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Vivienda en construcción en Bilbao

Situaciones como esta evidencian las dificultades que atraviesa el mercado del alquilerEFE

Vivienda

Un joven denuncia que le enseñan un piso en alquiler okupado: «Hay gente viviendo dentro»

La vivienda estaba habitada por una familia que, según la inmobiliaria, «abandonaría el inmueble tras cerrar un acuerdo económico»

La crisis del acceso a la vivienda sigue dejando escenas insólitas en el mercado del alquiler. En este contexto, un joven ha relatado su experiencia al acudir a visitar un piso que, según el anuncio, estaba disponible, pero que en realidad se encontraba «okupado por otras personas». El episodio se produjo durante una visita organizada por una inmobiliaria.

Según explica, el inmueble tenía un precio de «750 euros mensuales». Sin embargo, al llegar al lugar, la agente inmobiliaria anunció una circunstancia inesperada: «Bueno, voy a llamar al timbre». La reacción fue inmediata. El joven y su madre se miraron sorprendidos ante la idea de tener que llamar para acceder a un piso que, en teoría, debía estar libre.

Fue entonces cuando la agente aclaró la situación: «Sí, es que, bueno, es que aquí está habiendo gente ahora que tiene el piso okupado, pero ya hemos negociado con ellos y se van a ir del piso cuando venga alguien a vivir para alquilarlo».

La explicación continuó detallando que los actuales okupantes habían dejado de pagar el alquiler, pero que existía un acuerdo económico para su salida.

Además, aseguró que el proceso estaría supervisado: «Nosotros entraremos contigo y tal, cuando tú entres al piso, yo no estarán». Esta práctica, que implica mostrar una vivienda aún habitada con la promesa de liberarla tras la firma de un nuevo contrato, refleja algunas de las tensiones actuales del mercado inmobiliario.

La escena dentro de la vivienda

Lejos de tratarse de una situación teórica, la visita permitió comprobar que el piso estaba efectivamente okupado. Al acceder al salón, el joven se encontró con los residentes: «Llegamos al salón y hay un tío de unos 28, 29 años, el padre sentado comiéndose una pizza...», relató.

La escena provocó una reacción de incredulidad y enfado por parte del visitante, que resumió su sorpresa con una pregunta directa: «¿Qué hacen enseñándome un piso con una familia adentro comiéndose una pizza?».

Un reflejo de la tensión en el alquiler

Situaciones como esta evidencian las dificultades que atraviesa el mercado del alquiler, donde la falta de oferta, los impagos y los conflictos por la okupación generan escenarios poco habituales.

El caso pone de manifiesto, además, la aparición de prácticas intermedias como acuerdos económicos para desalojar viviendas, una fórmula que, aunque no es nueva, gana visibilidad en un contexto de creciente presión sobre el acceso a la vivienda.

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