El presidente de Telefónica, Marc Murtra.
Telefónica descarta comprar Vodafone España: Murtra solo busca ser un campeón europeo
Fuentes conocedoras apuntan que el rumor de la adquisición de Vodafone habría sido filtrado por Morgan Stanley, el banco que ayudó a Álvarez-Pallete a traer a Saudi Telecom Company a Telefónica
Aunque los rumores se dispararon la semana pasada, Telefónica no tiene en mente comprar Vodafone España, según ha podido saber El Debate de fuentes conocedoras de primera línea.
De acuerdo con estas fuentes, quien parece haber filtrado al mercado los rumores sobre Vodafone es el banco de inversión Morgan Stanley, que estaría interesado en que la operación se realizase. La actual dirección de Telefónica no tiene conexión con este banco ni tiene intención de tenerla, ya que le sitúan como el principal culpable de que los saudíes de Saudi Telecom Company (STC) llegaran al accionariado de la compañía en la época del anterior presidente, José María Álvarez-Pallete, hasta hacerse con el 10 %.
Como ha dicho claramente desde hace meses y enfatizó en el plan estratégico del 4 de noviembre el presidente Marc Murtra, Telefónica solo busca una operación que le convierta en un campeón europeo, y no está nada fácil. Orange y Telecom Italia tienen una participación demasiada alta del Gobierno. Deutsche Telekom ya posee un negocio muy importante en Europa, un filón en Estados Unidos, y vale algo más de 134.000 millones de euros en Bolsa; demasiado.
La compra de Vodafone global sería más asequible (actualmente vale 25.000 millones de libras, casi 29.000 millones de euros), pero las finanzas de Telefónica tampoco están muy boyantes.
La adquisición de Vodafone España sería más barata que hace unos meses. Entonces su propietario (el fondo Zegona, cuyo único activo es Vodafone España) valía 10.000 millones, pero han amortizado el 69 % del capital, y ahora costaría alrededor de 4.000 millones de euros.
Aun así, su compra no resolvería nada a Telefónica -no le ayudaría a cumplir su objetivo de ser un campeón europeo-, y conllevaría una aprobación regulatoria muy compleja que le llevaría a tener que vender activos estratégicos. A Telefónica no le interesa, y a Zegona, tampoco. Su presidente y consejero delegado, el irlandés Eamonn O'Hare, decía hace unos días en Expansión que su idea es no vender a corto plazo y desarrollar la segunda parte de su plan a tres o cuatro años, mejorando la rentabilidad y la caja.
El tiempo dirá qué operación hace Telefónica, y si es la que está esperando el mercado. En Renta 4 estiman que tendría más sentido para Telefónica apostar por crecer en Alemania comprando 1&1, un mercado seguro y en el que podría aumentar su número de clientes y su negocio. Con ello se posicionaría con fuerza en este país liderado por Deustche Telekom, y lo sumaría a su posición de liderazgo en España, Brasil -que es ahora su mejor activo- y a los deberes que fuera haciendo en Reino Unido, en donde le queda terreno por crecer y deuda por reducir, pero es un mercado interesante.
Mientras tanto, sigue avanzando el expediente de regulación de empleo (ERE). Será de un mínimo de 4.525 trabajadores, aunque la empresa calcula que saldrán finalmente alrededor de 5.500, que empezarán a hacerlo a partir de marzo.