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Incidente ferroviario en la estación de Chamartín en junio de 2025El Debate

Descarrilamiento en Adamuz

Adamuz no es un caso aislado: más de 100 descarrilamientos desde 2019 evidencian el deterioro del ferrocarril

El pasado domingo, 18 de enero, a las 19.45 horas, se produjo un trágico descarrilamiento y posterior choque entre dos trenes de alta velocidad en el municipio de Adamuz (Córdoba). El accidente ha dejado, por el momento, 40 fallecidos y 48 personas permanecen ingresadas, 12 de ellas en la UCI, según el último balance provisional facilitado por el Gobierno.

El accidente se ha producido precisamente en una zona conflictiva. En concreto, desde 2022 Adif ha registrado 20 incidencias en la infraestructura ferroviaria de Adamuz. La primera, el 15 de marzo de ese año, se debió a un problema en la catenaria entre Alcolea de Córdoba y Adamuz, que provocó retrasos en los trenes de alta velocidad. Desde entonces, se han sucedido averías, incidencias técnicas y episodios meteorológicos adversos que han interrumpido la circulación.

Problemas en la red ferroviaria española

El del municipio cordobés no es el único descarrilamiento, aunque sí el más grave, que tenemos que lamentar en los últimos años. Sin embargo, la siniestralidad ferroviaria reciente en España también ha incluido colisiones frontales, incendios y alcances, varios de ellos con víctimas mortales o múltiples heridos.

Solo en 2025, según el informe anual de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), se registraron 10 accidentes significativos, entre ellos cuatro descarrilamientos y tres colisiones. Aunque la mayoría no causaron víctimas, dos personas fallecieron en pasos a nivel, y seis resultaron heridas graves en otros sucesos. La AESF advierte que muchos de estos incidentes comparten causas comunes: deficiencias técnicas, errores humanos y carencias en los sistemas de comunicación y supervisión. El documento también apunta a riesgos emergentes, como el robo de calces antideriva o la circulación de trenes averiados remolcados sin suficiente control, situaciones similares a algunas de las investigaciones en curso.

Incidentes desde 2019

Si consultamos los informes realizados desde 2019 por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), podemos observar que se han abierto poco más de 20 investigaciones formales, siendo los descarrilamientos los protagonistas de los casos más graves recientes. Sin embargo, la realidad es más alarmante: los datos globales recogidos en las memorias anuales elevan la cifra total a más de 110 descarrilamientos notificados en la red ferroviaria española en ese mismo periodo. Aunque no todos provocaron víctimas, el volumen y la recurrencia de estos sucesos, con picos de 25 casos anuales en 2023, apuntan a un deterioro estructural del sistema, evidenciado por fallos en la infraestructura y la gestión operativa.

En febrero de 2019, una colisión frontal entre dos trenes de Renfe en Castellgalí (Barcelona) provocó la muerte de una maquinista y dejó más de un centenar de heridos. Ese mismo año se produjo un conato de colisión en Cornellá de Llobregat y hubo un incidente por un itinerario mal dispuesto en Mataró.

Accidente en Castellgalí (Barcelona) 09/2/2019Europa Press

En 2020, otro accidente en La Hiniesta (Zamora) causó dos fallecidos, el conductor de un coche que cayó a la vía desde un paso elevado y el maquinista del tren que lo arrolló. También en 2020 se produjo un incidente operacional en Xeraco, Valencia, y un descarrilamiento en Villamuriel de Cerrato, en Palencia, en un tren de pasajeros Alvia al pasar por una aguja mal dispuesta, aunque no hubo que lamentar heridos.

Accidente de tren en La Hiniesta (Zamora) EUROPA PRESS 02/6/2020EUROPA PRESS

En 2021 se registraron dos descarrilamientos significativos, ambos sin víctimas. El primero tuvo lugar en mayo, en las inmediaciones de la estación de León, cuando un tren Alvia se salió parcialmente de la vía debido a un espadín mal asegurado tras unas obras en la infraestructura. El segundo ocurrió en septiembre en El Prat de Llobregat, donde un tren de cercanías descarriló al tomar un desvío en posición incorrecta, tras una comunicación informal y errónea entre el equipo de mantenimiento y el puesto de mando. En ambos casos, los informes apuntan a deficiencias en la supervisión técnica y en los protocolos de coordinación.

En junio de 2022, una colisión frontal entre un tren de mercancías y uno de media distancia en Vila-seca (Tarragona) dejó 22 heridos, seis de ellos graves. Y ese mismo año, un tren de mercancías colisionó por alcance en un túnel entre Els Guiamets y Móra la Nova. Además, en enero de 2023 se registró un incendio en el cambiador de ancho de Alcolea, también en Córdoba, a causa de una avería no diagnosticada, que provocó tres heridos leves.

