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La presidenta del Banco Santander, Ana Botín.

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín.Europa Press

De los 5.000 millones de beneficios del Santander a los 3.000 millones del BBVA: por qué los bancos españoles atraviesan un momento dulce

La entidad que preside Ana Botín es la que tiene más potencial de crecimiento, mientras que la liderada por Carlos Torres es la más rentable, aunque tiene que vigilar su riesgo en Turquía

El banco Santander ha ganado 5.455 millones de euros en el primer trimestre de 2026; el BBVA, casi 3.000 millones; CaixaBank, 1.572 millones; el Sabadell, 347 millones; Bankinter, 291 millones, y Unicaja, 161 millones. Los bancos españoles atraviesan un momento dulce, aunque unos tienen mejores perspectivas que otros.

«Para mí el Santander es el banco que más palancas tiene para sorprender en términos de mejora», afirma Nuria Álvarez, analista de Renta 4. «Han hecho un cambio muy importante a nivel operativo con Openbank, y su estrategia de One Transformation le está ayudando a ser más eficiente en términos de rentabilidad. Junto con el Sabadell, era de los bancos que venían siendo más débiles en términos de rentabilidad. En los seis últimos años le han dado una vuelta importante al banco, y ahora es de los pocos que veo con palancas para dar un salto importante en rentabilidad», añade.

Santander le ha dado una vuelta importante al banco en los seis últimos años

El banco dirigido por Ana Botín está implantando su plataforma digital Gravity, y este año lo hará en Brasil. Ha obtenido 1.895 millones de euros por la venta de su negocio en Polonia y está inmerso en la compra de Webster Bank para convertirse en uno de los diez principales bancos minoristas de Estados Unidos. «En principio son buenas operaciones, aunque eso solamente podrá decirlo el tiempo», afirma Álvarez. No obstante, considera que «2026 será un año de transición para el banco, pero a partir de 2027 puede dar sorpresas positivas».

En cuanto al BBVA, es con diferencia el banco más rentable de todos. Su ROE (rentabilidad sobre recursos ordinarios) ha sido del 20,7 % en este primer trimestre de 2026, cinco puntos por encima del 15,2 % del Santander y del 15 % de CaixaBank -que ha perdido 1,5 puntos de ROE respecto al mismo trimestre de 2025-, y algo por encima de Bankinter, que ha tenido un ROE del 18,8 %.

BBVA ha obtenido muy buenos números, y su negocio en México va como un cohete, pero sigue teniendo problemas en Turquía: «A nivel macroeconómico, el país está mejorando. La inflación está cayendo, pero la situación en el país no deja de generarle volatilidad por la hiperinflación. Está relativamente cerca de la zona de conflicto, y no se sabe realmente qué impacto puede sufrir con la situación actual. Si hay algún impacto por la guerra, que lo habrá, tiene más probabilidades de verse afectado», apunta Nuria Álvarez.

CaixaBank sigue siendo un banco bien gestionado, con un negocio de seguros muy importante y un equipo directivo prudente que mantiene la velocidad de crucero.

Sabadell es el banco con más potencial de crecimiento en Bolsa -cotiza en 3,3 euros, y su precio objetivo en Renta 4 esta en 3,99 euros-. Bankinter ha mostrado unos resultados muy buenos, aunque fueron penalizados en Bolsa porque le tocó un día malo en los mercados.

Pequeñas operaciones corporativas y retos en rentabilidad

El ya ex consejero delegado del Banco Sabadell, César González-Bueno, comentaba hace unos días que veía posibles las fusiones entre bancos medianos españoles (Sabadell, Unicaja, Ibercaja, Abanca...), pero que no iban a producirse ahora porque todos van bien y quieren seguir por su cuenta.

Además de para ganar rentabilidad, las fusiones de bancos siempre se han visto como un modo de hacer ajustes de eficiencia en términos de costes que uno no sería capaz de hacer por sí mismo. «Ahora el sector tiene un nicho en términos de costes, que es lo que va a conseguir traer de bueno la inteligencia artificial para lograr tener procesos más eficientes. A dos o tres años vista, cuando realmente se vean los efectos positivos de la implantación de la inteligencia artificial en términos de eficiencia, cuando quizá no haya tanto margen de mejora, será cuando quizá se vea un interés más real por las fusiones», añade Álvarez.

