Imagen de los trenes accidentados en Adamuz
Accidente de tren en Córdoba
Qué es la caja negra de los trenes y por qué es clave tras un accidente ferroviario
El trágico accidente sucedido en Adamuz, Córdoba, ha dejado, de momento, 40 fallecidos
El domingo 18 de enero el accidente ferroviario sucedido en el municipio cordobés de Adamuz paralizaba España y, especialmente, Andalucía. De momento han fallecido 40 personas y 48 personas siguen ingresadas en diferentes hospitales, 12 de ellas en la UCI.
Descartado el error humano y el exceso de velocidad de los trenes que colisionaron tras el descarrilamiento de uno de ellos, la investigación se centra ahora en el estado de un trazado que, incluso tras unas obras realizadas para su mejora en mayo de 2025, había seguido registrando incidencias.
Con todo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que la investigación que aclare el por qué del suceso puede durar como mínimo un mes y, en este sentido, la «caja negra» de los trenes podría ser clave a la hora de aportar datos, tal y como ocurrió en el accidente ferroviario de Santiago de Compostela en el año 2013.
La «caja negra» de los trenes
Aunque los trenes no tienen una caja negra como la de los aviones, sí que disponen de sistemas equivalentes de registro de datos, cuya función es muy similar. Estos sistemas graban de forma continua información clave, como puede ser la velocidad a la que va el tren, las frenadas y los acelerones, el uso del freno de emergencia, las señales recibidas y obedecidas, las acciones que realiza el maquinista, como dar a la palanca o al pedal, la activación de sistemas de seguridad y la hora exacta de cada evento.
Los trenes que circulan por la red de Adif y los operadores (Renfe, Ouigo e Iryo) están obligados a llevar estos registradores de datos, especialmente los que operan en alta velocidad o líneas con sistemas avanzados de señalización. Esto es así por que son muy útiles en investigaciones de accidentes e incidentes, como el ocurrido en Adamuz, por realizar análisis de seguridad, determinar responsabilidades legales y mejorar los sistemas y procedimientos que se llevan a cabo de forma habitual.
No son iguales que las de los aviones
Las cajas negras de los aviones son muy diferentes y están compuestas por dos dispositivos: el FDR (Flight Data Recorder), que registra miles de parámetros entre los que se encuentran la velocidad, la altitud, el rumbo, la posición, la configuración de flaps, los motores, los sistemas de navegación y las alarmas; y el CVR (Cockpit Voice Recorder), que graba las conversaciones de los pilotos, las comunicaciones con la torre y los sonidos ambientales.
Además, estas cajas negras son extremadamente resistentes, capaces de soportar impactos extremos, incendios de más de 1.000ºC y presión y agua salada. Tienen balizas acústicas para localizarlas en el mar y un color naranja, muy llamativo, para facilitar su búsqueda.
Los dispositivos que llevan los trenes no están pensados para resistir grandes impactos y no capturan tal cantidad de datos, ya que el contexto ferroviario permite recuperarlos con facilidad tras un siniestro.