Una treintena de personas han resultado heridas, dos de ellas graves, al chocar en la noche del domingo en Vila-seca (Tarragona)EFE/Quique García

En 2024 se produjo un incidente operacional en Cuenca y un descarrilamiento en León. Un conjunto de vagones de mercancías, algunos con carga peligrosa, se desplazó sin control durante la madrugada del 13 de diciembre. El tren descarriló al talonar una aguja debido a que no se aplicaron los calces de seguridad ni funcionaron correctamente los frenos.

Las investigaciones en curso del CIAF

Actualmente la CIAF mantiene, con la de Adamuz, siete investigaciones en curso:

  • El 26 de noviembre de 2023, a las 11.24 horas, descarrilaron los seis vehículos de cola del tren 00271 Renfe Talgo Almería - Madrid en su salida de vía 4 de Atocha Cercanías hacia Chamartín por la vía I del túnel de Recoletos.
  • El 19 de octubre de 2024, a las 16.20 horas, el tren 97015, compuesto por dos unidades de la serie 114 de alta velocidad, una remolcando a la otra por avería, partió de La Sagra con destino a los talleres de Fuencarral. A bordo viajaban un maquinista y dos técnicos de mantenimiento. Durante su trayecto por el túnel de alta velocidad entre Atocha y Chamartín, la unidad remolcadora sufrió un fallo de tracción al llegar a la rampa de acceso a la estación de Chamartín, lo que le impidió avanzar. Para resolverlo, se acordó entre el maquinista y el puesto de mando realizar una maniobra de retroceso para tomar impulso. Sin embargo, antes de iniciar la maniobra, la unidad averiada se desacopló y empezó a deslizarse sin control túnel abajo, sin frenos ni batería, con los dos técnicos a bordo. No obstante, no hubo que lamentar heridos.
  • El 29 de octubre de 2024, a la salida de un túnel en Álora (Málaga), el tren AVE 2123 arrolló un desprendimiento de tierras sobre la vía I en el trayecto entre Los Prados y Álora, descarrilando su primer bogie. Tampoco hubo heridos.
  • El 7 de febrero de 2025 se produjo un incidente operacional en Las Rozas de Madrid. El tren de Renfe Mercancías 54147 Escombreras-Babilafuente, con 14 vagones y mercancía peligrosa (etanol), queda inmovilizado entre Pitis y Pinar de las Rozas al quedarse su locomotora (333.325) sin gasoil.
  • El 22 de mayo de 2025 el tren de Media Distancia de Renfe (18079) sufrió un incidente en la estación de Cortes (Navarra) tras rebasar una señal que estaba siendo cerrada. El responsable de circulación intentó advertir al maquinista, pero se equivocó de interlocutor. El tren talonó una aguja y, al retroceder, parte de la composición se desvió hacia otra vía. Aunque no hubo descarrilamiento, la cola del tren golpeó una columna de electrificación, causando daños materiales pero sin heridos.
  • El 13 de octubre de 2025, un camión que circulaba por la autovía A62 (paralela a la vía) se salió de la carretera a la altura del municipio de Carrascal de Barregas, en Salamanca (aproximadamente en el PK 252), invadiendo la vía del tren. La Guardia Civil de Tráfico intervino y se comunicó con Adif para solicitar que se interrumpiera la circulación de trenes. No obstante, mientras se producía esta comunicación, llegó el tren 99162 de Captrain, que colisionó contra el camión. El conductor del camión perdió la vida y, a consecuencia del impacto, la locomotora y un vagón del tren descarrilaron.

Otros incidentes

Pero estos no son los únicos incidentes graves que han tenido lugar en las vías ferroviarias de nuestro país. Uno de los más recientes es el descarrilamiento de un tren de mercancías en As Neves el 17 de noviembre de 2025. El accidente provocó lesiones leves a su maquinista, el único ocupante, quien logró salir por su propio pie del vehículo.

En junio de 2025 también se produjo un descarrilamiento en la estación de Chamartín, que provocó la caída de la tensión en las vías, afectando a 25.000 pasajeros. El fallo se produjo cuando una de las agujas se activó a mitad de paso del convoy, provocando el descarrilamiento del último vagón. Este arrancó la catenaria, cortando el suministro eléctrico.

La mayoría de estos sucesos comparten un patrón de causas técnicas y organizativas: fallos en el mantenimiento del material rodante o en las instalaciones, errores de supervisión, comunicaciones deficientes entre los distintos agentes ferroviarios, y protocolos de seguridad que no siempre se aplican con el rigor necesario.