculo, pero con condiciones de acceso estrictas.