Mujer en un cajero automático
La regulación bancaria limita hasta 4,1 billones de euros de financiación en Europa
Un informe advierte de que la regulación «ha derivado en una acumulación de exigencias que amenaza con convertirse en un freno estructural para el sector»
La complejidad regulatoria en el sector bancario estaría reteniendo entre 2,7 y 4,1 billones de euros de capacidad de financiación en Europa, según se desprende del informe Cómo mejorar la competitividad, el crecimiento y la innovación en Europa mediante una racionalización de la regulación bancaria, elaborado por El Instituto Español de Analistas.
En este sentido, el organismo ha defendido este lunes en la presentación del estudio que el Viejo Continente debe avanzar hacia «una simplificación de la regulación para evitar que el exceso de complejidad normativa siga lastrando la competitividad, el crecimiento y la capacidad de financiación de la economía».
Así, el análisis, presentado por la Fundación junto a KPMG, Banco Santander, BBVA y CaixaBank, sostiene que, pese a que el marco normativo de la última década ha contribuido a afianzar la estabilidad, «también ha derivado en una acumulación de exigencias que amenaza con convertirse en un freno estructural para el sector».
Concretamente, la investigación recuerda que desde 2008 el cuerpo regulatorio financiero supera ya las 95.000 páginas y que, desde 2019, el número de organismos supervisores ha aumentado un 78% en el bloque comunitario, lo que, denuncian, «ha elevado la fragmentación, los solapamientos y los costes de cumplimiento para las entidades».
«Europa necesita preservar la estabilidad financiera, pero también asegurarse de que su marco regulatorio no limita innecesariamente la capacidad del sector bancario», ha reivindicado el secretario general del Instituto Español de Analistas, José Ignacio Arenzana, quien, al mismo tiempo, ha matizado que «simplificar no es rebajar exigencias, sino hacer la regulación más eficiente y útil para la economía real».
Entre las medidas que la organización plantea destaca la incorporación de un mandato secundario de competitividad. En esta línea, el responsable de Regulación de BBVA, Santiago Fernández, ha remarcado que, en línea con los cambios acometidos en el Reino Unido, «debería abrirse una reflexión en la Unión Europea (UE) sobre la conveniencia de incorporar competitividad, eficiencia o contribución al crecimiento como objetivos de las autoridades regulatorias y supervisoras».
Evaluaciones preliminares
Otras de las demandas pasan por introducir una evaluación preliminar antes de poner en marcha nuevas iniciativas regulatorias y revisar las duplicidades en los requerimientos de capital y en la actividad supervisora.
Por otro lado, la institución ha señalado que los costes del Mecanismo Único de Supervisión (SSM, por sus siglas en inglés) –integrado en el Banco Central Europeo (BCE)– han pasado de 277 millones de euros en 2015 a 680 millones en 2024.
En este contexto, el director de Asuntos Públicos de CaixaBank ha explicado que, «dado el complejo entramado actual de autoridades y organismos con competencias reguladoras y/o supervisoras en la UE, es necesario actualizar las normas que rigen su funcionamiento, y reforzar los mecanismos de rendición de cuentas y de revisión de decisiones supervisoras».