Se habla de posibles fusiones entre los bancos medianos españoles, pero Álvarez recuerda que sigue habiendo muchas entidades pequeñas con su nicho de mercado que a lo mejor podrían entrar en el futuro en un proceso de consolidación, como por ejemplo la caja de los ingenieros de Caminos (CBNK), o bancos que no cotizan en Bolsa y tienen un cierto tamaño, como Kutxabank o Abanca.

«Quizá las fusiones tengan que ser entre bancos cotizados, pero si éstos ya se llevan la mayor cuota del mercado en España, no sé hasta qué punto sería factible que hubiera una concentración mayor», estima Nuria Álvarez.

Por otra parte, los bancos españoles han llegado a una cota de rentabilidad difícilmente superable. Hace cinco o seis años estaban en Rotes (Rentabilidad sobre el Patrimonio Tangible) del 8 %, y ahora están por encima del 15 % y cerca del 20 %. Mejorar esa rentabilidad va a ser complicado. De hecho, los planes estratégicos que han presentado los bancos a tres años vista apuntan a una mejora de rentabilidad de solo uno o dos puntos.

Con las fusiones se busca ganar en rentabilidad y en ahorro de costes. Si ganar en rentabilidad es difícil y aún se está viendo cuánto se puede ahorrar con la inteligencia artificial, parece que no es el momento de las fusiones. Por eso Nuria Álvarez ve más probable que a corto plazo no se produzcan grandes fusiones, sino compras pequeñas, como la que podría ejercitar Unicaja sobre Wizink, que aportaría al banco malagueño un negocio de crédito al consumo en el que tiene que crecer.

El arma de doble filo de la subida de tipos y la prudencia con las hipotecas

La más que probable subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo debido al incremento de la inflación por la guerra de Irán se está interpretando como favorable para los bancos, pero analistas como Nuria Álvarez no lo tienen tan claro: «Es un arma de doble filo. Si hubiera una subida de cien puntos básicos en los tipos de interés, que no es lo que se descuenta hoy en día, el impacto a doce meses vista en el margen de intereses sería de más de un 5 %. Es poco, porque probablemente el daño a nivel macro que puedas tener en términos de crecimiento económico te deteriore las perspectivas de crecimiento de la cartera de crédito, que es lo que ahora está impulsando el margen de intereses. Si esperas que tu cartera de crédito suba un 5 %, suben los tipos y en vez de un 5 % crece un 2 %, es posible que la pérdida de crecimiento del crédito te haga más daño que la parte positiva que pueda hacerte la subida de tipos».

Eso si la subida fuera de 100 puntos básicos; si es de 25 puntos básicos, como está previsto, el impacto en el margen de intereses es insignificante.

En cuanto a las hipotecas, en general los bancos se enfocan menos en ellas por la guerra de precios y por la gestión de riesgos: «El mercado necesita rentabilidad. Por eso los bancos se centran en productos de duración más corta y más rentables. Buscan generar más producto por cliente, rentabilizar más a los clientes que ya tienen, en lugar de generar nuevos clientes con el gancho de la hipoteca», explica Álvarez.

El precio de la vivienda está muy caro, y las condiciones de las hipotecas son mucho más restrictivas: se necesita demostrar que se tiene ahorrado un 30 % del valor del piso, que significa tener 70.000-80.000 euros ahorrados, y no es fácil que los clientes los tengan. «La tendencia generalizada en el sector es a ir más despacio en la concesión de hipotecas. Creo que es algo que ha venido para quedarse, más aún si suben los tipos de interés, porque entonces se encarecerá la financiación, y a la gente le costará más acceder a ella. Mientras el mercado inmobiliario siga tan tensionado, más riesgo se asume», señala Álvarez.

Más allá de estas cuestiones, los bancos españoles atraviesan un buen momento. Sus márgenes de intereses, el indicador clave de la banca, han tocado suelo en el primer trimestre, pero los analistas creen que se irán recuperando trimestre a trimestre. Los volúmenes siguen siendo fuertes, y el beneficio neto ha ido por encima de lo previsto en muchos casos, en buena medida gracias a unas menores provisiones. Los costes de riesgo están en niveles mínimos, y será muy difícil bajar aún más. Es algo a lo que habrá que estar atento, porque ha sido una de las principales palancas de ayuda al beneficio neto en un entorno en el que el margen de intereses todavía no tira y las comisiones netas están empezando a recuperarse.

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