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Un hombre enciende un interruptor con una factura de luz en la mano

Un hombre enciende un interruptor con una factura de luz en la manoEP

La luz sube un 390 % en una semana y mete presión al Gobierno para rebajar los impuestos de la factura

La rápida escalada del precio de la luz en la última semana trae de vuelta una vieja reclamación del sector eléctrico: aliviar de impuestos la factura. Tras un febrero con precios históricamente bajos, el precio de la luz en el mercado mayorista.

Entre el lunes 2 de marzo y el viernes 6, el precio medio escaló un 390 %, al pasar de 18,36 euros el MWh a 90,14, según datos del Operador del Mercado Eléctrico (OMIE). A este importe hay que sumar los peajes y servicios de ajuste del sistema, que en febrero se duplicaron respecto a 2025 por las medidas de refuerzo activadas tras el apagón del pasado 28 de abril.

En los últimos días se ha sumado la falta de viento y sol, lo que ha incrementado el recurso a los ciclos combinados de gas. Un combustible fósil que, desde el inicio de las hostilidades en Irán, se ha disparado hasta superar, como informó este periódico, por encima del umbral de activación de la excepción ibérica, ya derogada.

Aunque los precios siguen aún muy por debajo de los máximos alcanzados en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, desde las compañías eléctricas abogan por aprovechar la coyuntura para reducir la carga impositiva sobre la factura. En particular, piden eliminar el impuesto del 7 % sobre la generación de energía eléctrica.

Este tributo, denominado Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), se aprobó en 2012 para embridar el entonces descomunal y creciente déficit del sistema, que llegó a rondar los 30.000 millones en 2013. Desde entonces no ha parado de caer, hasta situarse en 2.390 millones en 2025. Lo previsible, según la estimación de la CNMC, es que desaparezca en 2028.

[En lugar de aprobar de nuevo una excepción ibérica], hay que bajar impuestos», defendió el jueves el consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle. En una jornada organizada por el Club Siglo XXI, Ruiz-Tagle trasladó que el elevado peso de los impuestos en España «nos hace perder competitividad».

Una reclamación que también defienden desde el Partido Popular. El vicesecretario general de Economía de la formación, Alberto Nadal, trasladó esta semana en el congreso de UNEF que no tiene sentido mantener el tributo si la deuda del sistema eléctrico está prácticamente amortizada.

«Si hacemos las cosas bien, si producimos energía con costes de generación bajos como es la fotovoltaica y la almacenamos correctamente dándonos seguridad de suministro y estabilidad de precios, España puede convertirse en uno de los países más competitivos de Europa en cuanto a coste energético», según Nadal.

Se da la circunstancia, además, de que esta semana se ha desconectado el reactor II de la central nuclear de Almaraz, precisamente por los elevados impuestos que afronta esta tecnología, y que suponen cerca del 50 % del presupuesto operativo de las plantas atómicas españolas.

«La Central Nuclear de Almaraz tiene unos costes operativos muy competitivos; sin embargo, su viabilidad económica está seriamente comprometida por la inasumible carga impositiva, que supone más del 75 % de sus costes variables», trasladan desde la central.

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