Central Nuclear el Almaraz (Cáceres)
Bruselas apuesta por los sectores estratégicos 'made in Europe' e incluye a la energía nuclear que rechaza Sánchez
Pretende que la industria manufacturera europea suponga el 20 % del PIB en 2035
La Comisión Europea ha puesto este miércoles la primera piedra para impulsar la industria manufacturera de los productos estratégicos europeos de manera que en los próximos 9 años pasen de ser el 14,3 % del PIB europeo al 20 %.
Para ello propone promocionar algunos sectores estratégicos como el cemento, el aluminio, las tecnologías de cero emisiones netas, tales como las baterías, la energía solar, la energía eólica y las bombas de calor. Pero también ha introducido entre estos sectores estratégicos a la energía nuclear justo en el momento en el que el Gobierno español de Pedro Sánchez se ha propuesto cerrar las centrales nucleares.
Se trata de primar a la industria europea para que sea el propio continente su principal cliente y, de esta manera, quitar dependencia de los mercados exteriores como pueden ser Estados Unidos o China.
Para ello, el comisario de Industria, el francés Stéphane Séjourné, ha propuesto que las administraciones públicas tengan preferencias para productos «Made in EU» e hipocarbónicos tanto para contratar como para dar ayudas públicas en estos sectores estratégicos.
La Ley de Aceleración Industrial que ha presentado este miércoles la Comisión tiene por objeto aumentar la creación de valor en la UE, reforzando la base industrial en el contexto de una competencia mundial cada vez más desleal y una creciente dependencia de proveedores no pertenecientes a la UE en sectores estratégicos.
Pero también podrán entrar en esta rueda de contratación pública aquellos países que tengan reciprocidad de productos europeos y aquellos mercados con los que exista un acuerdo comercial como ha sucedido recientemente con Mercosur, con India o con Australia.
Puertas a la inversión extranjera
Sin embargo, al mismo tiempo, también limita la inversión extranjera ya que las inversiones superiores a 100 millones de euros de aquellos países que tengan al menos el 40 % de la capacidad manufacturera mundial de ese producto.
En estos casos, las inversiones deben crear puestos de trabajo de alta calidad, impulsar la innovación y el crecimiento y generar un valor real en la UE, mediante la transferencia de tecnología y conocimientos y el cumplimiento de requisitos sobre contenido local. También deben garantizar un nivel de empleo europeo de al menos el 50 % y garantizar que las empresas y los ciudadanos, además de los inversores, tengan acceso al mercado único.
Rapidez en la creación de empresas
Además, para ayudar a la creación de empresas europeas y acelerar el proceso de nacimiento, la Comisión Europea racionaliza y digitaliza los procedimientos de concesión de permisos para proyectos industriales.
No obstante, la presentación de la Ley de Aceleración Industrial de Europa que ha tenido lugar este miércoles en Bruselas no deja de ser un primer paso, ya que ahora tienen que negociar estos puntos con el Consejo Europeo, es decir, con los gobiernos de los Veintisiete, y con el Parlamento Europeo, por lo que todavía puede sufrir modificaciones hasta que llegue a su aprobación definitiva.