El director de CECA, Antonio Romero.
El sector financiero pide acabar con la asimetría regulatoria de la «banca en la sombra»
Muchos fondos estadounidenses han cancelado los reembolsos
El director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Antonio Romero, ha pedido este martes medidas para acabar con la asimetría regulatoria que existe entre el sistema financiero tradicional y las instituciones financieras no bancarias, conocidas como «banca en la sombra», con las que se relaciona la crisis del crédito privado.
Para Romero, la situación que vive el crédito privado, después de que muchos fondos estadounidenses hayan ido cancelando los reembolsos, está más relacionada con la banca en la sombra y, tal y como ha destacado, en España es un sector reducido.
Así se ha expresado Romero durante una jornada organizada por el Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF), en la que también ha participado la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, quien, sobre este asunto, ha asegurado que este tipo de crédito privado en España supone una pequeña parte.
Tanto Kindelán como Romero, que se han opuesto a un posible nuevo impuesto a la banca, han coincidido en afirmar que el sector financiero español está en una posición de fortaleza para ayudar a la economía en un entorno tan complejo como el actual.
Kindelán ha destacado que el momento geopolítico actual «no es fácil» y ha estimado que «la volatilidad y la incertidumbre están aquí para quedarse», por lo que «hay que aprender a gestionarlo». Para ello, ha dicho, Europa tiene que preparase con más autonomía estratégica.
Asimismo, ha explicado que la banca cuenta con punto de partida «muy bueno», una fortaleza financiera clara, lo que conlleva que «está en una buena posición para ayudar en un momento muy necesario».
Romero ha detallado que, aunque aún es pronto para conocer el impacto que tendrá la guerra en Irán, el conflicto ya ha comenzado a cambiar el discurso de los bancos centrales y las expectativas de los tipos de interés.
Ha rechazado que ahora mismo la estanflación se vea como un riesgo, ya que, tal y como ha dicho, el «escenario base» es una duración corta del conflicto y un impacto contenido en la inflación.
«La estanflación no la veo, no estamos en ese escenario», ha resaltado Romero, quien también ha subrayado que el sector financiero cuenta con una gran fortaleza, fruto de un trabajo muy bien hecho en la ultima década, lo que le convierte en un sector que seguirá «siendo una palanca de crecimiento para la economía».
Simplificación regulatoria
Preguntados por la simplificación regulatoria, Kindelán ha insistido en que este debate «es fundamental», «necesario y urgente» por el papel que tiene la banca en la financiación europea.
«No es un capricho de la industria, es imperativo para cumplir con el objetivo de financiar la economía real», ha dicho Kindelán, quien ha recordado que la banca no pide rebajar los estándares de regulación, pero sí avanzar hacía un sector más competitivo y con capacidad para crecer.
Según Kindelán, además, es importante que el supervisor europeo no solo se enfoque en el único mandato de asegurar la fortaleza financiera y que se abra a otros como la competitividad y crecimiento del sector.
Romero ha criticado que el marco regulatorio europeo del sector es «absurdamente complejo», con unos costes de cumplimientos «desproporcionados», que lastran la competitividad y la labor de financiar la economía.
A su parecer, simplificar el marco regulatorio debe contribuir a eliminar duplicidades y cargas no justificadas. Asimismo, ha abogado por ampliar el mandato de las instituciones para buscar el crecimiento y la mejora de la competitividad.