Un panel de viajes cancelados de la estación de Joaquín Sorolla.
Renfe gastará 61,5 millones en una empresa de autobuses ante el aumento de incidencias en la red ferroviaria
El objetivo es prestar transporte alternativo por carretera cuando se interrumpa la circulación ferroviaria
Tras dos años y medio de incidentes en la red, Renfe ha anunciado la creación de una empresa de autobuses propia para cubrir por carretera las interrupciones del servicio ferroviario. La inversión prevista asciende a 61,5 millones de euros y se desarrollará mediante una sociedad participada junto a un socio especializado.
La operadora ha optado por licitar un contrato marco a largo plazo –diez años más cinco de prórroga a instancia de Renfe Viajeros– para prestar estos servicios a través de esa sociedad participada al 49 % por la compañía pública y al 51 % por el adjudicatario, que asumirá el control mayoritario.
Según los cálculos de la empresa, esta fórmula permitirá un ahorro de entre el 10 % y el 15 % respecto al gasto actual en planes alternativos por carretera, lo que equivale a entre 9 y 13 millones de euros anuales. En el conjunto de la primera década de vigencia del contrato, calcula «ahorrar» entre 90 y 130 millones.
Hasta ahora, la contratación de autobuses para cubrir interrupciones se realizaba mediante licitación pública cuando los cortes eran programados –principalmente por obras– o a través de contratación directa en situaciones urgentes o sobrevenidas, como incidencias técnicas, fenómenos climáticos o accidentes.
La compañía considera que ese modelo resulta «insuficiente» ante el escenario previsto para los próximos años. Argumenta que el incremento exponencial de las actuaciones en la infraestructura ferroviaria, junto con la escasez de autobuses y conductores disponibles en el mercado, dificulta movilizar recursos con rapidez, especialmente en periodos de alta demanda.
Según Renfe, esta medida garantizará «la prestación del servicio en todo el territorio y reducirá la dependencia del mercado externo». «Además, mejorará la capacidad de respuesta y contribuirá a mantener la calidad del servicio público de transporte en un periodo de intensa actividad en la infraestructura de la red ferroviaria», añade.
Incidencias recurrentes
La decisión llega tras dos años marcados por limitaciones de velocidad, cortes prolongados y un intenso calendario de obras en distintos corredores. La propia compañía reconoce que la magnitud de las actuaciones previstas obliga a replantear el sistema de respuesta ante interrupciones.
Renfe subraya que es la única operadora ferroviaria que organiza directamente transporte alternativo cuando no se puede realizar el viaje en tren. Con esta nueva estructura, pretende reforzar la capacidad de reacción y la integración del servicio en un contexto de elevada actividad en la red.