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Análisis económicoJosé Ramón Riera

El accidente de Adamuz no es mala suerte, es falta de inversión: a Puente se le queda sin ejecutar buena parte del presupuesto

Hasta noviembre Transportes solo había ejecutado el 55 % de su presupuesto.
Es ideología y falta de escrúpulos, es vagancia y falta de sentido común, es socialismo de salón y que la gente no les importa nada

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Maldita la gracia de tener razón, pero todos los que llevábamos diciéndole a Óscar Puente que menos tuits y más trabajar, porque así no se arregla el problema de las infraestructuras de nuestros sistemas de comunicación, tanto terrestres, carreteras y ferrocarriles, como aeroportuarios, y pronosticando que algún día tendríamos una desgracia, no es que quisiéramos que lo que ha pasado llegase a pasar.

Tienes casi 4.000 km de vías de Alta Velocidad y encima te das el pingüi de que nunca antes habían circulado tanto trenes por esas vías. Lo que hay que hacer es invertir mucho dinero en mantener esas vías, en hacer que todo funcione, en que los trenes de Alta Velocidad lleguen en hora y lo más importante, que el servicio sea de tan alta calidad como lo había sido hasta hace 28 años.

Pero desde que llegó este nuevo Gobierno, lo de gastar sin ton ni son, lo han hecho de maravilla. Han pasado de 503.000 millones a casi 800.000 millones, pero en inversiones en obra civil apenas han llegado a los 40.000 millones.

Así, un servicio que funcionaba a la perfección empezó hace cuatro años a deteriorarse y las cosas no han parado de ir cada día peor. Cuando pones al frente del ministerio a un 'putero' y lo sustituyes por un 'tuitero', y al frente de los organismos que tienen que hacer el trabajo solo metes a amigos, del tipo que sea, no para que hagan su trabajo, sino para que coloquen a Koldos en los consejos de administración, y a 'primas' que no van a trabajar porque se las trabaja el ministro, las cosas no pueden funcionar bien.

Claro que la palabra de este ministro, que se postula para sustituir a Sánchez, vale tanto como la palabra de Sánchez: nada.

Para que vean el cachondeo que se trae el ministro de Transportes y Movilidad Urbana, hoy les voy a mostrar que es lo que ha hecho este Ministro con su presupuesto a cierre de noviembre, con los datos oficiales de la Intervención General de la Administración del Estado:

Como pueden, ver este Ministerio que era antaño el ministerio inversor por naturaleza, este año sólo dispone de 12.830 millones para todo, de los cuales 1.316 millones son en préstamos.

Para invertir dispone directamente de 3.452 millones y para que sus Organismos Autónomos, que dependen del Ministerio, otros 2.095 millones que se le deben transferir. Eso sí, a 30 de noviembre, en Inversiones solo se han ejecutado inversiones por valor de 2.388 millones, el 69 % del total anual, mientras que en Transferencias de capital, para invertir, solo se lleva ejecutado el 22 %.

Porque la partida más alta que maneja el Ministerio, a efectos de gastos, es la de Transferencias Corrientes, que dispone de 5.698 millones, pero que ese dinero va para pagar gastos corrientes de sus Organismos y no para invertir y, a pesar de que solo hay que aprobar para que esté ejecutado el gasto, solo se lleva el 66 %.

Eso si a 30 de noviembre de 2025, el Ministro Óscar Puente, que excepto en la partida de Inversiones Reales, que le puede dar algún que otro quebradero de cabeza, se maneja simplemente dándole a una tecla de aprobación de la transferencia a quien le corresponde.

En el Ministerio de Transportes y Movilidad Urbana y para administrar este presupuesto en el que las Transferencias entre corrientes y de capital suman 7.792 millones, el 68 % de todas las Operaciones no Financieras, que se solventan con aprobar expedientes la mayoría de las veces repetitivos, hay nada más y nada menos que a 1 de julio de 2025, 3.815 empleados públicos, a los que toca de media gestionar 3 millones al año, lo que supone que hay que controlar, justificar, y llevar nota de 13.700 euros al día.

Aunque la verdad es que en los once primeros meses del año solo han tenido que llevar el control de 3.100 euros al día porque el ministro tuitero, no ha dado para más de sí. Estamos ante la demostración palpable de que estamos gobernado por la mayor panda de vagos e inoperantes, que ha existido en este país en la historia de la democracia.

Algo que nadie pensaba que pudiese pasar, ha pasado y, además, el desastre aumenta por momentos y todavía cuando escribo esto no sabemos la magnitud, pero que es una de las peores noticias que ha tenido la economía española en 2026 no cabe duda.

Este gobierno está en plena efervescencia de muertes. En 2020, una pandemia que nos convirtió el peor país de la UE en muertos y de mantuvo una manifestación que debió de prohibirse. Después fue el volcán de la Palma y mucha gente sigue viviendo en casas prefabricadas. En 2024 fue la dana de Valencia que podría haberse evitado con la limpieza del barranco del Poyo, en 2025 fueron los incendios, que también podrían haberse evitado limpiando de matojos muchos bosques y el 2026 habiendo invertido en infraestructuras.

No es mala suerte, es ideología y falta de escrúpulos, es vagancia y falta de sentido común, es socialismo de salón y que la gente no les importa nada.

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